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jueves, 1 de febrero de 2018

Cirqueras, primera parte

El circo siempre ha sido un espacio donde las mujeres ha tenido una visibilidad mayor que en otras profesiones, como ocurría en otras artes escénicas. Desde las primeras jinetes que encabezaban los carteles del siglo XIX hasta la época de las grandes divas, como Pinito del Oro o Miss Mara. En épocas donde las mujeres estaban escondidas en sociedad, no estando permitido su acceso a los trabajos remunerados, había mujeres trabajando en los circos en cualquier tarea: artista, taquillera, montadora, etc, y cobrando por ello. En años donde enseñar un tobillo era un atrevimiento, las mujeres del circo exhibían trajes ajustados y largas piernas (aunque esto también fuese utilizado como "reclamo publicitario"). Por desgracia, también la mujer en el circo ha tenido un papel secundario en demasiadas ocasiones, como ayudante ligera de ropa sobre todo.

En la actualidad la presencia de las mujeres en el circo sigue siendo notoria, aunque por ahora no es suficiente. En ocasiones, resulta difícil encontrar compañías formadas por mujeres o donde éstas tengan papel protagonista. También cuesta encontrar números individuales que "rompan" con lo establecido y de un nivel artístico de primer orden, sobre todo en disciplinas "tradicionamente masculinas" como los malabares, la acrobacia en suelo, straps, etc (esto del género de las disciplinas da para otra entrada, la verdad).

La malabarista Anni Küpper ya reflexionó hace tiempo sobre esta presencia femenina. Por eso inicio esta serie de entradas de vídeos de artistas, para reivindicar su presencia y su nivel. Es necesario incluir a más mujeres en las programaciones, no como "cuota", sino porque lo merecen; es necesario que las cirqueras sean conscientes de sus posiblidades y crean en ellas mismas, es necesario que la sociedad crea en ellas de una vez.

1) Lottie Brunn. Ser la hermana de uno de los 3 mejores malabaristas de la historia debe ser complicado, pero lo cierto es que Lottie también era una excelente malabarista de nivel altísimo, jugando a una velocidad endiablada, que actuó por todo el mundo y compartió escenario muchos años con su hermano Francis.




2) Violeta Kiss. Otra gran artista que quedó a la sombra de su hermano. Alexander Kiss es una leyenda por su nivel técnico con los malabares puros, pero sus dúos con su hermana y los antipodismos de Violeta también hacen que la sitúan a un grandísimo nivel. Después fue profesora de malabares en la prestigiosa escuela de Moscú, enseñando a artistas como Ignatov.



3) Lillian Leitzel. Una de las primeras grandes estrellas en EEUU, principal atracción del Circo Ringling en los años 20 del pasado siglo. De pequeño tamaño y fuerte carácter, sus actuaciones eran una exhibición de fuerza en las anillas, la cuerda o el trapecio. Falleció a los 39 años tras una caída. (para ver otro vídeo más largo pulsa aquí)



4) Trixie Firschke. Húngara proveniente de familia circense, llegó a EEUU a los 18 años y pronto se convirtió en una estrella, llegando a compartir pantalla con Fred Astaire. Impresionante la facilidad con la que juega con 6 platos y toda su rutina de equilibrios en el mouthstick.


5) Pinito del Oro. Una de las más grandes artistas españolas de la historia y que falleció el pasado octubre a los 85 años. Llegó a ser una estrella de fama mundial y la protagonista de los principales circos americanos. Sigue impresionando su rutina en el trapecio (sin red), por lo arriesgada y lo técnica que era.




6) Miss Mara. La otra gran trapecista española, coetánea de Pinito y, en cierto modo, rivales. También su historia está llena de triunfos y terribles caídas de las que regresaba airosa. Su actuación hoy día sería tachada de "suicida", pero sigue siendo una maravilla.



7) Consuelo Reyes. Otro reconocimiento a otra artista española. Hija del mítico verticalista Tito Reyes, Consuelo debutó como antipodista en 1977 y ya no se bajó de los escenarios hasta (que yo sepa) 2010. Más de 40 años triunfando, que se dice pronto. Su hija, Selyna Bogino, sigue sus pasos y también tiene un nivel espectacular de antipodismo (hablaremos de ella en próximas entregas).





Pronto más cirqueras, pero no mejores, porque eso es imposible.

