miércoles, 27 de agosto de 2014

El Europeo más verde. EJC 2014 en Millstreet, Irlanda (y III)

En las dos entradas previas se repasaron los aspectos generales de lo que fue esta pasada EJC (European Juggling Convention), y los espectáculos más relevantes. Este año, la habitual reunión de socios de la EJA (European Juggling Association) adquirió un cariz de mayor importancia. Las más de 500 personas allí reunidas daban fe de ello. Los malos resultados económicos de las últimas EJC y la posibilidad de que en 2015 no se celebrara tenían a todo el mundo en vilo.



La Asociación Europea de Malabaristas (EJA en sus siglas en inglés) vela por la difusión del malabarismo y el circo a través de las convenciones (EJC). De unos años a esta parte, las EJC se han vuelto un evento muy complejo organizativamente y cada vez más multitudinario. Requieren una gran dedicación y esfuerzo, siempre basadas en el voluntariado como forma de trabajo. “Por malabaristas, para malabaristas” es su emblema. Está dirigida actualmente por Ali Close (UK) y Fredrik Almgren (Suecia), y cuenta un representante de cada país miembro.

Reunión de la EJA, este año en Irlanda


Cada año, durante la EJC, se realiza una reunión para discutir los temas organizativos, elegir los representantes de cada país y votar los futuros encuentros. Simplemente por ser participante de la EJC tienes derecho a voto en la edición presente. Este año, el representante español elegido ha sido Ray Pérez, de Gran Canaria. Su labor será la de hacer de intermediario entre los españoles y la EJA, facilitando su participación en futuras EJC y haciéndonos partícipes de esta comunidad. Es una gran noticia, por ser una persona muy integrada en la comunidad malabarística, motor de iniciativas como el MalabHaría y la página de Facebook "Malabaristas de España".

Ray, celebrando su elección


Así, cada año el encuentro se realiza en la ciudad más votada entre las distintas candidatas (se vota a 2 años vista).  El equipo organizador es diferente en cada EJC y tiene libertad para hacer el encuentro a su gusto. La EJA sólo ofrece consejos y cierto apoyo logístico, así como un pequeño préstamo económico sin intereses. La EJA no tiene ingresos propios, sólo una pequeña donación que cada EJC dona de sus beneficios. Se da la circunstancia que en los últimos años ha habido problemas económicos en varias convenciones. En 2012 en Lublin, Polonia, acudieron unos 1000 participantes menos de lo esperado y los organizadores aún están devolviendo el dinero perdido poco a poco. En 2013 en Toulouse, Francia, plantearon un encuentro muy ambicioso y multitudinario, pero con mal control de acceso. Pese a que oficialmente hubo 3500 participantes, numerosas personas se colaron en el evento sin pagar y acabaron perdiendo 40.000 euros, que ya han conseguido recuperar tras varias fiestas y un crowdfunding.

Tras estos episodios, la EJA ha decidido que no puede responsabilizarse económicamente de todas las pérdidas de las convenciones europeas. Por lo que a partir de ahora asumen los gastos los organizadores.


2015, ¿Primer año sin EJC?
Para 2015 existía un gran problema. La ciudad candidata iba a ser Berlín, pero tras un año de trabajo tuvieron problemas con las autoridades locales, no consiguiendo algunos permisos necesarios, desestimando el proyecto en otoño del año pasado. Los organizadores de la EJC de Karlsruhe (Alemania) en 2008 se ofrecieron para organizar el evento aprovechando la experiencia previa. Cuando ya estaba encarrilada, tras unos problemas, el ayuntamiento de la ciudad redujo el aforo del pabellón principal del proyecto a 200 personas, alegando motivos de seguridad, claramente insuficiente para estos eventos. Por tanto en junio de 2014 aún no se sabía si habría o no EJC en 2015, hecho insólito en los 37 años de historia de estos festivales.


Por suerte ha habido una nueva propuesta, en el pequeño pueblo de Bruneck (o Brunico, norte de Italia) existe un equipo de personas que se ha ofrecido a organizar la EJC 2015. Tienen la experiencia de haber organizado con éxito el Unicon 2012, el mayor evento de monociclistas del mundo. Su propuesta fue acogida con grandes aplausos durante la reunión, por el valor que supone organizar  un evento así en sólo un año. De hecho, ellos pidieron ayuda a cualquier persona dispuesta a ayudarles en esta difícil empresa. Si alguno está interesado en ofrecerles una mano, sólo tiene que escribir a 2015ejc@gmail.com

Bruneck está situado en un valle del sur de los Alpes

En la reunión de este año también se confirmó que en 2016 la EJC será en Almere (Países Bajos), una pequeña localidad a menos de 30 minutos de Amsterdam, situado en una isla, con buenas instalaciones y cercanía a la playa. 

lunes, 25 de agosto de 2014

El Europeo más verde. EJC en Millstreet, Irlanda (II de III)

Tras la primera entrada, donde se repasaron los aspectos generales de la 37ª EJC (European Juggling Convention) en Millstreet, Irlanda, queda hablar de uno de los grandes atractivos de la mayor reunión de malabaristas del mundo: los espectáculos y actuaciones.

Este año, los organizadores estuvieron más moderados en cuanto a espectáculos se refiere, se pudo asistir a un Open Stage diario, tres espectáculos de calle, una gala de fuego y dos grandes galas, algo más asequible que otros años. La verdad es que los espectáculos de calle, realizados por Steve Mills, Priam y Dream State Circus, fueron algo pobres comparados con los de otras EJC (quizá se salva el de Steve Mills por sus tablas), además de estar en una zona que invitaba poco a que se acumulara la gente a verlos.

