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jueves, 31 de agosto de 2017

Malabares y equilibrios / Equilibrios y malabares, por Thom Wall

Hay artistas especialmente generosos con la comunidad circense. Gente que además de su labor artística regala conocimientos, vídeos, artículos o ideas. Uno de ellos es Thom Wall, un malabarista estadounidense muy inquieto, con cierta querencia por revisitar las rutinas clásicas y colgar vídeos muy entretenidos. Además escribe artículos divulgativos en su blog. Uno de ellos me ha gustado especialmente ya que trata de uno de esos trucos que creo infravalorados por los no-malabaristas: malabares y equilibrio. Mucho más difícil de lo que parece y algo a valorar en quienes lo dominan. 
Pidiendo el permiso pertinente, Wall accedió encantado a que tradujese su artículo al español, esperamos que os guste. Añadir que todos los dibujos son suyos.  ¡Gracias Thom!


MALABARES Y EQUILIBRIOS / EQUILIBRIOS Y MALABARES, por Thom Wall




Hacer malabares mientras se mantiene en equilibrio un objeto es considerado por muchos como un truco imposible. Y realmente lo es. El secreto es que el truco funciona justo de la forma contraria: en lugar de hacer malabares mientras se mantiene algo en equilibrio, lo que realmente haces es un equilibrio mientras haces malabares.

Dejadme que me explique:
Cuando estás listo para empezar a trabajar este truco, tú ya eres un malabarista como tal. Esto significa que tu cuerpo ya tiene la cascada de tres objetos integrada, puedes confiar en tu “memoria muscular” para hacer malabares. El truco de mantener un equilibrio mientras se hacen malabares es aprender a dejar que tu cuerpo realice la mitad del reto por ti.

Este artículo es una introducción a ambos conceptos, el de mantener en equilibrio y el de los trucos con el “cerebro dividido”, donde para alcanzar este ejercicio de coordinación, confías de forma simultánea en tu foco activo y en tu “cerebro de reptil” (NdelT: así se denomina a la parte del sistema nervioso que realiza las acciones aprendidas de forma automática).

Pero no solo lo digo yo; esto es lo que Paul Cinquevalli, discutiblemente el mejor malabarista de la Historia, decía al respecto:


“Quizá una de las cosas más difíciles que debe aprender a hacer un malabarista es ver cosas sin mirarlas. Esto puede parecer algo paradójico, pero sin embargo es cierto. Por ejemplo, cuando mantengo en equilibrio un vaso con su pajita sobre mi frente y a la vez hago malabares con cinco sombreros, nunca miro a los sombreros; si lo hiciera aunque fuera por una centésima de segundo, el vaso se caería. De forma instintiva sé la posición de los sombreros y puedo cogerlos y lanzarlos igual que si estuviera mirándolos."

Requiere años de práctica adquirir lo que solo puedo definir como “doble mirada”

Paul Cinquevalli, "How to succeed as a juggler", Cassell's Magazine, Vol 47, No. 4, March 1909.



No me gusta este truco, ¿por qué debería molestarme en aprenderlo?
Es una buena pregunta, con una buena respuesta (¡bien por ti por preguntarlo!)

Aprender a mantener objetos en equilibrio es una parte importante del desarrollo de tu técnica básica. Cuando tu cuerpo aprenda dónde está su línea central comprenderás mejor dónde situar los objetos en el aire. Mantener objetos en equilibrio es una herramienta extremadamente útil cuando se trata de evaluar el punto de cruce de los objetos en el aire y de adquirir una mejor posición corporal mientras haces malabares. Aprender a combinar malabares y equilibrio además te ayudará a mover algunas de tus habilidades de la fase “conocimiento explícito y ejecución” (donde tu cerebro sabe cómo hacer algo de forma consciente) a la de “conocimiento implícito y ejecución” (donde tu cuerpo sabe hacer algo sin el aporte consciente de tu cerebro).

Después de publicar este artículo, un amable lector (un saludo, Andrew Olson) me recordó las Cuatro Fases del Aprendizaje de Gordon: Incompetencia inconsciente, Incompetencia consciente, competencia consciente y competencia inconsciente.


Los 4 estados de la Competencia.
Via: https://en.wikipedia.org/wiki/Four_stages_of_competence.


La idea es, en lo que respecta al malabarismo, que cuando empiezas a trabajar una habilidad, tu no entiendes cómo hacerlo ni entiendes las razones de por qué no está funcionando (incompetencia inconsciente). Según progresas empiezas a entender cómo funciona el truco pero aún te cuesta ejecutarlo (incompetencia consciente). Con el tiempo comienzas a tener más éxito pero requiriendo toda tu concentración (competencia consciente) y, en un momento dado, llegas a realizar la habilidad con un grado de fluidez innata (competencia inconsciente).

Por lo tanto, nuestro objetivo aquí es que llegues a comprender qué estás haciendo, cómo hacer que eso funcione y meter esa información en tu cerebro y tu cuerpo para que lo realices sin ni siquiera pensar en ello.

¡Vamos a por ello!

Línea Central. Equilibrio. Comprensión monástica del universo de la cascada


Por si sirve para ponerse en situación, Anthony Gatto (o eso dice la historia), comenzó a hacer malabares a la edad de 4 o 5 años en la tienda de tabaco de su padre. Antes de aprender, su padre le tiraba una pelota y él se la devolvía haciéndola rebotar con la frente. Anthony también aprendió a tener en equilibrio objetos tan cortos como una cucharilla antes de aprender a mantener tres pelotas en el aire.