Gracias a Carlos Such por la recopilación de nombres y a Raquel Tello por su ayuda con el texto.

sábado, 27 de enero de 2018

"No hay que subestimar al espectador". Entrevista a Itsaso Iribarren y Germán de la Riva

Al poco de finalizar uno de sus últimos proyectos, "Cien años después", me reúno con Itsaso y Germán para conocerlos mejor. Me invitan a su casa, encantados con la propuesta. Así, en su bonito apartamento al que han transmitido la tranquilidad que se refleja en sus miradas, con una infusión en la mano, pasan los minutos saltando de un tema a otro. Surgen reflexiones, recuerdos e imágenes, todos relatados con complicidad y sosiego. Así, paseando con las palabras, acabamos conociéndonos mejor.

"I like when you don´t speak" - En Londres 2005

Itsaso Iribarren (Pamplona, 1981) y Germán de la Riva (Santander, 1977) se conocieron en Bilbao, en su etapa universitaria, gracias a la danza. Itsaso se estaba licenciando en Bellas Artes, con especialización en performances. Germán había finalizado sus estudios de Ingeniería Informática, pero los había compaginado con los malabares y la danza. "Cuando conozco a Germán entra el circo en mi vida y me interesa mucho su forma de entrenamiento", recuerda Itsaso, "comenzamos a crear y surge la necesidad de seguir formándonos". Entonces van a Londres, a la escuela Circus Space, y de ahí a Buenos Aires, donde ambos cursan un postgrado de tendencias contemporáneas de la danza. "Nuestra formación es muy híbrida, y nuestras obras son también el resultado de esa hibridación entre disciplinas. Por eso nos denominamos artistas escénicos, porque engloba todo y es más acorde a lo que hacemos", explica Germán. Pese a ello, al ser preguntados por su implicación activa en proyectos circenses, se excusan: "creo que es más por la forma que tiene el circo de ser, con poca gente, más relación entre protagonistas, entrenar juntos, etc. Aunque a nivel conceptual estamos más cerca de la danza o el teatro contemporáneos. Intentamos que no haya esa división, empiezas un proyecto y vamos viendo si demanda circo u otra cosa". Y concluye Itsaso, "utilizamos las herramientas que tenemos para crear, el hecho de que sea circo o sea danza no es de nuestro interés, tenemos una paleta con diferentes colores y con eso hacemos obras".

"Jut for the money. Una historia de circo" - En el Reina Sofía 2014
Repasando su carrera, existen espectáculos cercanos a la performance, de esos que el espectador hace que se retuerza en la silla y se plantee qué está viendo. "Hay un imaginario muy fuerte en el circo, y el espectador cree saber lo que va a ver, y si no lo ve puede frustrarse, ahí pueden surgir las preguntas (...). Si  se queda extrañado o con preguntas no es un mal resultado, nos gusta provocar cuestiones en el otro. No creemos que todas las obras tengan que ser fáciles o entretenidas, aunque no deben caer lo aburrido", explica Itsaso. "Hay diferentes obras para diferentes públicos", matiza Germán, "a veces una obra muy de investigación tienes que presentarla ante un público general, ahí puede haber interferencias. Pero nos hemos encontrado sorpresas, Just for the Money tuvo mucho éxito en Bilbao y en Tabakalera ante público familiar. O en Acercarse al Límite, una mezcla entre mástil, coreografía y poesía, pensado más para espectador adulto. Lo hemos empezado a hacer en colegios y ha funcionado muy bien, no hay que subestimar al espectador, puede haber sorpresas".

La investigación en el circo.
Ellos se definen como investigadores en artes escénicas, aunque son conscientes de la dificultad para vender este producto. "Uno ve un producto de Apple y piensa, 'esto es la hostia', pero no ve toda la investigación que hay detrás. En las artes escénicas pasa lo mismo", explica Germán, "¿Debe esta investigación estar subvencionada? la realidad es que nadie la compra, pero es la base de muchas cosas (...), para ir hacia delante debe haber errores. El investigador debe recibir una ayuda institucional, pero sin salirse del mundo real, en el que se venden y compran cosas". Y prosigue: "ahora mismo, tanto Cien Años Después como Acercarse al Límite están funcionando muy bien, pero son el resultado de investigación de obras raras previas nada comerciales, eran 'pruebas'".