Público esperando la entrada a un Open Stage.  Foto: Luke Burrage


Un punto novedoso fue la Diabolo Battle, un concurso de diabolistas organizado por Luis H. Bailón "Wis". Patrocinado por Diabolo Planet y Juggle Dream, consistió en varias rondas eliminatorias. En cada ronda (de 2 minutos, tandas de 30 seg por jugador) los jueces, Priam, Donald Grant y Alexis, decidían qué jugador les parecía el mejor. Además se premiaba al mejor truco y la mejor rutina en 1, 2 y 3 diábolos, así como en vértax, durante toda la competición. La final fue entre Robin Spinelli y Kevin Knoche, siendo este último el ganador. Muy buena iniciativa a tener en cuenta para próximos encuentros, extensible a otras disciplinas.

Los Open Stage son escenarios abiertos a todo aquél que quiera actuar, sin filtro. Como tales son recibidos, reconociendo con aplausos el valor de mostrar tu número ante un público muy especializado. Destacaron actuaciones como la de Matt "Poki" McCorkle (EEUU) con las isolaciones con un aro, o la de su pareja Tiana Zoumer con el hula hoop, mostrando un número mezclado con danza, sin música y con movimientos muy novedosos (ver vídeo abajo). Decir que en esta EJC el gran protagonista fue el hula hoop. Este clásico aparato estaba presente en gran parte de los talleres impartidos, así como en muchas de las actuaciones que se vieron, indicando que actualmente está muy de moda en Europa. 


Otro de estos números de hulas que destacó fue el de Gail acompañada con beatbox. Volviendo ya a malabares clásicos, la actuación de Ofek y Sagi (Israel). Mostraron, a sus 15 años, que existe una gran cantera en su país, sobre todo en bolas y mazas (ver vídeo). La nota curiosa la puso el brasileño Emerson Noise "Tchatcho" (ver vídeo), siendo de los pocos números con personaje y desarrollo bien formado, además de unos malabares muy vistosos. De las actuaciones de fuego resultó sorprendente ver a Richard Hartnell (EEUU) manejando con suavidad una bola de contact en llamas, rodándola por su torso desnudo como si nada. También impresionó el control del doble staff de fuego de Chazz Parham (RU).

Emerson Noise "Tchatcho". Foto: Luke Burrage

Una de las actuaciones más aplaudidas por lo novedoso de la propuesta fue la de Darragh McLoughlin (Irlanda), llamada “The Whistle” (El Silbato). En ella Darragh introduce la norma de que cuando sople el silbato debemos cerrar los ojos, y cuando vuelva a soplarlo, abrirlos. A partir de esta sencilla norma se sucedían rebobinados, saltos al futuro, cámaras lentas y rápidas, personajes absurdos y secuencias entrecortadas de malabares. Una genialidad que dejaba con ganas de más.

La lluvia también tuvo su protagonismo en la EJC
  
Freddy Kenton. Foto: Luke Burrage
Pero los platos fuertes eran las dos grandes galas. La primera de ellas, Leyend Gala, consiguió reunir en el escenario a grandes nombres de la historia reciente del malabarismo. Un gran ejemplo fue Freddy Kenton (Holanda), que a sus 76 años mostró con soltura esos trucos clásicos de equilibrios que ya apenas se ven. SteveMills, el creador del Mills Mess, el mítico truco de 3 pelotas, hizo una actuación de muy bajo nivel, poco preparada, ensombreciendo la buena actuación de calle que realizó el día previo. Michael Moschen (EEUU) hizo una charla-actuación explicando su visión de los malabares y el mundo, y cómo lo aplica en sus actuaciones. Joschen Schell fue un avanzado en la manipulación de aros, y su número sigue siendo muy fresco. Lástima que en el primer pase tuviera problemas con las luces y tuviera que irse del escenario pidiendo perdón; aunque lo compensó con un segundo pase acertado. Donald Grant (RU) es ya una leyenda en la reciente nueva era del diábolo, y mostró la rutina de 1 y 2 diábolos que le consagró; aunque actualmente casi cualquier diabolista pueda hacerla, señal de lo mucho que avanza este malabar. También se pudo disfrutar de la enérgica y soberbia actuación de Françoise Rochais (Francia) con sus bastones, mazas y paraguas. El colofón fue tener la gran oportunidad de ver a un entregado Viktor Kee (Ucrania) en el escenario. Con su inimitable estilo de malabares y acrobacia, presentó el número que actualmente gira con Amaluna, del Circo del Sol.