Y, ya sabéis, Gatto acabó siendo muy bueno.
(Fuente: vi este vídeo hace unos quince años, a lo mejor alguno de los detalles no son como los recuerdo)

VOCABULARIO:
Línea central. Es la línea corporal donde se mantiene el equilibrio. Es la misma línea de la que dependes cuando permaneces quieto sobre tus pies. Aquí estamos prolongando esa línea hacia arriba a través del objeto a sostener. Debes utilizar tu cuerpo para mantener ese objeto igual que lo usas para mantenerte erguido.

(Sí, el dibujo da un poco de miedo. No te preocupes, tus ojos no tendrán ese aspecto de muertos cuando encuentres tu línea central). 

Centro de gravedad. Mientras la línea de equilibrio atraviesa todo el objeto, el centro de gravedad es un único punto. Un objeto con un centro de gravedad alto será más fácil de mantener que uno con un centro bajo, ya que es más fácil de “leer” (ver siguiente término). 
Las mazas de malabares tienen el centro de gravedad en la parte ancha (la “cabeza”), a unos dos tercios de la distancia total partiendo del taco del mango.


Lectura. Cuando hablamos de “leer un objeto”, significa que eres capaz de predecir fácilmente sus movimientos. En un equilibrio leemos un objeto a través de la mirada y a través de su punto de contacto en el cuerpo. Los objetos son más fáciles de leer cuando miras a su punto más alto (así es como aprenderás).  



 Plano de imagen. Es una representación bi-dimensional de qué está pasando. Cuando hablamos de tirar un objeto que supere la parte superior del equilibrio en tu plano de imagen, se refiere a que el objeto lanzado “parece” ir más arriba que el que está en equilibrio. Dependiendo de dónde tengas ese equilibrio (barbilla, nariz o frente) y del ángulo de tu cuello, el objeto lanzado puede que no pase realmente por encima del equilibrio. 

 plano de imagen (escoba en la frente)


COMENCEMOS CON UN EQUILIBRIO
Cuando eras un niño, seguramente hayas probado a sostener una escoba en tu mano. Si miras a su base tendrás que moverte mucho para mantenerla en un equilibrio precario, pero si te fijas en la parte superior la controlarás mejor. Nuestro primer ejercicio es igual, en lugar de una escoba usaremos un trozo de madera de unos 30 cm de longitud, con 1 cm de diámetro, y en lugar de tu mano utilizaremos tu cara; pero... ¿Qué parte de la cara?

LOS TRES PUNTOS DE EQUILIBRIO EN TU CARA
Por supuesto hay más de tres, pero para los ejercicios de iniciación hablaremos de tu barbilla, nariz y frente. 



Barbilla
  • Pros: es fácil mantener equilibrios aquí, hay muchas terminaciones nerviosas. En un número cómico puedes jugar con la dificultad de hablar a la vez. Tu mandíbula se mueve, por lo que cuando ya tienes consolidado el equilibrio puedes usar los músculos para hacer pequeñas correcciones
  • Contras: si eres un chico deberás afeitarte un círculo de al menos 2 cm de diámetro ¡la barbita incipiente y el pelo pueden ser resbaladizos!

Nariz
  • Pros: el punto donde se unen hueso y cartílago es muy sensible, con muchas terminaciones nerviosas. Podrás "leer" el equilibrio muy bien y además es divertido. 
  • Contras: cada persona es diferente y tiene una nariz diferente. Además, es difícil colocar una maza en equilibrio mientras haces malabares con ella. Por tanto, si entrenas este punto prepárate para golpearte el ojo de cuando en cuando.

Frente
  • Pros: en un taller con Steven Ragatz, él insistía en que era la forma más espectacular de mantener una maza en equilibrio, algo con lo que estoy de acuerdo. Además amplía mucho tu campo de visión.
  • Contras: este punto requiere cambiar tu percepción. Debido a que el equilibrio ocurre detrás de tus ojos, en la parte más alta de tu plano de imagen, muchas personas pueden considerar esto como un gran desafío.
¿Cuál escoger?
De forma natural te resultará más fácil en uno de los puntos. Utiliza ese pequeño estímulo para empezar a trabajar. Lar rutinas que siguen entrenarán tu mente, por lo que estas habilidades te servirán también para los otros puntos.

ALGUNOS EJERCICIOS Y RUTINAS
Ejercicio de la vara de madera 
Esta rutina es sencilla pero también detestable, aunque es la única forma de construir una base sólida para desarrollar estas habilidades. La aprendí de Richard Kennison, pero se le ha atribuido a otros muchos profesores. La primera referencia de esta técnica que he leído es del historiador alemán Karl Heinz-Ziethen.

Toma una vara o barra de madera de 1 metro de longitud y ponla en equilibrio en el punto que tú elijas. Una vez en equilibrio, pon en marcha un cronómetro. Una vez que puedas aguantar 2 minutos sin mover los pies, podrás cortar 5 cm de un extremo de la vara. Repite hasta que la vara mida unos 20 cm.

Conserva todos los trozos. Guárdalos en tu escritorio. Píntalos de dorado. Conviértelos en un collar bohemio. Estos serán tus trofeos, una muestra de tu esfuerzo y valía durante las semanas y meses que trabajaste en este ejercicio.

100% de tu atención el 100% del tiempo 



Aquí está el gran secreto, el listón que hace tropezar a muchos aprendices. Cuando trabajes estos ejercicios, el 100% de tu atención debe estar siempre en el equilibrio. No hay tiempo siquiera para un rápido vistazo a esa pelota para poder cogerla. No hay que dividir nunca tu atención (ni siquiera un 1%) de los malabares. Concéntrate en el equilibrio y deja que tu cerebro de reptil se haga cargo del resto.

EJERCICIOS PARA DIVIDIR TU CEREBRO
Podrás empezar a jugar con estos ejercicios antes de que hayas terminado la rutina de la vara para que los pruebes, pero te supondrán un gran reto.