Cien Años Después.
En 2017 el Teatro Circo Price les hace una propuesta para conmemorar el centenario del fallecimiento de William Parish, uno de los antiguos directores del Circo Price.  A raíz de su experiencia en Paseando Santander, les proponen realizar una obra que una el Price, el Cementerio Británico y a William Parish. "Para nosotros estaba el desafío de crear algo con respeto y en corcondancia con el lugar" recuerda Itsaso. El resultado es una visita por el Cementerio, no sólo hablando de Parish y su mujer Matilde de Fassi, sino que también nos introduce en la vida de las personas que están allí enterradas, la vida del Madrid de la época y las cartas a los periódicos a propósito del Circo Price. "La obra ha sido muy bien acogida, tanto por el público como por los medios. Aquí podéis ver un reportaje de "La aventura del Saber", de RTVE.

                       

   
   

       
           
       

          
            100 años después
       

   


Germán explica parte del proceso creativo, ""inicialmente queríamos instalar un mástil, hacer malabares, etc. Luego vimos que no era el lugar, y con las visitas de David Bartler [guía voluntario del Cementerio Británico, cuyas explicaciones aparecen en la obra en varias ocasiones] encontramos la esencia del sitio", y prosigue, "esa sensibilidad es la que perciben las personas que vienen ha verlo, valoran mucho cómo hemos trabajado el espacio y la experiencia personal que se lleva el espectador". El espectáculo ha resultado un éxito, con lleno en todas las visitas. "nos gustaría prorrogarlo, aunque por ahora no tenemos nada concretado. Hemos recibido propuestas de mucha gente". En diciembre se realizó un acto a propósito de este centenario en la Biblioteca Nacional, donde se expusieron carteles y textos de la época.

Mientras, Itsaso y Germán ya están mirando al futuro, embarcados en nuevos proyectos. "Ahora estamos realizando residencias artísticas en Francia para una nueva obra que está empezando y trata sobre el lenguaje de las máquinas. Estamos en el punto de 'a ver por dónde va' (...), hay que escuchar a las obras, ellas te van pidiendo cosas (...); aún no tenemos fecha de persentación, vamos a dedicarle todo 2018 al proyecto". 



"Cien años después" - 2017


Para saber más de Itsaso y Germán:
Imágenes cedidas por Itsaso y Germán, realizadas por Javier de la Riva

miércoles, 17 de enero de 2018

"Hay que dejar espacios para el amor y el disfrute", entrevista a Thom Wall

En el espacio de tiempo entre los dos shows de Totem en los que ese día tiene que actuar, en un gran traíler-restaurante, nos recibe Thom Wall (EEUU, 1987). Mientras picotea, Thom se muestra divertido, amigable y muy entusiasta, reflejo de una persona que ama lo que hace y que parece estar dispuesto a compartir esa ilusión con todo el que le rodea. Siempre abierto a conocer a los malabaristas de los sitios donde viaja, charlar con Thom se hace muy ameno y enriquecedor. Con él hablamos de su biografía y su situación actual en el Circo del Sol.


Thom se aficiona a los malabares al mudarse a St. Louis, Misouri, una ciudad del medio-oeste americano. Allí, en un club de malabares, aprende lo básico y comienza a asistir a festivales y a hacer pequeñas actuaciones. Realiza una audición para la Escuela de Circo de Quebec (Canadá), pero es rechazado. Decide, por tanto, centrarse en sus estudios y asiste a la universidad local realizando una licenciatura en Literatura Alemana, "en realidad, estaba más interesado en el idioma. Me gustaba el alemán desde el instituto, junto con el español, que me parecía útil. Quise combinar ambos idiomas en la universidad, junto con asignaturas de árabe, portugués, psicología, pedagogía, etc. En un momento dado me dijeron que para poder licenciarme y mantener la beca tenía que escoger asignaturas de literatura alemana. Fue interesante, pero no me apasionaba, por lo que hacía muchos malabares, entrenaba, iba a encuentros, etc", explica Thom.