Viktor Kee en el gran final. Foto: Luke Burrage

Matthias Romir y su número de diábolo.
Foto: Luke Burrage
La Gran Gala se distinguió en cambio por la juventud de los participantes. Conducida por un inspirado Matthias Romir (Alemania), en su papel de clown decadente, patines y rutinas brillantes con globos de helio. Introdujo actuaciones como la de Kyle Johnson (EEUU) con su mezcla de contact y malabares de bolas. Impresionante fue el trabajo de Roxana Isabell (Alemania) con dos números, uno de trapecio y bola de contact y un segundo de antipodismo con pelotas de malabares, ambos soberbios. Cyrille Humen ofreció un número lentísimo de danza contemporánea y pelota, de difícil digestión. Gail O’Brien, como artista local, decepcionó con el hula-hoop, quizá por ser el enésimo número de hula que veía el público. Soberbia fue la actuación de Patrik Elmnert con mazas y aros, demostrando por qué es uno de los malabaristas de referencia del momento; está a otro nivel (ver vídeo). El cierre lo puso el joven Florent Lestage (Francia) con su precioso estilo de mazas combinado con bastones. El punto polémico fue la actuación de Samuel Youdé (RU), que se negó a salir a escena en el segundo pase de la noche tras ser criticado por haber lanzado mensajes ofensivos contra la religión católica en su número. Hay que decir que su número era de lo más bizarro que se ha visto en escena en mucho tiempo (disfraces de Pikachu, tiburón y Papa incluidos, ver este hilo para su explicación) y que, polémicas aparte, a nadie pareció gustarle.

Roxana, en un momento de su primer número
Foto: Luke Burrage

Por supuesto, todo encuentro tiene un gran pasacalles, que en un pequeño pueblo como Millstreet gana en color y diversión. Un carrusel de malabares y entretenimiento por las calles del pueblo, hasta los campos de deporte donde se disfrutó de unas soleadas y espectaculares olimpiadas.

Olimpiadas


En resumen, un buen encuentro, más sencillo y accesible que los previos, y con muy buenos resultados. Así que con buen sabor de boca por lo bien organizado del evento se nos emplaza a asistir a la 38ª edición de la EJC, esta vez en un pequeño pueblo germano-parlante del norte de Italia: Bruneck. A continuación dejo una recopilación de los vídeos que han ido saliendo sobre esta EJC, incluyendo actuaciones.


La siguiente y última entrada habla sobre los problemas que ha tenido la European Juggling Association con la organización de las últimas EJC y las pérdidas económicas. ¡No os la perdáis!

domingo, 24 de agosto de 2014

El Europeo más verde. EJC 2014 en Millstreet, Irlanda (I de III)

La pequeña localidad Irlandesa de Millstreet (1500 habitantes) albergó el pasado julio, por segunda vez, el Encuentro Europeo deMalabaristas (European Juggling Convention, EJC en inglés). Esta 37ª edición reunió a más de 2000 participantes de todo el mundo, dispuestos a disfrutar del mayor evento malabarístico del año. Contaban con el apoyo del condado de Cork y con un equipo organizador que quería repetir la buena experiencia de 2006.




Comparado con las EJC previas, ésta fue algo menos ambiciosa y más ajustada a su realidad, presentando una programación que permitía asistir a todas las actividades del día sin agobios. Las instalaciones fueron las adecuadas para el número de asistentes, centrándose casi toda la actividad en el enorme pabellón central que acogía un gran escenario y su graderío correspondiente. La otra mitad del pabellón era suficiente para que todos los malabaristas pudieran entrenar o realizar talleres durante 24 horas al día sin problemas. Cabía allí dentro incluso un bar, una zona de juegos de mesa (Lazyjuggler se encargaba de organizarlos), sitio para entrenar aéreos y una zona de conciertos. Un enorme terreno de acampada preparada para la constante lluvia irlandesa acogió todas las tiendas y una explanada adyacente era el sitio donde se situaban las carpas para conciertos y otros espectáculos. También estaba prevista la obligatoria zona para la práctica de malabares de fuego, abierta todas noches. Cabe destacar el esfuerzo que la organización y los voluntarios dedicaron a que todas las instalaciones estuvieran siempre en un magnífico estado.

Carpa Renegade (izda), Cafe Cabaret (amarilla y azul),
Energy Tent (roja, al fondo) y carpa de tiendas (dcha)

De entre la programación, los organizadores quisieron dedicar un día entero a su país. El Irish Day contó con cursos de gaélico y danza irlandesa (Céili Mor) para todos, así como un concierto y una bonita gala con artistas locales, de buen nivel.



Uno de los apartados más atractivos fueron los talleres reglados, las Masterclasses. Eran talleres de varios días de duración impartidos por artistas consagrados como Viktor Kee (que donó el dinero ganado a su fundación Help Ukraine), MarcoPaoletti, Priam Pierret o Michael Moschen. La de Moschen fue un taller muy singular, tipo conferencia, que ante más de 300 espectadores explicaba su visión de los malabares, la formación y el mundo. En base a esa explicación, desgranaba sus actuaciones, abriendo su significado al público. Un verdadero viaje al interior de del artista, destinado a que cada uno se hiciera las preguntas necesarias para recorrer su camino artístico. Moschen está muy obsesionado con la idea de que el mundo digital ha destronado al analógico antes de que los humanos hayamos podido adaptarnos adecuadamente a ese cambio. Se esfuerza mucho en que algunos procesos de aprendizaje sigan siendo analógicos, para poder comprender bien y asimilar el camino artístico de cada uno.

Moschen en su taller-conferencia

Otro de los eventos que atrajo a más gente fue la Fight Night (Noche de lucha), de gladiators o combat. Organizado por Luke Burrage, es una competición de batalla de mazas, cada vez tomada más en serio. En rondas de dos combatientes, el objetivo es tirar las mazas del contrario mientras uno sigue haciendo malabares. Los 16 participantes dejaron momentos increíbles ante los más de 500 espectadores allí presentes. El ganador, un año más, fue Joschen Pfeiffer (Alemania), que aún sigue invicto. Luke Burrage ha subido los vídeos de los combates finales, imprescindibles: 



Una de las carpas de la zona exterior se utilizó casi exclusivamente para los Renegades (y algún concierto-fiesta). Al ser uno diario, éstos a veces se hacen repetitivos y degeneran excesivamente. Por suerte los organizadores estuvieron hábiles intentando dinamizarlos con juegos o retos. Mención aparte merece Steve Mills, el mítico malabarista creador del Mills Mess. Fue congiendo confianza durante el encuentro, destapándose primero como un tipo que se encuentra más cómodo de noche, hasta ser una especie de personaje decadente de sí mismo, protagonista en muchos sentidos de la EJC.