De izda a dcha: "brazos locos", "lanzar y recoger" y "arriba y abajo"


Brazos locos
Mientras mantienes una maza en equilibrio en tu cara, eleva los brazos por encima de tu cabeza y muévelos todo lo que puedas. Mantén el foco en la maza todo el rato.

Este ejercicio es bueno por dos motivos: el primero porque introduces movimiento a tu campo de visión, si miras a otra cosa que no sea la maza (¡incluso por un segundo!), ésta se caerá. Segundo porque al elevar los brazos se reduce tu rango de movimiento y tu capacidad para corregir el equilibrio, lo que hace que mantenerlo sea más difícil.

Lanzar y recoger 
Mantén en equilibrio una maza en tu cara, entonces lanza y recoge una pelota. Lánzala como si fuese un 4 (NdelT: en siteswap, lanzar y recoger con la misma mano), que no cruce la línea de equilibrio. Intenta hacerlo 10 veces seguidas con una mano y luego otras 10 con la otra.

Para complicarlo un poco más, prueba a lanzar como un 6 o un 8 (a mayor altura), más alto que la parte superior de la maza en tu plano de imagen. Al principio encontrarás esto algo confuso.

Esta rutina pone a prueba tu capacidad de focalizar tu atención, ayudándote a darte cuenta de que en ningún momento está permitido mirar a otra cosa que no sea el equilibrio.

Arriba y abajo 
Mantén en equilibrio una maza en tu cara. Despacio siéntate y después túmbate en el suelo. ¿Puedes conseguir que tu nuca toque el suelo sin que se caiga la maza? Levántate mientras sigues con el equilibrio.

Este ejercicio es una buena forma de medir tu dominio, además de una bonita forma de darte cuenta de lo pequeños que pueden llegar a ser tus movimientos para corregir el equilibrio.

El test de lectura 
No hay equilibrios en este ejercicio. Haz malabares con 3 mazas mientras miras al techo. Traza líneas en el techo con tu mirada. Si hubiera un libro allí arriba lo deberías poder leerlo en voz alta, serías capaz de pasar un test de comprensión lectora. Esto te ayudará a confiar en tu cerebro de reptil. ¿Ves? ¡No hay que pensar para hacer malabares!

La cascada en la cara 
Ejercicio con 3 mazas. Pon una en tu frente y mantén el equilibrio. Una vez que la tienes controlada, pon otra en la nariz. En cuanto esta segunda maza toque tu nariz, cambia el foco de la primera a ésta, para poder mantenerla en equilibrio mientras permites que la de la frente se caiga. Cuando tienes la maza de la nariz bajo control, pon la tercera en tu barbilla. Una vez más, tu foco de atención debe cambiar a la nueva maza, permitiendo que la vieja se caiga. De la barbilla sube de nuevo a la nariz y a la frente.

Haz esta rutina con manos alternas: derecha a la frente, izquierda a la nariz, derecha a la barbilla, izquierda a la nariz, derecha a la frente, etc). Este ejercicio te ayudará a consolidar la regla de “100% de tu atención el 100% del tiempo”. También te ayudará a mantener el equilibrio con objetos moviéndose en tu campo de visión.

Poner en equilibrio. 
Haz malabares con 3 mazas y coloca una en tu cara para mantener en equilibrio. El agarre de la última maza ocurre después de que pongas la maza en la cara. Piensa en hacer este último lanzamiento un poco más alto de lo normal, así podrás tener un poco de tiempo extra para recoger esa maza tras el equilibrio.

Este ejercicio ayuda a cambiar el foco, una vez que la maza se ponga en equilibrio, el 100% de tu atención pasa a esa terea. El último agarre lo realiza tu cerebro de reptil y será observado de forma pasiva por tu visión periférica.

AÑADIENDO LOS MALABARES
"Oh, m*$#&a". Recueda: ¡que se caigan está bien, perder el equilibrio no!


Una vez que domines el “lanzar y recoger” es el momento de añadir la cascada de 3 mazas. (Puedes aprender primero con bolas si quieres, pero es más complicado).

Comenzarás igual que cuando aprendiste a hacer malabares. Cruzando una maza de mano a mano y después con 2 mazas (lanza-lanza, recoge-recoge).

Cuando hagas este ejercicio, asegúrate de que los tacos aparecen en la parte inferior de tu plano de imagen (en tu visión periférica) mientras viajan a sus respectivas esquinas del patrón. No estamos haciendo malabares a ciegas, estamos consiguiendo que nuestro cerebro de reptil interprete la trayectoria de las mazas basándose en ese pequeño “input”.

Como siempre, se permite que se caigan los malabares, pero no el equilibrio. ¡100% de tu atención el 100% del tiempo!


FAQ (PREGUNTAS FRECUENTES)

¿Dónde pongo las manos? 
Las manos son algo divertido. Cuando estamos focalizando nuestra atención en un equilibrio mientras hacemos malabares, nuestro cerebro está ocupado en otra cosa, por lo que ellas solas irán “trepando” para coger las mazas cada vez más alto. Para muchos malabaristas esto no supone un problema, pero es un mal hábito que entorpecerá nuestra progresión. Mantén las manos abajo, a la altura de tu ombligo. Cuanto más abajo recojas los lanzamientos más tiempo tendrás para hacer correcciones.

¿Cómo debo aprender a hacer malabares con 4 mazas mientras mantengo un equilibrio? 
La mayoría aprende este truco en lanzamientos simples (una vuelta). Esto es un comienzo equivocado, asumiendo que después quieras aprender a introducir trucos con 4 mazas o pasar a las 5 + equilibrio. Repite los ejercicios de “lanzar y recoger”, pero tirando la maza con dos vueltas. Esto sobrepasará con mucho la parte superior de tu equilibrio en tu plano de imagen, y puede ser un poco confuso al principio (¡Y dar miedo!). Aprender a hacer el 441 con un equilibrio, lanzando los 4s en dobles, es un ejercicio excelente para este objetivo.