"Cuando terminé e intenté conseguir un trabajo con mi licenciatura en alemán me di cuenta de que tenía que buscar otras salidas", recuerda entre risas. Así empezó un periplo en el que trabajó como monitor de campamento donde se hacían malabares, en un show alternativo compartiendo gira con tragasables y faquires, etc; así vio que podía vivir del circo. Se sacó el título CELTA (Certificate for Teaching the English Language To Adults) de la Universidad de Cambridge para poder ser profesor de refugiados en EEUU. Teniendo ya comprometido un destino, en el último momento fue rechazado. Es entonces cuando se muda a Vermont y entra en NECCA (New England Center for Circus Arts), una pequeña escuela donde realizó un programa de entrenamiento de un año y creó un número de bolas. Una vez terminado, con 25 años, volvió a echar la solicitud para la Escuela de Quebec, siendo nuevamente rechazado.


Como explica en su blog, estos rechazos le ayudaron a crecer y a esforzarse más en su carrera profesional. "Además, su estilo es muy contemporáneo, no creo que si hubiese estado en Quebec estaría haciendo las mismas cosas ahora. Hay cosas que no puedes aprender en la escuela, que sólo se aprenden probando y fallando"; y recuerda entre risas una anécdota: "el primer espectáculo de calle que hice en mi vida salió tan mal que al terminar le devolví el dinero al público de lo avergonzado que estaba. No niego que [la escuela] es una gran experiencia, pero hay cosas que se aprenden de otra forma".

Señalado sobre las peculiaridades del mercado circense en EEUU, explica: "en las escuelas parece que pretendan que vivas de un número de 7 minutos, pero en realidad necesitas algo mucho más largo y que resulte entretenido al público americano, con más conexión humana. El humor es un gran vehículo para lograrlo, eso sí, sin detrimento de la calidad técnica". Y completa: "para otro tipo de shows apenas hay espacios, quizá algunos teatros o salas, pero muchos buenos malabaristas americanos han tenido que emigrar a Europa a buscar una línea más artística, como Wes Peden, Tony Pezzo o Jay Gilligan". 

Interesado desde el principio en la historia del malabarismo y en utilizar objetos peculiares en sus espectáculos, Thom lo ve como una especie de arqueología: "hay trucos clásicos que ya nadie hace, como los malabares con 6 platos (...), quizá porque la única forma de estudiarlos y aprenderlos es leyéndote libros y mirando viejas fotos. Hay muchas cosas por redescubrir, cuantos más libros lees, más te interesa". De hecho uno de los últimos shows de Thom, On the topic of juggling, habla de los malabares y su historia. Es por eso que Thom es uno de los pocos artistas en activo que trabaja con el mouthstick (aparato de madera que se introduce en la boca y con el que se mantienen otros objetos en equilibrio). "Una vez trabajé con un artista ruso que lo hacía y me gustó, además, muy poca gente lo hace en EEUU, por lo que eso me beneficia de cara a posibles contrataciones. Me fabrico yo todos los aparatos con los que actúo, me llevó unos 6 meses conseguir mantener una copa sobre el palo, es muy difícil".



Tras una temporada trabajando en parques de atracciones (incluido en Corea del Sur) y con sus shows personales por todo EEUU, Thom recibe en 2013 una llamada del Circo del Sol. "Me llamaron para ir a Portland, donde estaba el show [Totem] entonces y me presentaron a Greg Kennedy, que es quien me había localizado como posible sustituto, y me dijeron: si dentro de 3 días haces 100 lanzamientos con 7 bolas dentro del cono, el trabajo es tuyo". Lo consiguió y a las dos semanas estaba de gira. El número de Kennedy es de los pocos en el circo con copyright y es tan específico que tiene que repetir todo el número con los mismos lanzamientos, sin permitirle variarlo (aquí explica cómo fue el entrenamiento). "Por suerte tengo tiempo para entrenar otras cosas y hacer actuaciones en las semanas de descanso, ¡Incluso pude casarme [con la artista Chloe Walier] en noviembre entre la gira de Bruselas y Madrid!".

También explica qué supone para un artista trabajar en el prestigioso Circo del Sol: "para mí es un trabajo, nada más. Tiene cosas buenas y malas. Por un lado es el sitio donde todo el mundo quiere actuar y no tienes que hacer trámites burocráticos. Por otro cada vez que fallo se anota y cada poco tiempo mandan un informe a Montreal sobre mis fallos o sobre mi maquillaje. (...) además, cuando se sustituye a un artista es por otro que hace exactamente lo mismo, los artistas parece que no existen. Es un negocio enorme, tienen que cuidar todo eso para que funcione".