Por supuesto, como todos los años, hubo un torneo de volley-maza, muy numeroso. Como novedad se presentó un campeonato de fútbol 3x3 pero haciendo malabares, bastante curioso y divertido. También hubo dos carpas para las tiendas, así como una muy pequeña, llamada Energy Tent, dedicada lo más hippie entre lo hippie, que dejaba los chacras limpios según entrabas.

Por iniciativa del mítico artista canadiense Bob Carr, se introdujo una pequeña carpa llamada Cafe Cabaret, dedicada a servir buen café (algo muy preciado) y a dar cobijo a pequeñas actuaciones que sino no tendrían cabida. Por la noche, curiosamente, esta pequeña carpa se transmutaba en una rave hasta que el sol ya subía lo suficiente.



Tras esta primera entrada de introducción, no dudes en visitar la siguiente entrada, donde se repasan algunos de los mejores espectáculos de la convención.

jueves, 31 de julio de 2014

"El circo es el único arte verdadero". Entrevista a Vasily Protsenko

Vasyl (o Vasily) acaba de evaluar a unos aspirantes a la escuela de Carampa del año que viene. Me recibe con un saludo rápido, poco expresivo, y nos dirigimos a los camerinos. En un ambiente íntimo, entre trajes y espejos, Vasily se va encontrando más cómodo. Habla con un marcado acento del Este, conjugando de forma particular los tiempos pretéritos. Es directo, con tono firme, mueve las manos y mira fijamente, reclamando la atención a su discurso contactando físicamente con el interlocutor. Así rememora sus inicios y su formación circense en la URSS, habla de viajes, de su llegada a España, de Carampa... En definitiva, habla de circo, su vida.

Los primeros años
Vasily nació un 24 de febrero de 1959 en la pequeña ciudad de Yalta (Crimea, antigua URSS, hoy día recién anexionada a Rusia tras 22 años de pertenencia al territorio ucraniano). Pasó una buena infancia y ya en el instituto se dio cuenta que había ciertas materias que no eran lo suyo. “hay gente buena, muy buena y estúpidos, yo soy de los terceros. Me gustaba el deporte, el arte, la música, la geografía y la historia, para el resto había que concentrarse mucho”, resume Vasily.

En su ciudad había una carpa que durante los veranos acogía actuaciones circenses, cosa que la convertía en un gran atractivo para los adolescentes del lugar. Fascinados por los acróbatas y payasos, Vasily y un amigo fueron un Club de Circo formado en la Casa de la Cultura de Yalta. Allí daban clases artistas jubilados del gran Circo de Moscú, como los profesores Anatoly Mitrofanov y Raisa Dulierova. “Con 13 años comenzamos los primeros pasos con nivel profesional, partiendo siempre desde afianzar los conceptos básicos: postura, movimientos, equilibrio, etc”.

Vasily (con boina) posando junto a sus primeros profesores.
Club de Circo. Yalta, 1981

Así inició su aprendizaje en acrobacia, clown, malabares, danza, verticales y trapecio. Formaron una compañía que giraba con un espectáculo por la URSS. “Alcanzamos un gran nivel, viajábamos mucho”. Un verano pasaron nuevamente los artistas del Circo de Moscú por Yalta, y su profesor le dijo a Vasily que tenía que ser ambicioso y solicitar entrada a la Escuela. “Tenía muchas ganas, pero también me recomendó que esperase a hacer el Servicio Militar”. Aún así hizo las pruebas a los 17 años, pero fue rechazado. A los 18 fue destinado a la marina durante tres años, donde también pudo seguir actuando puntualmente.

Vasily, en equilibrio, en el Club de Circo.
Yalta, 1981.

A su vuelta a Yalta volvió al Club de Circo. “Volví a hacer las pruebas para Moscú, pero fracasé por segunda vez”. Así que se quedó en casa, vinculado al Club de Circo, pero trabajando como albañil, en el mantenimiento y los decorados de unos estudios de cine. “Ya por tercera vez intenté ingresar en la escuela en 1982. Tenía 23 años y no me admitieron porque decían que había pasado la edad máxima para cualquier disciplina, 22 años”, recuerda Vasily.

Tras una protesta y hablar con un profesor consiguió mostrar sus habilidades y ser admitido. De los cuatro años de formación, pudo hacer los dos últimos, pero examinándose de las asignaturas de primero y segundo también. “Fueron dos años muy duros, básicamente dormía en la pista y comía un bocadillo entre clase y clase”, aclara Protsenko. Durante ese tiempo, además de los conceptos básicos de las artes circenses, aprendió también variedades como claqué, pantomima, danza y a tocar el trombón. 