Muy bien, pero ¿cómo consigo “dominar” los malabares con un equilibrio? 
Suelo decirle a mis alumnos que el estándar para considerar que lo dominas son 200 lanzamientos de 5 pelotas con una maza en equilibrio. La verdad es que, por desgracia, no existe el dominio total de esto. Existe el progreso, el aumento de capacidades, el tenerlo listo para una actuación, etc., pero siempre existirá un nivel más complicado. ¡Incluso el mejor malabarista encontrará difícil hacer malabares con 7 pelotas mientras mantiene una cucharilla en su nariz!

Me duele el cuello. ¿Por qué me haces daño, Thom?
Cuando empiezas a aprender esta habilidad estás usando músculos que probablemente nunca habías usado antes (sobre todo cuando empieces con los ejercicios de 2 minutos de la vara de madera, ¡ahí usarás esos músculos mucho más de lo que nunca los habrías usado!).

Quizá también estés inclinando tu cabeza demasiado hacia atrás. Prueba a hacerlo usando también las vértebras torácicas (tus hombros y parte superior de la espalda) en lugar de usar sólamente el cuello como una bisagra.



sábado, 26 de agosto de 2017

Ración de vídeos del mes. Agosto 2017

¡Que se acaba agosto! Un mes sin vídeos se ha hecho duro, dos sería insoportable. Ya avisé que en julio no iba a ser posible, por motivos de eventos importantes en mi vida. Al menos mantuve activa la página de Facebook y algo al día estuve con los vídeos que iban llegando a mis manos. 
Así que, aunque sea solo por esta vez, pasaremos al menú sin hablar de política ni del tiempo, que entiendo que tenéis hambre voraz.

Pasen, hay sitio al fondo.


1) Encho Keryazov. Hoy abrimos boca con un verticalista búlgaro. Vale, será un poco clásico en su estilo, pero lo hace tan bien, con tanta suavidad y mete unas figuras tan extremas que me ha impresionado. Más fan de las primeras rutinas que de la última. Ojo, una plata en Montecalo, ahí es ná.



2)  Diana Stepanova. Seguimos por el este, ahora toca Rusia. Sigo sorprendiéndome con la capacidad de la "escuela soviética" de seguir sacando malabaristas que hacen rutinas de 5 mazas y 7 aros sin despeinarse. Poco habitual ver este nivel en una mujer, la verdad. Una maravilla.


3) Shu Takada. No suele ser habitual que el yoyó pase por este blog. Uno de los motivos es que no termino de entender qué está pasando delante de mí cuando lo veo. Sé que dentro de los campeonatos de yoyó hay varias categorías, me ha parecido muy espectacular esta de dos elementos (2A). Eso sí, ni papa.


4) Haavard Hvidstend. Este sueco, en cambio, sí es un habitual de esta casa. Muy popular entre la comunidad malabarista por sus impresionantes vídeos, llenos de originalidad y elementos muy técnicos. En este vídeo se luce con trucos de 5 y 7 mazas, ni más ni menos. Curiosos estos malabaristas de altísimo nivel que luego no tienen números en escenario conocidos.


5) Mouna Nemri. Cambiamos de tercio, esta vez a la acrobacia. Aunque el vídeo de esta artista nada entre la danza, la acrobacia y la expresión corporal. Siempre me ha parecido muy difícil estar en escena sin aparatos, sólo con tu cuerpo, me parece como estar desnudo.


6) The Honey Family. Brutal este vídeo antiguo de esta familia de acróbatas. Desconozco el año, pero es un número muy entretenido con varios elementos diferentes bien integrados. Y la portora, claro, ¡Qué portora!



Chupitos y café
 Bueno, espero que sus estómagos hayan quedado satisfechos

¡Salud y mucho circo!

jueves, 10 de agosto de 2017

Beber de la historia

"Un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetir sus errores". Esta frase, o alguna de sus variantes, es atribuida a múltiples personalidades. No por ello deja de ser cierta, y además se puede aplicar a casi cualquier ámbito. Siempre me ha interesado mucho la historia, me parece esencial para conocer el presente, aunque no he podido estudiarla todo lo que me gustaría.

En el circo la historia es breve, curiosamente. Pese a que las artes circenses son milenarias, hay muy poco escrito, y no digamos documentos gráficos. Nunca fue un "arte mayor", por lo tanto queda escasa constancia en los antiguos textos. Avanzando en el tiempo, ni siquiera en el siglo XIX y primeras décadas del XX es fácil conseguir información sobre el circo. De los primeros "espectáculos modernos" apenas nos han llegado algunos carteles de la época, breves reseñas en periódicos o pequeños clips de los primeros cinematógrafos. De algunos malabaristas históricos como Cinquevalli no tenemos más que algunas fotografías y las descripciones de sus proezas, el resto nos toca imaginarlo. De otros como Rastelli, por suerte, hay algunos vídeos maravillosos, que rápido saben a poco.


Incluso de épocas como los 50 y 60 del siglo XX, los años dorados del circo como espectáculo de masas, hay poca evidencia. Sí, de estas décadas ya tenemos un buen repertorio de nombres importantes, fotografías, vídeos, películas, noticias, etc. Libros, por desgracia, muy pocos. No es la escritura el medio por el que se ha transmitido la historia circense, parece algo más de tradición oral. Las familias circenses no se han prodigado por su prosa y por tanto el listado de libros de historia del circo no creo que pase de los 100 nombres, eso tomando varios idiomas, claro. Hoy en día, en español, sigue habiendo muy poquitos títulos, con las excepciones de los libros de Eguizábal o Javier Sáinz, cada uno en su ámbito, y las escasas traducciones de libros extranjeros.