Thom mira el reloj, tiene que volver al camerino para maquillarse antes del show, es el octavo de esta semana y nos explica que con los horarios españoles, tan tardíos, los artistas están muy alterados, con muchas lesiones. Por suerte hay tiempo para plantearle una duda que se hacía él mismo hace tiempo: ¿El malabarismo es un hobby o un trabajo? "Ambas, es un trabajo como el de Totem, pero a la vez es un hobby porque sigo practicando cosas como el spinning que ahora mismo hago para mí, igual en un futuro los hago en el escenario, pero no ahora. Hay que dejar esos espacios de amor y disfrute, ya que el trabajo a veces te deja poco sitio".

Más información:
Imágenes de Thomwall.com

miércoles, 3 de enero de 2018

Lo más leído del blog en 2017

¡Feliz año a todo el mundo! Espero que hayáis entrado en 2018 como se merece. Por mi parte lo hago preñado de ilusión, nunca mejor dicho. Toca repasar cómo fue 2017 en esta casa y hablar de las entradas más visitadas:
  1. Malabares y Equilibrios, por Thom Wall. Es un buen toque al ego darse cuenta que tu entrada más visitada es la traducción de otra, aunque a la vez le hace a uno sentirse como el creador de algo exclusivo y minoritario (y tú, afortunado lector, eres parte de ello). El que no se consuela es porque no puede, pero la verdad es que la entrada original de Thom Wall es buenísima y explica de maravilla cómo hacer el dichoso truco.



  2. ¿Está Anthony Gatto infravalorado? Reflexión que dio para cierto debate tras ver el vídeo que hizo en su momento Luke Burrage (y podéis ver en el enlace a la entrada). Está claro que hablar del gran Gatto sigue removiendo a la comunidad circense, aunque lleve ya retirado unos años. Acababa el artículo con una buena moraleja: "bebamos de la historia (...), al recordarla podremos apreciar mucho mejor el presente".


     
  3.  Por qué el EUCIMA no es un festival. Esta entrada reinvica el caracter peculiar de un encuentro de circo como es el EUCIMA, que pese a su crecimiento con los años se esfuerza por mantener su carácter altruista. Un alegato a que todos los que participamos en el encuentro lo sintamos como nuestro y le demos vida. Larga vida al EUCIMA, cuya IX edición fue un éxitohttp://www.malabaresensutinta.com/2017/04/ix-eucima-de-las-dudas-al-exito.html y que ya ha anunciado la décima.

    Foto: Javi Cassi

  4. Sobre circo con animales. En febrero me arropaba con mi toga de abogado del diablo y lanzaba al aire varias preguntas sobre si la solución era prohibir los animales en el circo. Por primera vez en el blog aparecieron "haters" (supuestamente defensores de los animales) a insultar sin argumentar, lo cual hace mucho por la imagen de este colectivo. Por suerte, más tarde pude entrevistar a Alberto Díez, portavoz de InfoCircos y respondió a todas las preguntas allí vertidas, un placer conocer a esta persona.


  5. Menciones especiales. Pese a que no han sido de las entradas más visitadas, para mí han sido muy bonitas. La primera es la entrevista al acróbata australiano Lewie West, que nos permite conocer un poco por dentro a este increíble artista. Y la segunda es mi experiencia en el backstage de Totem, del Circo del Sol, que resultó fabulosa.
 


Bien, veremos qué nos depara 2018, seguro que mucho circo.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Ración de vídeos del mes. Especial fin de año

Así, como quien no quiere la cosa, ha pasado otro año. Toca visitar tópicos del tipo: "¿ya? ¡Cómo pasa el tiempo!" porque se acercan mucho a la realidad. En la vorágine de nuestro día a día, empeñados en ocupar hasta el último momento en actividades, el tiempo pasa fugaz a nuestro lado. Lo importante es darse cuenta y saber disfrutar esos momentos. 
En lo personal, 2017 ha sido un año increíble, lleno de cambios, todos a mejor. Boda, coche, embarazo...Una locura siempre llevada entre sonrisas junto a Ali (gracias por tanto), sabiendo además que lo mejor está por llegar. 
En lo circense también da un poco de vértigo echar la vista atrás. Un EUCIMA consolidadísimo, cada año un poquito mejor; mi primera actuación en un gran auditorio; la confirmación de un nuevo gran proyecto en forma de festival que pronto se anunciará y mi participación como jurado para la dirección artística del Circo Price. Lo dicho, de locos. 
Aún jadeante tras este 2017, toca mirar a 2018 a los ojos, intentar escudriñar qué nos traerá. Espero que sea un gran año para todos, yo estoy convencido que así será. 