Vasily (derecha) en una actuación en la
Escuela de Circo de Moscú. 1982-84

“Con un compañero monté un número final de payasos y acróbatas, lo presentamos ante un jurado muy serio, que consistía en 25 autoridades políticas”. Eran años donde el circo era un arte mayor en la Unión Soviética, algo tomado muy en serio. Vasily lo explica: “estaba muy bien considerado el circo soviético en la sociedad. Había 84 circos estables en la URSS entonces, y en verano 30 más. Era una fábrica de artistas, y nos trataban muy bien. En las giras teníamos hotel para los artistas y acompañantes”. Y trata de hacer ver lo grande que era entonces el circo y esa escuela. “Era una fábrica. En Rusia había una lista enorme de artistas que no puedes imaginar, de gran nivel. Yo tuve profesores que salían en los libros de historia del circo”.

Pasaron los exámenes y en 1984 se gradúa en la Escuela Estatal de Artes Circences y Variedades de Moscú, como acróbata excéntrico y payaso. Ese mismo año ingresan en la Compañía Estatal de Circo de Moscú, con quienes trabajaría hasta 1995.

Vasily (izquierda) posando antes de su número final en la
Escuela de Circo de Moscú. 1984

Vasily (en el aire) durante el número de graduación. 1984

Con la compañía viajó por todo el mundo: Rusia, Australia, Venezuela, Paraguay, Chile, Puerto Rico, Portugal... Siempre con su número de payasos y acróbatas excéntricos, primero con un compañero y después con su mujer, Larisa. Era parte del equipo de creación de los números y uno de los principales payasos. Incluso llegó a tener un número de trapecio cómico vestido de mujer, pero tras dos caídas en el 87 y 88, se lesionó la columna cervical y decidió dejarlo y dedicarse al resto de actuaciones.

Vasily (abajo), durante una actuación en
Australia. 1993

Su llegada a España
”Cuando estábamos en Lisboa, en 1994, contactó con nosotros el Gran Circo Mundial a través de un agente, pedían payasos”. Así que Vasily fue con su mujer, Larisa, también de Yalta y con la que tenía un dúo de payasos, y fueron a Madrid durante un mes a hacer las pruebas. Mostraron su número, en el que también ofrecían malabares, equilibrios, monociclo, instrumentos musicales, etc; así que Jose María González les ofreció un contrato por un año. “Firmamos inmediatamente, ya no estaba tan a gusto en el Circo de Moscú. Se notó mucho la caída del Muro de Berlín y la desaparición de la URSS. El circo y la cultura bajaron mucho, fue un desastre para todo el arte, la corrupción llegó a todas partes”, explica Vasily. “Además, Crimea pasó a ser ucraniana y yo adquirí esa nacionalidad, por lo que se complicaban los trámites para renovar mis contratos con el Circo de Moscú”. 

Vasily y Larisa durante una actuación en el
Gran Circo Mundial. 1995

Así llegaron Vasily y Larisa Protsenko por primera vez a España, con el Gran Circo Mundial, el único de aquella época con capacidad para contratar extranjeros de nivel. “Hacíamos entradas entre actos, para nosotros fue algo diferente, ya que nunca sabías cuánto tiempo tenías que estar en pista en cada entrada. Se nos daba bien y creo que gustábamos al público”, recuerda. También se extrañaba de las costumbres españolas, como la siesta. “Hubo cierto choque cultural y culinario. A mí me sorprendía mucho que la gente durmiera la siesta y que de tres a cinco no pudiera ensayar porque hacía ruido”.

Pero no todo fueron buenas experiencias. “No estábamos a gusto con algunos de los ayudantes del director del Mundial, trataban a la gente mal. Con González no hubo problemas, pero durante la gira con el Mundial yo aún no tenía el permiso de trabajo en mi poder, se lo habían quedado ellos. No podía demostrar que residía legalmente en España”. Se queja Vasily. Pero la historia tuvo un buen final: “conseguimos el contacto del Departamento de Extranjería, justo el día que acababa nuestro contrato y regularizamos nuestra situación. Tras acabar con el papeleo, como nos habíamos ido sin avisar, uno de los ayudantes estaba intentando sacar por la fuerza nuestra caravana del Circo, gritándonos”, recuerda ahora entre risas el artista.

Vasily y Larisa junto a unos niños en la primera carpa de Carampa.
Madrid, 1996

Durante su estancia en el Mundial habían hecho amistad con el malabarista Rafael de Carlos, por aquel entonces habitual de una joven Carampa (la carpa de circo de la Asociación de Malabaristas). Junto a él llegaron al recinto, a pedir un sitio para poner la caravana mientras buscaban nuevos contratos en otros circos. “Como pasaban las semanas y nos aburríamos empezamos a ayudar en el mantenimiento de la carpa, y a los pocos meses nos ofrecieron contrato para un curso con niños, así que nos quedamos hasta el día de hoy”. Actualmente sigue actuando ocasionalmente con su mujer, Larisa, con su dúo de clown clásico bajo el nombre Duo Vasilis, escuela de circo de Moscú, tarea que compagina con sus clases en Carampa.

Ser profesor
Vasily ya había comenzado a dar clases casi desde sus inicios como artista de circo. Ya en el Club de Circo ayudaba en el aprendizaje de los nuevos alumnos. Tras formarse en la Escuela de Circo de Moscú, adquirió una base muy completa en muchas disciplinas, sobre todo las clásicas. Actualmente es profesor de verticales, equilibrios y clown en la Escuela de Circo Carampa (Madrid), siempre siguiendo las directrices de la rígida escuela soviética. “Para mí los alumnos son mi proyecto vital, así mi experiencia se perpetúa, pero hay que construir la casa desde los cimientos, y edificarla con mucho trabajo hasta llegar al tejado”.