Quizá sea ese uno de los motivos por el que tengo la impresión de que inclusive entre los propios artistas de circo hay un desconocimiento de dónde venimos. Esto no deja de ser grave ya que, como indica la frase inicial, esto conlleva tropezar varias veces con la misma piedra. Si un artista rebusca en el pasado aprenderá que hay trucos y rutinas que siempre funcionan en escena, o que eso tan original que se le ha ocurrido ya se hacía 80 años atrás y en doble altura. Hay que levantar una ceja de escepticismo cuando alguien presenta "algo nuevo y original" en escena, seguramente desconozca la Historia. O aquellos que proclaman récords mundiales cuando hay dibujos de la Edad Media de malabaristas con 6 objetos.

Porque, ¿qué trucos estaría haciendo este malabarista romano (estatuilla del siglo I a.C.) que maneja una de las bolas en la rodilla y la otra en la cabeza? ¿O el otro que tiene siete bolas alrededor? ¿O las cortesanas egipcias del 2000 a.C? Toca, de nuevo, imaginar.



 


Hay que beber de la Historia para poder entender el presente y mirar al futuro, también en el circo.

jueves, 6 de julio de 2017

MEST vuelve en agosto

Pues resulta que este julio caluroso-lluvioso no habrá entradas en el blog.

¿El motivo? eventos importantes en la vida del autor, unión con persona especial, con viaje posterior y todo. Comprenderéis que está justificada la ausencia.

Pero no hay por qué preocuparse, habrá programadas publicaciones en la Página de Facebook para que no os entre morriña.



Nos vemos a la vuelta, ¡feliz julio!

¡Salud y mucho circo!

jueves, 29 de junio de 2017

Ración de vídeos del mes. Junio 2017

Llegó el verano y parece que venía cogiendo carrerilla, una entrada triunfal en toda regla. Casi dos semanas de calor infernal en casi todo el país, por suerte con un respiro antes de que empiece lo bueno: julio. ¿Lo malo? la sequía que parece que se nos viene y por ahora ignoramos. Madrid se prepara ya para su actividad de julio: cortes de metro, asfaltado de calles, terrazas 24 horas, conciertos cualquier día, enfin, la tradición. En lo personal, se avecina un mes de evento especial y viajes molones, así que igual nos leemos menos, pero será solo una pausa temporal. Seguirá habiendo circo, claro que sí. 

Pasen, hay sitio al fondo.

1) Duo Rola Bola. No he conseguido saber el nombre de los artistas ya que es un vídeo subido por una empresa de distribución de artistas. Una pena ya que es un número realmente brillante y con figuras de una dificultad absurda.







2) Alex Allison. Un gran descubrimiento. Un joven irlandés con un estilo de bolas que personalmente me ha encantado y que recuerda vagamente a Kouta Ohashi. Lo bueno es que ha sabido mezclarlo con toques de humor y magia. Tiene un dúo llamado Maleta, en el que actúa con un malabarista brasileño llamado Davi Hora.

 


 3) Pietro Selva. Italiano que no hace malabares, fluye con las mazas. Tiene varios vídeos con un montón de visitas, pero hace casi un año que no publica nada. Sería maravilloso que volviera a sacar algunos vídeos con su material, es casi hipnótico verle.



4) Antonio Bucci. Malabarista mítico italiano, muy conocido en su país por sus récords con pelotas de rebote. La verdad es que en este vídeo muestra una verdadera enciclopedia de multiplex en rebote.
Si queréis saber más (y sabéis italiano), aquí tenéis una entrevista en Juggling Magazine.




5) Jonas Beauvais. Seguimos en países cercanos y con los múltiples. Toca Jonas, un francésque parece un firme heredero de Seb y Walid y su barbaridad de Movimiento de Alerta. Desde aquellos no había vuelto a ver a alguien manejar tan bien los múltiplex de mazas. Una gozada ver tanto objeto en el aire y que caiga ordenadito.


6) Kwist. Ojo que parece que se viene una nueva moda entre los malabaristas. Este jueguete quiere ser menos efímero que las astrojax y pasar a ser una nueva disciplina, como le sucedió al Kendama. Aparentemente parece una chorrada y que se le puede sacar poca chicha, pero claro, te ponen un vídeo promo molón y ya dudas. Si además Ameron Rosvall se lía a investigar, pues las ganas de probarlos aumentan.



7) Bonny y Karoli. Míticos de la escena circense callejera española. Ambos siguen en activo pero durante años fueron un dúo que se recorrió todo el país mostrando sus artilugios. Ver su número, a pesar de la mala calidad del audio y de ser para un programa de TV, es quedarse con las ganas de haberlos visto en directo juntos.



Y hoy para los chupitos...una de GIFs:

Pues eso es todo, espero que hayan quedado satisfechos.

¡Salud y mucho circo!

miércoles, 21 de junio de 2017

¡Salud y Circo, que 'bellesa' sobra! Memorias de Circuba, por Lucas Escobedo (y 3)

En este artículo termina la serie de tres relatos sobre mi experiencia en el Festival Circuba 2016 y la posterior gira con el Circo Nacional de Cuba, un sueño hecho realidad (aquí podéis leer primer artículo y aquí el segundo). Aprovecharé este último escrito para hablar de algunas de las personas con las que he compartido este viaje y sobre las curiosidades del mundo del circo cubano que ellas me han trasmitido.



LOS MÚSICOS:
Antes de continuar el viaje, llega el momento de hablar de la música en la gira y lo haré a través de sus músicos.