Pasen, hay sitio al fondo

1) Playful Day. Juntar a artistas del Circo del Sol, del espectáculo Totem, con músicos de hang puede resultar en cosas tan bonitas como estas:




2) Brunn finish. El truco final de Francis Brunn es una delicia que no cansa. No había sido consciente hasta ahora de las variantes que fue mostrando durante los años. Luke Burrage se ha pegado el currazo de hablar durante más de 20 minutos de las distintas versiones del truco final y los realizados por otros artistas. Grandísimo trabajo de documentación (aviso, un poco duro para profanos).



3) Shade Flamewater. Pude disfrutar de este faquir australiano en el espectáculo navideño del Price de este año. Una actuación que me impresionó mucho por todas las transferencias y bailes que realizaba con el fuego. Quizá son cosas habituales entre tragafuegos, pero para mí fue un show renovado y muy entretenido.


4) Jose Valencia. Me vais a perdonar pero mis escasos conocimientos informáticos me han impedido enlazar correctamente este vídeo que en los últimos días ha corrido como la pólvora. Vais a tener que entrar directamente a Facebook. Es un minuto donde la boca y los ojos se van abriendo cada vez más. Espectacular.


5) Jaimee Allen. El cloud swing (no sé la traducción, perdonad) no se ve a menudo en las pistas. Es de esos aparatos que parece que no van a tener mucho recorrido. Luego ves trailers como este y te dan unas ganas locas de ver el número completo.


6) The Sinekos. El oldie del mes es probablemente uno de los mejores del año. Brutal el ritmo, brutales las acrobacias, brutal la portora. Gracias a Escircofrenia por subirlo.





¡Salud y mucho circo!

Feliz 2018

jueves, 28 de diciembre de 2017

Los viajes de Marco y Pili

La Navidad en el Price es el gran momento de este enorme teatro. Es sin duda el espectáculo que más funciones realiza del año y al que más público asiste. Los últimos 8 años la producción de la Navidad había corrido por cuenta de Productores de Sonrisas (los hermanos González) con un bagaje que incluía grandes nombres en la dirección y en la pista.

 
Este año se decidió realizar una convocatoria para seleccionar a la nueva dirección artística del espectáculo. Recayó en Javier Jiménez, director artístico de la escuela de circo de Madrid, Carampa (Premio Nacional de Circo 2011). Todo un reto que han afrontado en asociación con la productora Som! (Sold Out Media).

El espectáculo gira en torno a una recreación de los viajes de Marco Polo desde la mirada de dos niños, Marco y Pili, que realizan un trabajo escolar. Así, se van sucediendo increíbles aventuras mientras realizan la Ruta de la Seda y llegan al palacio del Gran Khan. Valiente apuesta la de este año: dejando de lado la temática navideña, pero manteniendo el enfoque infantil.

Marco está interpretado por un divertido Jose Luis Redondo, al que se le agradecen los momentos de improvisación con el público, su punto fuerte. Leticia Vetrano es Pili, y logra una buena conexión con el público infantil. Los asiste Roberto Carlos Rodrigues "Beto", quizá algo infrautilizado como acróbata. El Gran Khan es una enorme marioneta creada por Javier Gallego que aporta el toque exótico y se mueve con gracia por la pista.



De las actuaciones, destaca por encima de todos la troupe asiática Shi Xinghui con sus leones chinos y sus increíbles acrobacias sobre los postes, gran colofón del espectáculo. También muy espectacular el faquir de fuego Shade Flamewater, que consigue dominar las llamas a su antojo. Los malabares horizontales de Emiliano Sánchez Alessi, unos bellos balones orbitando a su alrededor en diferentes patrones, consigue un gran efecto entre el público. Milena Oksanen consigue que más de uno intente no mirar en sus vuelos y piruetas sobre el trapecio swing. Completaron el elenco Nini Storm y Jeremías Faganel a los mástiles, el trío de telas aéreas María Garaizabal, Diana Páez y Carla Rojas, la troupe ucraniana de tramp wall U Show Team y Hedda Lukkala con la rueda Cyr.
Si bien el nivel es alto, se echa de menos algún número rompedor, de esos que levantan al público del asiento, aunque el conjunto es homogéneo.