El circo en la actualidad
“Cada vez hay más interés por el circo en España, hay más nivel, más preparación y más competitividad, es una buena noticia”. Aunque para Vasily hay un gran pero: “el arte sin ayuda del gobierno es muy complicado de desarrollar, si queremos mantener el nivel necesitamos esas ayudas, y con la crisis es todo cada vez más difícil”. 

Vasily y Larisa durante una actuación en Madrid. 1998

Se muestra rotundo cuando se saca a la luz el tema del circo contemporáneo. “El circo moderno no existe, la palabra circo lo engloba todo. ¿Es el Soleil un circo moderno? No, es el circo clásico pero con otros trajes. Guy Laliberté es muy listo, quitó los animales no por el tema de derechos, sino porque moverlos es caro y complejo”. Incluso se muestra crítico con la corriente más teatral, “es muy fácil decir que eres circo contemporáneo porque actúas en vaqueros y la camiseta de la tienda de la esquina, el circo es arte, no la vida cotidiana”.


--------------------------------------------

Foto de final de curso de los alumnos de la promoción de la Escuela de Circo de Moscú. 1984.

Poco dado al trato cercano de primeras, con su estilo soviético ha conseguido ganarse el respeto de todos los que pasan por Carampa, siendo apreciado como un gran profesor, muy versátil, y un magnífico payaso. Apasionado seguidor del payaso Grock, al que considera el número uno, Vasily tiene muy claro qué es ese circo alrededor del cual gira su vida: “Es un arte, uno muy grande, el único verdadero. Un payaso no puede mentir, un equilibrista no puede equivocarse. El circo es la pista, donde hay que hacerse ver por el público, donde uno no puede esconderse”.

Gracias a los Protsenko por las fotografías

miércoles, 2 de julio de 2014

Ración de vídeos del mes. Julio 2014

Madre mía, terminado junio y los vídeos sin poner. Un momento...¡No he puesto vídeos desde marzo! Esto no puede ser. Y más yo, que me consideraba un videófilo y pretendía hacer lo mismo de vosotros (las obsesiones, compartidas, se convierten en aficiones socialmente admitidas). Al menos ha dado tiempo para que la actualidad ofrezca jugosas noticias con las que ilustrar mi entradilla a los vídeos: abdicaciones varias, como la de Juan Carlos I, la de la Roja o la de los dibujantes de El Jueves. Los semanales casos de corrupción política sin que se nos mueva ya una ceja de asombro. La llegada de la bici pública a Madrid, con estrepitoso resultado (muy a mi pesar). La irrupción de un nuevo partido político en el panorama, poniendo al bipartidismo (y a la izquierda clásica) muy nerviosos. Y a todo esto llega el verano, el ritmo se ralentiza y los helados cobran fuerza en la dieta. Y el circo sigue, bien fresquito, al margen, mientras el mundo gira, y por un momento lo demás no importa.

1) Emil Dahl. Este chico se está situando como uno de los referentes a nivel europeo, con ese estilo tan del norte, haciendo auténticas burradas (como un flash de 9 mazas, agüita). Ahora coge las mazas magnéticas de Ameron Rosvall (otro chico al que seguir, aunque no se prodigue en los escenarios) y le da ese toque suyo. Me gusta cuando la gente investiga y ofrece nuevos elementos, ¿seguirá progresando el magnetismo? ¿Llevará todos los días ese tipo de zapatillas?



2) Enra, diábolo y animación. Enra es un grupo de japoneses dedicados a la fusión entre actuaciones y animación. Aquí presentan maravilloso efecto de coordinar magníficamente una buena rutina de diábolo (de Yusaku Mochizuki) con unas animaciones espectaculares de fondo. Para ver varias veces. Y si queréis más, han hecho lo mismo con distintas disciplinas artísticas, con resultados muy vistosos (ver playlist).


3) Charlie Wheeler. Aquí tenemos una presentación de número del National Centre of Circus Arts del Reino Unido. Charlie ofrece un número lleno de trucos muy variados, manteniendo un ritmo pausado pero intenso que encaja perfectamente con la música. La suavidad y tranquilidad que transmite es medio número.



4) Fingerboarding. Es una corriente que se puso de moda hace unos años y consiste en realizar trucos con monopatines realizados a escala. Parece simple y un juego infantil, pero como a todo, hay quien lo ha desarrollado y dedicado unas horas. Ver para creer.


5) Guillaume Blanchet. Bounce. Un entretenido vídeo de viajes, como ya hemos visto tantos, de esos que dan tanta envidia por haberse recorrido medio mundo. Este tiene un hilo conductor especial, el freestyle con un balón de fútbol. Como buen director de cine, la historia es cíclica y está perfectamente editada la rutina. Chapó.


6) Sèbastien Wojdan. Marathon. No sé a vosotros, pero esta promo tiene un punto inquietante, aunque deja con unas ganas tremendas de ver la actuación completa. Wojdan ofrece uno de esos números largos en pequeño formato de esos que están proliferando al norte de los Pirineos, pero mostrando la cantidad de cosas que sabe hacer muy bien. Por interesarse por los cuchillos y por la atmósfera que le da al número, me apetece mucho verlo.


7) Fabian Krestel. Exit 12. Este alumno de la ESAC consiguió sorprender a muchos con su número de fin de curso. En él mezcla con brillantez dos elementos que no parecían destinados a entenderse: el mástil y las mazas. Él lo consigue, y nos regala una gran actuación donde quizá sólo se le puede reprochar que queda algo abigarrada. Con algo más de simpleza podría ser de esos números que se recuerdan mucho tiempo.