En la batería, Heriberto Barbón, “Barbón” para todos. “Cuando he tenido dinero, he comido un bistec; cuando he tenido menos, un trozo de pan; y cuando ni eso, agua con azúcar.” Un señor negro de 69 años con energía y apariencia de 50, con un humor constante y un estar que emocionaba sólo de observarlo. Colecciona vídeos de directos de grupos de música “no puedo decir que soy un coleccionista de esos importantes, porque no tengo dinero para comprar, pero tengo bastantes vídeos”. El pasado mes de Junio vio a los Rolling Stones en directo “se me erizan los pelos al recordarlo”.

Barbón viaja con su batería, su pequeña maleta y una especie de caja de papel que va ampliando según la gira avanza. En ella guarda las cervezas que consigue en los hoteles por los que pasamos “como en cada comida tenemos derecho a una bebida, yo siempre pido cerveza para llevármela a la casa cuando volvamos; así tengo para cuando vengan las visitas” -me explica con entusiasmo. Barbón lleva casi 50 años de vida dedicada al circo. Tiene mucho que enseñar desde su honesta, sencilla y transparente persona.

Al saxo, Yosbel. “En mi vida no le he dedicado a Internet ni una hora”. Otro negro, joven, apenas 25 años, aunque bien podrían echarle 30. Intercambiamos gustos musicales y me habla de cómo aprendió a tocar con la hija de Bebo Valdés. Triste de que la gente de Cuba no cuide su música, triste también de no poder disfrutar de los grandes músicos cubanos que emigran y ya nunca regresan. Le pasé un disco de Bebo Valdés que desconocía y al cabo de unas horas me dice “ya voy por la cualta ves que lo escucho brothel”. Todo él es música, lo lleva dentro y le sale por cada poro de su piel.

Odilaysi, “me he sacrificado mucho para terminar el conservatorio, ahora no dejaré Cuba si con ello tengo que dejar de trabajar de música”. Toca el trombón de varas y, al igual que Alain, trompeta de la banda, renunciarían a dejar Cuba a menos que fuera para seguir viviendo de la música.

El director de la banda es el Chino, “yo sé lo que es lanzar un misil y luego pasar por el lugar donde ha caído y ver todo lo que ha provocado. Pero esa era la revolución hermano”. Trabajó en el ejército mientras realizaba sus estudios de física en la antigua URSS. En el año 1991, con la caída del bloque socialista, decidió cambiar de vida y dedicarse de lleno a la música. 60 años con apariencia de 70, dirige la banda desde su antiguo y preciado teclado.



Y proseguimos con el viaje...

LAS TUNAS, Teatro Tuyo.
“Las Tunas es, por lo general, una provincia de paso para el turista en su recorrido entre el occidente y el oriente de la isla” -eso dice la guía de viaje que me acompaña. Ciertamente, ni goza de la popularidad que tienen otros lugares de la isla, ni tiene algo único y característico de su zona. Precisamente en eso se encuentran trabajando los miembros del grupo Teatro Tuyo, única compañía teatral en todo Cuba, especializada en el lenguaje del payaso a nivel profesional, en hacer de las Tunas un lugar de referencia para toda persona interesada en el lenguaje del payaso.

Casi por casualidad di con ellos. Una revista en la que se hablaba de ellos, Tablas, cayó en mis manos. Me interesó lo que decían, vi que eran de Las Tunas y comprobé que nuestra gira pasaba por allí tres días después. Una vez allí, preguntando a unos y a otros, conseguí llegar al Teatro 28 de Septiembre, sede de la compañía, lugar de creación y de exhibición de sus espectáculos.

En Cuba abunda el payaso de circo tradicional, el que trabaja en la pista a base de breves entradas o reprises entre uno y otro número, muchos de los cuales son sketches clásicos que se transmiten de generación en generación. También es una de las disciplinas con las que puedes graduarte en la escuela nacional de circo e, incluso, existe un festival en La Habana dedicado única y exclusivamente al arte del payaso. A lo largo de mi viaje sólo había conocido esa realidad del clown cubano, hasta que me tope con Teatro Tuyo, según cuentan, los primeros artistas cubanos que sacaron al payaso de la pista del circo para ponerlo sobre las tablas de un teatro o a pie de calle. Dirigida por Ernesto Parra, recomiendo seguirles la pista y no dejar de visitarles cuando te dejes caer por Las Tunas. Para mi simbolizaron una bocanada de aire fresco en una Cuba, a veces, demasiado anclada en la tradición.



SANCTI SPÍRITUS, la seguridad de los riggers.
En Sancti Spíritus volví a vivir una de esas escenas que al otro lado del charco sería imposible. Siempre que en un sitio iba a trabajar el número de báscula, era necesario haber montado antes la “mecánica de seguridad” o arnés, puesto que lo utilizaban en la parte final del acto. Era inquietante observar cómo caminaban por unas vigas de escasos quince centímetros de grosor situadas a más de treinta metros del suelo sin ningún tipo de seguridad. En una ocasión, acudieron los bomberos de la localidad para observar la hazaña desde abajo, ni un pequeño ademán de asegurarle.


CIENFUEGOS el prestigio del artista de circo.
Con el carné de artista del Circo Nacional podía ir a cualquier lado: entrar a museos y otros lugares reservados, vivir como cubano, pagar con moneda nacional, incluso, en una ocasión, me lo aceptaron como pasaporte. Uno de los artistas del Dúo Vicanc me dijo- “el circo en el resto del mundo tiene dinero, pero no es una profesión de prestigio; en Cuba es al revés, los artistas de circo están muy bien valorados, pero muy mal pagados”.

Era muy bonito ver cómo celebraban las poblaciones la llegada del circo, observar las largas colas para sacar las entradas y alucinar al verles las caras de emoción al acabar la función.