Mención especial a la banda dirigida por Juan Sánchez y Valentín Iturat. Todo espectáculo circense gana mucho con música en directo y se agradece la apuesta por ella. Quizá se podría trabajar más en la enfatización musical de algunas actuaciones para no "aplanarlas", pero poder sentir el acompañamiento en directo es un placer.


Los Viajes de Marco y Pili es, en conjunto, un buen espectáculo que no defraudará pese a que no hayan apostado por la temática navideña ni por una escenografía fastuosa. Está más centrado en la historia y las actuaciones, y aunque ha habido algunas quejas de espectadores al respecto (cuesta cambiar del imaginario colectivo la simbiosis de circo+Navidad), la inmensa mayoría sale satisfecho del circo. Hasta el 7 de enero se puede disfrutar en el Teatro Circo Price.

jueves, 21 de diciembre de 2017

Finaliza el I Congreso CircoRED

Del 18 al 20 de diciembre ha tenido lugar el I Congreso CircoRED, celebrado en el Teatro Josep Carreras de Fuenlabrada (Madrid), bajo el lema "Avanzando en circo". Se trata de un importante hito en el asociacionismo del sector profesional del circo en España, ya que, como resaltan sus organizadores: "para el sector del circo actual es el comienzo de un proyecto que permitirá conectarnos, unirnos y reunirnos".



CircoRED es la Federación de Asociaciones de Circo de España, creada en 2015 con el objetivo de representar a todo el circo del país y unir esfuerzos.  Además, es un punto de referencia del circo actual para el ámbito de la cultura, las instituciones y la sociedad. Actualmente está formado por 6 asociaciones de diferentes comunidades autónomas: APCC (Asociación de Profesionales del Circo de Cataluña), ACA (Asociación de Circo de Andalucía), Circonove (Galicia), APCCV (Asociación de Profesionales del Circo de la Comunidad Valenciana), MADPAC (Profesionales, Artistas y Creadores de Circo de Madrid) y la Associació de Profesionals de Circ Balear.

La convocatoria ha resultado mejor de lo esperado, según declaraciones del propio presidente de la asociación, Gonzalo Andino, al cierre del evento. Han participado más de 100 personas, representando a 13 comunidades autónomas diferentes, muestra de la importancia que da el sector a este congreso. 

Fotografia: Mai Ibargüen


Durante las jornadas se ha realizado una revisión del panorama actual de circo en España, una mesa informativa sobre el asociacionismo y los objetivos de CircoRED o una mesa redonda donde se comentaba la posibilidad de un futuro circuito y feria estatales de circo, implicando a diversos agentes de la cultura (artistas, programadores, distribuidores). También, se organizaron talleres enfocados a la mejora del trabajo de producción y distribución de las compañías. Además, se invitó a representantes del Ministerio de Cultura, Acción Cultural Española y Circostrada para que también expusieran la situación de las ayudas al circo español dentro y fuera de nuestras fronteras. Como guinda, se aderezaron con diversas actuaciones en formato de piezas breves de compañías de diversos puntos del país, como Cía Amer y África, Cía Dukto o Cía Acrobacia mínima.

En resumen, los objetivos del congreso parecen haberse cumplido con creces, y se espera que para el circo esto suponga un nuevo punto de partida (no es la primera reunión de este tipo que se celebra) para poder "avanzar" hacia un sector del circo reforzado, unido y que luche por sus objetivos comunes.

Fotografia: Mai Ibargüen


Si no pudiste asistir y tienes interés en escuchar las charlas del congreso completas, están todas recogidas en el siguiente canal de Youtube y en los siguientes vídeos:

- Primera jornada: https://youtu.be/3EjHm7rCOAw
- Segunda jornada:  https://youtu.be/XXN-ooFrK7M



Gracias a la organizadora y vicepresidenta de CircoRED, Elena Ros, por los datos de participación; y a Mai Ibargüen por ceder las fotografías a este blog.