Los chupitos, los postres y los amarracos del mus:
Pues parece que me ha qeudado una ración con mucho modernillo. Nada, tranquilos que en la siguiente me pongo clasicote y tiro de videoteca.

¡Salud y mucho circo!

domingo, 29 de junio de 2014

El Mundo Bocabajo (III): Un poco de todo. Por Ivan G. Torre

En este último capítulo vamos a presentar algunas curiosidad relacionadas con las verticales y finalizamos con algunos de los mejores artistas actuales de este campo. No olvides revisar antes los capítulos previos de esta serie: capítulo 1, capítulo 2.


Más de uno os habréis preguntado quién es la persona que más tiempo ha estado haciendo el pino sin caerse. Si nos guiamos por el reconocido Libro Guinness de los Récords, que se dedica a validar todo tipo de récords a lo largo del mundo, resulta que oficialmente no hay nadie. ¿Serás el primero en plantear este récord? Sin embargo, sí que hay otros récords relacionados con el equilibrio de manos:

  • Mayor número de gente haciendo el pino simultáneamente. ¿Has estado en las olimpiadas de la EJC y te ha parecido increíble ver tanta gente participando en la prueba de verticales? Pues imagínate 399 personas, porque eso es lo que se consiguió en Bélgica el 17 de Septiembre del 2006.

  • El popular skater Sam Tartamella recorrió 687,33 metros haciendo el pino sobre su monopatín. Esta proeza se registró el 21 de Julio de 1996 en Wisconsin.

  • El último récord batido oficialmente tuvo lugar el 30 de Septiembre del 2013 en Manchester, New Hampshire, EEUU. La gimnasta Jennifer Stanley consiguió realizar 30 piruetas (giros) seguidos sin bajar de la vertical. Video 1. Record Guinness en número de piruetas.

Vamos con más curiosidades.
¿Crees que es complicado hacer la vertical a una mano?¿Que eres demasiado mayor para las acrobacias? A ver qué te parece el vídeo del monje Shaolin de 90 años sosteniendo todo su peso sobre un dedo.



-------------------------------------------------------------------------------

ARTISTAS

Para acabar vamos a hablar de algunos de los mejores verticalistas actuales. Para ello, sin duda, tendremos que viajar a los países de la antigua URSS. Herederos de una fuerte disciplina que comenzó en 1927, cuando un grupo de artistas creara la primera Escuela de Circo en la actual ciudad de Moscú. La elevada exigencia física y técnica combinada con una alta formación artística ha dado sus frutos, dejando algunos de los mejores números de todos los tiempos:

Anatoly Zalievsky: Es un verticalista Ucraniano que se formó en la escuela de circo de Kiev. Su carrera se lanzó al estrellato cuando en 1998 ganó la medalla de oro en el Festival du Cirque de Demain con su espectáculo de verticales en el suelo. El año siguiente ganó la medalla de oro en el festival de Monte-Carlo. Su espectáculo además de combinar una gran técnica y originalidad, refleja una sensibilidad y carisma especiales.




Irina Naumenko: Nació en 1983 en la localidad rusa de Marks, comenzando su entrenamiento circense a los 11 años. Su salto a la fama fue en 2003, cuando se incorporó al espectáculo Varekai del Cirque du Soleil.




Duo Shcherbak-Popov: Provienen de la gimnasia acrobática y su salto a la fama vino en la 32º edición del Festival du Cirque de Demain donde, además de ganar la medalla de oro, consiguieron arrancar a todo el público de sus asientos:



Pavel Stankevich: Es un joven verticalista con una gran trayectoria por delante. Se ha hecho famoso por mostrar su fuerza y extrema flexibilidad en el espectáculo Escaped de Raw Art.



OlgaPikhienko: Nació en Volgogrado (9 días al año Stalingrado) y se formó durante 6 años en gimnasia rítmica. Después de pasar por algunos de los más importantes festivales de circo fue fichada por el Cirque du Soleil en 1994.



Eike von Stuckenbrok: Salimos de la influencia soviética en dirección a Alemania. Este artista es conocido sin duda por su original y potente espectáculo en una bañera.


Andrey Moraru. Nacido en Moldavia se ha formado de la mano del profesor Vitold Kuvshinov, quien también dio clases a Anatoly Zalievsky. Sin duda, se notan estilos similares.




----------------------------------------------------------------------------------------------

Y hasta aquí esta introducción al mundo de las verticales, andar con las mano. Una vez más, agradecer a Iván el tiempo dedicado a escribir estos artículos tan didácticos. Espero que todos hayáis sentido un poco más de curiosidad por las verticales y que, al ver un espectáculo, valoréis las diferentes figuras. Hale, todos cabeza abajo hasta sentir la sangre latir en la cara.

jueves, 26 de junio de 2014

El mundo bocabajo (II): Ejercicios Avanzados. Por Iván G. Torre

En el anterior capítulo hemos hecho una introducción a las verticales. Se han comprendido mejor los principios físicos en los que se basa el equilibrio de manos y la dificultad de algunas de las figuras más básicas. A continuación se explican las diferentes subidas a fuerza y otras figuras que, bien por su dificultad técnica o física, se consideran más avanzados.