MATANZAS la despedida.
Aquí terminó la gira, en uno de los lugares más turísticos de Cuba, Varadero. Suele ser común, en el mundo del circo tradicional, que, después de haber pasado una larga temporada en una ciudad, la última función de un espectáculo sea, de alguna manera, especial. Aquí ocurrieron dos cosas:

Por un lado, muchos de los artistas se cambiaron las músicas de los números, saliendo cada uno a trabajar con una música que no era la suya. Por otro lado, el director de la Troupe Scala de Báscula, Jorge Luís Salomón Guerra anunció que se retiraba de la pista de circo haciendo que esa fuera su última función.

Perdía, tras esta función, mi seudónimo de “España”. Nos llamábamos unos a otros por la disciplina artística o por el país de procedencia. Sólo me llaman Lucas al presentarme antes de la actuación “...premio Carpa de Plata en Circuba 2016, desde España, malabares de rebote, Lucaaaas Esssscobedooooo...”. Para todo lo demás, siempre fui “España”.



Se acaba la gira y me toca dejar Cuba, esa Cuba que atesoran los viejos y muchos jóvenes entierran, esa Cuba que a mis ojos no volverá a ser la misma, esa Cuba que tanto me ha dado y a la que estaré tremendamente agradecido. Me voy habiendo vivido momentos de todos los colores y con la sensación de que el Circo Cubano ya forma parte de mi ADN; y que también yo, de alguna manera, formo parte de la historia del Circo de Cuba.

¡Salud y Circo, que bellesa sobra!






NOTA A LOS RELATOS:

Lucas Escobedo, que presentaba un número de pelotas de rebote extraído de su espectáculo unipersonal Habitación 801, fue galardonado con dos premios en la pasada edición del Festival Circuba en julio de 2016: Premio Carpa de Plata Circuba 2016 y Premio de la Asociación de Empresarios y Artistas Circenses de Chile. Fue el primer artista no cubano en subir al podio, después de que la Carpa de Oro y el Grand Prix recayeran, ambos, sobre números de la casa.

Desde aquí quiero agradecer públicamente a Lucas por ceder sus escritos para este blog, espero que sea la primera de muchas colaboraciones.

Lucas, recibiendo el premio de manos de Antonio Álvarez


Fotografías: Gabo Rousserie 
Artículo aparecido en la Revista Zirkólika en Primavera de 2017
 

viernes, 16 de junio de 2017

¡Salud y Circo, que 'bellesa' sobra! Memorias de Circuba, por Lucas Escobedo (2 de 3)

Dejamos atrás el occidente de la isla (leer episodio previo) y nos dirigimos hacia la zona más oriental, liderada por Santiago de Cuba. La gira continua siendo una verdadera aventura donde cada día es verdaderamente irrepetible. Un servidor cada vez se siente más cubano, aunque continúe con varios de los interrogantes que traía desde España sobre el pasado, presente y futuro del país. Veamos cómo sigue Circuba en gira.



CIEGO DE ÁVILA, y la lista de defectos.
“Muy bien Lucas, te he apuntado una vez en la lista de defectos porqué has tenido un fallo, pero lo has solucionado muy bien” -así, de repente, me recibió la regidora, del espectáculo al acabar mi número; a mi y a cada uno de los artistas conforme iban terminando. Y así como vino esa lista, desapareció; nunca más supimos de su existencia.

En Ciego de Ávila trabajamos en el Teatro Principal, en el centro de la ciudad. Un edificio muy hermoso aunque bastante deteriorado; en el techo del escenario, por ejemplo, por encima de las varas de focos, había un gran agujero de unos 2 metros cuadrados desde donde se veía el cielo -”esperemos que no llueva durante el espectáculo”- decían los técnicos entre risas.

Tanto en esta población como en la mayoría de la gira las entradas tienen un precio medio de entre 10 y 15 pesos. Cuando vamos a poblaciones más pequeñas los precios suelen rebajarse a 5 o 10 pesos por persona. Es difícil establecer una relación lógica con los precios de las cosas y entender la economía cubana (“Ay mijo, pa eso tu tiene que vivil aquí” -me dicen), pero pondré unos ejemplos para que sirva de contexto. Los sueldos van desde los 250 a 750 pesos cubanos al mes (entre 10 y 30 dólares), un billete de autobús urbano vale 0,20 pesos, un refresco o cerveza 40 pesos, medio kilo de arroz 0,30 pesos.

El público cubano responde a la presencia del circo con largas colas en las taquillas (aún falta para que llegue Internet a esos niveles) y llenando casi todas las salas donde trabajamos. A veces, incluso, tenemos que ampliar las funciones previstas por exceso de público y ofrecer una extra.

Terminamos en Ciego de Ávila y salimos hacia Santiago, una cita especial en el marco de la gira 2016.



SANTIAGO DE CUBA, ¡felicidades Fidel!
El Teatro Heredia, con capacidad para 2.800 espectadores, fue el espacio designado para acoger nuestro espectáculo en Santiago. El sábado día 13 de agosto fue un día muy importante para todo el país, se celebraba el 90 aniversario de Fidel Castro y Cuba entero se llenaba de actos que le homenajeaban. Nosotros hicimos la nuestra con una gala especial en colaboración con el ballet de Santiago y la tradicional conga santiaguera, imprescindible en los carnavales de la ciudad. Como detalles curiosos diré que no podía haber música en inglés en ninguno de los actos ni siquiera, uno de los payasos del espectáculo Pepitín podía decir su popular “Oh, yes”. “Nada de 'yes', 'Oh sí', si quieres, pero no 'yes'” -le respondía el director del espectáculo. Pepitín trató de lucharlo diciendo “pero si ya somos amiguitos...” en clara alusión a los EEUU, pero no pudo ser.

