miércoles, 27 de julio de 2016

Ración de vídeos del mes. Julio 2016

Termina julio sin sorpresas. En Madrid eso supone dormir con dificultad debido al calor, sudar a menudo y comprobar cómo, aunque ya haya mucha gente de vacaciones, esta ciudad sigue llena hasta los topes. Los políticos sigue demostrando su incapacidad para entenderse, sin entender que aunque haya terceras elecciones la situación será similar y tendrán que negociar acuerdos (salvo que en el PP se descubra un nuevo caso flagrante de corrupción más y ya obtenga la mayoría absoluta). El calendario circense también se contagia del calor y la pereza canicular. En Madrid el circo brilla por su ausencia estos días, pese a que es temporada alta para las pequeñas compañías. En fin, esperemos que en años venideros esta situación cambie y el circo tome protagonismo también en el atractivo verano madrileño. Por suerte nos quedan los vídeos, esos nunca descansan, benditos sean.

Pasen, hay sitio al fondo.

1) Jonglissimo. Una de las entradas que más visitas tiene del blog es aquella que hacía un breve repaso a algunos récords de malabarismo, algo tienen que son muy atractivos. La compañía austriaca Jonglissimo se caracteriza por lanzar al aire cantidades ingentes de objetos con precisión absurda. Ahora sacan este vídeo donde rompen muchos récords de golpe en passing de mazas y aros. Hay patrones verdaderamente hipnóticos.




2) Tape Face (anteriormente conocido como "theboywithtapeonhisface", o simplemente Sam Wills). Creí haber subido hace tiempo alguna actuación de este neozelandés. Ahora que está haciéndose viral por estar pasando fases en America's Got Talent (dichosos talent-shows...) bien se merece apreciar un show suyo al completo. Un mimo muy expresivo que, al limitarse la voz y los gestos con la boca, de pronto se abrió un mundo de posibilidades ante él, con las que ejecuta con gracia algunas viejas rutinas. Brillante. También podéis ver esta pequeña entrevista para saber algo más de él.



3) Gaëlle Coppée y Gilles Dodemont. Divertido vídeo de bolas de esta pareja francesa. Parece que por las tierras galas se impone ese estilo de malabares de pocos objetos, llevando al límite la flexibilidad de los brazos y buscando recogidas imposibles por el cuerpo. Ya lo habíamos visto en Guillaume Martinet o Bogdan. Bienvenido sea.


4) Lucas Adverse y Ryohei Kimura. Otro joven dúo. Lucas es un brasileño ahora afincado en Japón, muy activo en los foros de vídeos de malabares. En el país nipón parece haber encontrado el sitio perfecto para seguir buscando patrones endiablados con 3 y 4 bolas. En este vídeo sacan muchos trucos visualmente muy interesantes y varios de passing que sigo sin entender.



5) Tobias Baesch. El circo siempre ha valorado mucho el "más alto" y el riesgo. Tobias lo ha entendido perfectamente y, lo que parece ser un aburrido y lento truco de rulo, va ganando en intensidad y emoción. Es poco más que un minuto, pero el efecto del posible riesgo y los trucos que muestra consiguen conquistarnos y dejarnos con ganas de más. 


6) Vladimir Tsarkov. El oldie del mes va para este peculiar malabarista moscovita. Fue pionero al desarrollar una rutina completa utilizando la capacidad de rebote de los aros. Además le daba su toque particular al integrarlo dentro de su flexible personaje de arlequín rojo. Este número le valió la medalla de oro en el Festival de Demain de 1986 y una exitosa carrera en los principales circos internacionales. Si queréis más, hay otro vídeo suyo de 1992 cuando trabajaba en el Big Apple Circus de Nueva York.



Chupitos y guindas
 Espero que hayan quedado saciados. En agosto más y mejor.

¡Salud y mucho circo!

lunes, 25 de julio de 2016

Sobre los Talent-Show

Llega el verano y con él las personas relacionadas con el mundo del circo recibimos ocasionalmente varios correos informándonos sobre el enésimo programa de talentos de televisión y sugiriéndonos que participemos en sus castings, ya sea de forma individual o colectiva.

Preguntados sobre el caché que ofrecerían a los artistas por participar, descubrimos que ninguna de estas productoras pretende pagar a los participantes. Algunos refieren que para el ganador hay un sustancioso premio en metálico (no especificado) y otros simplemente alegan que “la visibilidad que se obtiene en estos concursos es una buena forma de negocio para el artista”.

En lo personal considero, y no soy el único, que este tipo de relación contractual no es la adecuada si queremos defender el mundo de la cultura. El trato que se realiza a los artistas en este tipo de eventos no parece todo lo respetuoso que debiera, no sólo por no pagar a la persona por realizar su trabajo, sino que además en la edición posterior del programa en absoluto prima la actuación artística. Los números suelen presentarse editados, en versión corta, sobre un fondo neutro muy iluminado, con numerosos planos intercalados de las reacciones del público y del jurado, por lo que la representación artística se diluye, siendo los espectadores incapaces de observar la actuación en su totalidad.