1) SUBIDAS A FUERZA

“El Olímpico”. Se trata del ejercicio por excelencia dentro de las verticales. Comenzando con las manos apoyadas en el suelo, consiste en llegar a la vertical sin realizar ningún tipo de impulso dinámico (saltos). Esto se puede lograr de diversas formas, las básicas y en orden de dificultad se muestran a continuación:
  • Olímpico desde escuadra: Se comienza con las piernas abiertas que únicamente se juntan al llegar a la vertical, corresponde a 0,1 puntos de dificultad en GAM (…..).
  • Olímpico: Con las piernas estiradas, se sube pasando por la figura del Siete hasta llegar a la posición final. (0,2 ptos. En GAM)
  • Olímpico desde L-sit y V-sit (ver más adelante): Similar al anterior pero comenzando en esas figuras. Desde V-sit obtendría 0,3 ptos de dificultad en GAM.
  • Olímpico desde Manna (ver más adelante): Similar pero comenzando desde el manna. 0,4 ptos de dificultad.



Olímpico desde Manna subiendo con escuadra (piernas abiertas)


L-sit, V-sit y Manna: Sentados en el suelo con las piernas juntas y estiradas, se apoyan las palmas de las manos y se suspende todo el peso del cuerpo en el aire. Mirando de perfil, las piernas y el torso forman un ángulo recto, por lo que se semeja a una L mayúscula. Es la posición básica de descanso cuando se realizan equilibrios sobre los bastones o pull-ups (esa plataforma con sendos tubos, normalmente de acero, que acaban en tacos de madera sobre los que el artista coloca sus manos para subirse) Se puede aumentar la dificultad del ejercicio si desde el L-sit, sin mover apenas el torso, se suben las piernas hasta que casi tocan el pecho. De esta manera se llega al V-sit, que visto de perfil asemeja a la letra del abecedario que lleva su nombre. La dificultad de esta posición se valora con 0,2 ptos de dificultad en GAM. Aún existe otra posición dentro de esta familia (que personalmente no se la he visto realizar a nadie ajeno a la gimnasia artística), se trata del Manna o Maná (0,3 ptos en GAM). Desde la posición de V-sit se eleva el torso hacia adelante hasta que esté completamente paralelo al suelo. Requiere mucha flexibilidad y fuerza de tríceps.


L-Sit

V-Sit

Manna

Infernal o plancha adelante: Tan simple (y tan complicado) como mantener el cuerpo totalmente recto y paralelo al suelo. Las muñecas trabajan en una posición forzada, por lo que los dolores no son algo raro después de entrenar esta figura. Realizarlo con las piernas abiertas es considerablemente más fácil que mantenerlas juntas. A pesar de su gran dificultad se considera una figura básica en gimnasia artística masculina valorado sólamente en 0,1 (piernas abiertas) y 0,2 (piernas cerradas) puntos.

Infernal

Pino arqueado, pies en cabeza o fresa: Desde la vertical los hombros y los pies se adelantan, las rodillas se doblan y los pies alcanzan la cabeza del verticalista. Hay que notar la diferencia con el mexicano donde los hombros se desplazaban en la dirección contraria a los pies. Aunque al estar el COM más cerca del suelo el equilibrio es más fácil, la espalda trabaja muy contorsionada por lo que exige una gran flexibilidad.

Fresita

2) VERTICAL A UNA MANO.

Cuando pensabas que sabías ya todas las figuras y variaciones posibles de la vertical, toca volver a empezar de cero, aprendiendo ahora a realizarlas sobre una mano. Básicamente son dos las técnicas para guardar el equilibrio a una mano: rotando la cadera o empujando el hombro.

  •  Comencemos con la más sencilla de realizar: girando la cadera. Partiendo de la vertical en segunda (también se puede hacer con las piernas cerradas pero es más difícil) hay que rotar la cadera de forma que uno de los pies intente tocar su correspondiente mano. A medida que el cuerpo gira la mano contraria sentirá menos peso hasta que finalmente quede libre. Es un movimiento muy fácil de entender haciendo la vertical apoyando todo el cuerpo contra la pared.
  • Empujando el hombro: Partiendo de la vertical con piernas cerradas hay que empujar fuertemente el hombro sobre el que nos quedaremos en equilibrio y balancear muy ligeramente el cuerpo. El peso quedará sobre una de las manos, mientras que la otra mano guarda el equilibrio apoyando únicamente los dedos (en piano). Hay que bloquear la cadera, estirar las piernas y llevar la cabeza al brazo principal. Finalmente se puede retirar la mano en piano y llevarla estirada hasta la cadera.



Vertical a una mano empujando el hombro


Figuras a una mano:

Siete lateral: Partiendo desde el siete a dos manos, se rota la cadera 90º con las piernas paralelas al suelo. En esta posición el peso descansará sobre una sola de las manos.

Siete lateral

Spagat, segunda, mexicano, olímpico a una mano... Prácticamente todas las figuras básicas de dos manos se pueden realizar con mayor o menor dificultad únicamente sobre un apoyo. Al quedar libre una de las extremidades se gana en libertad y se pueden explorar nuevos movimientos. La dificultad de pasar de hacer verticales sobre dos manos a realizarlas sobre un apoyo, es tan grande como volver a aprender de cero. Sin embargo y fuera de dudas el esfuerzo merece la pena.





Y hasta aquí el segundo capítulo. ¿Te ha gustado? ¿Leíste el capítulo primero? Ahí viene la información básica para entender mejor las verticales. No olvides visitar el tercero y último de esta magnífica serie escrita por Iván G. Torre.