José Opitz, “Pepitín” (La Habana, 20–02-1987) terminó la escuela de circo en 2007. Trabajó durante tres años en Francia y volvió a su país creyendo que otro circo es posible. “El presente y el futuro del circo cubano lo veo muy turbio: no hay posibilidad de formarse más allá de la escuela, faltan aristas que amen lo que hacen, dentro y fuera de escena, faltan directores de circo, dramaturgos, falta gente con ganas de hacer las cosas bien”. Continua diciendo “el circo se estanca pero no sólo por falta de recursos si no por falta de imaginación, por el exceso de burocratización y por los privilegios injustos de los que gozan algunos.” Escuchándole se respiran otros aires para el circo cubano. ¿Estará el Nuevo Circo, o Circo Contemporáneo, llegando a Cuba? Esperemos a ver qué nos dice el tiempo. Veamos también cuando se cumple el sueño de Pepitín “tener una compañía de circo, con una pequeña orquesta, el Circo Opitz”. Suspira y se queda mirando al infinito mientras yo pienso que me encantará ver un espectáculo del Circo Opitz.

Coincidiendo con la celebración del 90 aniversario de Fidel, ocurría otro hito importante en esta gira; el artista Alliet Pérez, de la compañía Estilo Propio, batía el récord del mundo conduciendo una moto con los ojos vendados por las calles de la ciudad. Según él mismo contaba “actualmente el récord lo tiene el mago español Luis Pardo que condujo 7 km en la ciudad de Barcelona, pero no se puede hacer de manera oficial porque desde Guiness World Record dicen que tienen miedo de sacar un récord así y que eso incentive a otras personas a probarlo libremente en su ciudad poniendo en peligro su vida y la de otras personas”. Al acabar el recorrido, una vez ya se sabía como actual recordman declaraba “estoy muy contento y con ganas de seguir mejorando la marca; me gustaría estar preparado por si en algún momento otra persona bate el récord poder volver a superarlo, incluso realizándolo en otro país y que su gente pueda disfrutar de la hazaña.”

Antes de despedirnos de Santiago hicimos una visita a la Virgen del Cobre, la patrona de Cuba, y le ofrecimos un póster de Circuba firmado por toda la compañía. En una de las paredes de la iglesia, colgaban infinidad de muletas donadas por antiguos enfermos a los que la Reina de Cuba, o Virgen de la Caridad, había curado con sus milagros.

Lucas Locus, en un momento de su espectáculo


GUANTÁNAMO, “aquí se vive muy bien, perfectamente”.
En la provincia de Guantánamo trabajamos en Barakoa, primer pueblo de Cuba; en Caimanera, el pueblo donde se encuentra la base militar de Estados Unidos; y en el propio Guantánamo, en el Teatro Guaso.

Caimanera debe de ser de los lugares más pobres de Cuba, no por ello el pueblo deja de tener varias escuelas, junto con espacios multiusos para deportes y actividades culturales. Paseábamos Gabo (fotógrafo Uruguayo que nos acompaña durante toda la gira, algunas de cuyas fotos están publicadas en este artículo) y yo en dirección a la base naval, cuando apareció un militar cubano “de aquí -como marcando una línea recta con la mano, a tres metros de un muro que impedía nuestro paso- en adelante, no podéis pasar. Tampoco podéis tomar fotos”. Unos metros después un vecino del pueblo, de alrededor de 70 años, nos invito a subir a su terraza para observar el interior de la base “¿Y cómo se vive con 'esto' aquí?” -le pregunté ingenuamente. “Muy bien, perfectamente. Yo no tengo ningún problema, ni con los cubanos, ni con los estadounidenses” -a lo que añadió- “tomen fotos si quieren, que los extranjeros si pueden tomarlas, nosotros no”. Cuando nos despedíamos nos recordó “digan que han subido a por agua; no nos está permitido hablar con ustedes”.

Abandonamos Caimanera escuchando una frase que sólo podíamos escucharla allí. Cuando dos amigos se encontraron por la calle le dijo uno a otro “te busqué más que la Interpol a Osama Bin Laden”.

Algo que también forma parte de la gira y de la particularidad cubana, es el fenómeno fan pidiendo fotos después de la función. Todos los artistas solemos ser solicitados pero uno es el que acapara las colas más largas en todos los lugares, Alejandro Licea (La Habana, 16 de Marzo de 1998), Premio Revelación Circuba 2016. “Creo que es una obligación del artista cuando el público le pide una foto. Además para mi es una motivación, es un indicador de que gustó mi trabajo.” Acaba de terminar la escuela de circo y tiene muy claro sus sueños y preocupaciones: “Trabajar en uno de los mejores circos a nivel mundial, ser reconocido como artista, que se conozca mi trabajo y que a mi papá, a mi mamá y a mis hermanos no les falte nada”. Alejandro Licea también ganó el premio del Festival de Albacete, así que, si todo va bien, podremos verle en la cita manchega en Febrero de 2018 con su número de rola bola, ¡Imperdible!

Lucas Locus (izda) posa con otros artistas de la gira frente a la bandera cubana


Nos despedimos de Guantánamo después de realizar una función extra, improvisada, porque el pueblo pedía a gritos que hiciéramos otra más. De aquí iremos a Las Tunas donde conoceremos la sede de Teatro Tuyo, única compañía profesional de Cuba especializada en el lenguaje del payaso, luego a Sancti Spíritus, Cienfuegos y Matanzas, última parada de la gira. ¿Será especial la última función? Pronto sigo contando.


Fotografías: Gabo Rousserie 
Artículo aparecido en la Revista Zirkólika en Invierno de 2016