Ejemplo de buena actuación y pésima edición, imposible apreciar el número (de la cosificación del artista en el grimoso primer minuto ya ni hablamos)

En estos programas hay mucha gente implicada que trabaja para llevarlos adelante, técnicos de sonido e imagen, maquilladores, realizadores, productores, etc. Todos cobran por su trabajo. Incluso el “jurado” cobra por ello, aunque habitualmente no esté especializado en ninguna rama cultural y deba emitir juicios sobre lo que acaba de presenciar. Si a nadie se le ocurriría pensar que todo ese trabajo deba hacerse gratis, ¿por qué al artista que se presenta al concurso y que es el supuesto protagonista del mismo no se le paga?

Hay que ser conscientes de que es un concurso y que, por definición, no implican la remuneración del participante. Si bien es cierto que toda persona que se presenta a este tipo de certámenes lleva detrás un intenso trabajo hasta lograr tener una actuación que mostrar, de hecho la mayoría son profesionales que intentan vivir de su trabajo, el mundo artístico. Desde luego con iniciativas como estos concursos no se logra este objetivo. Hay algo perverso en este sistema, igual que sucede en los concursos de bandas de música, los promotores se lucran de las fases intermedias del evento, ya sea mediante venta de entradas o por su programación en prime-time en la televisión; el artista es la mercancía a vender, pero la han conseguido gratis. Esto no sucede, por ejemplo, en los concursos literarios o de pintura rápida.

Experto jurado de Got Talent España, capacitado para evaluar cualquier disciplina artística (o lo que digan sus pinganillos, ver punto 6 de esta entrevista)


Reconozco que en ciertas ocasiones estos programas pueden ser un buen escaparate para el artista, y que ganar uno de estos concursos puede ser incluido en el curriculum vitae. Sin embargo esto no debe ser una excusa para evitar pagar por un trabajo que debe ser remunerado, como cualquier otro.

Un caso diferente sería el de un concurso o muestra de talentos en el que el fin no fuera lucrativo, como sucede en galas solidarias, encuentros de circo o festivales benéficos. Sabemos de primera mano que en estos eventos no lucrativos muchísima gente realiza un gran esfuerzo por un fin común, en muchos casos no remunerado (o no todo lo remunerado que debiera), pero habiendo tomado la decisión de colaborar altruistamente de forma personal.

Otro jurado experto


Desde luego, en el plano individual, todo el mundo es libre de aceptar propuestas privadas como las de estos concursos de talentos, valorando antes pros y contras (como han hecho famosos artistas); pero no comparto la idea de que el mundo de la cultura se beneficie de moverse en estos formatos ni con estas relaciones contractuales. Si no estamos de acuerdo en que los becarios trabajen gratis "porque es una gran oportunidad de mejorar su curriculum" o que haya gente organizando supuestos "festivales de calle" en los que no se paga a los artistas, no podemos simpatizar con estos concursos televisados.

miércoles, 6 de julio de 2016

Crónica del Primer Encuentrillo Serrano de Circo de Matamala, por Jesús Irimia

Abriendo un huequito en un serrano pueblo de Guadarrama confluyen sus habitantes con los circenses que se aproximan en caravana. A pesar de llamarse encuentrillo, empiezan a instalarse las estructuras junto al pilón del pueblo. Para la sorpresa de todas aparece una cancha de volley maza entre los columpios, un mini tramp, mástil chino, pórtico de aéreos con mástil, un domo y una barra con abundante cerveza artesana de una alta graduación. La gente del pueblo más curiosa y los recién llegados, unos veinte, comparten una noche de electro-swing con alguna maza que vuela y planes para el día siguiente.




 Las "encontradas" que ya son unas 60-70 (entre circenses y locales) amanecen bien en el parking para furgos con un sol castigador, bien a la fresca sombra de los árboles del camping y se disponen a entrenar en los talleres de telas, mástil y acrodúo después del desayuno. Toca comer ensalada de garbanzos a precios populares, mientras se siguen preparando nuevos trucos para un renegade que no se logró hacer.

 La tarde se va acercando y con ella el cabaret que consigue reunir a más de cien personas. El primero en salir es un mendigo que pide limosna de pelotas para reducirse a la magia de las mismas, él es Tempo un malabarista local. A continuación vienen los Hermanos Venafrente con su depurado número de manipulación de ochos. El siguiente en actuar, el "Jaba" de Circo Imprevisto, sin el cual este encuentro tan circense no podría haber salido adelante. Nos sorprende con un numerazo de rulo y rola bola con la colaboración de una niña. Un pirata se aproxima para dar un espectáculo desde las velas de su trapecio, se llama Guille y viene desde la escuela de circo de Granada. Breve parón en el Cabaret para sortear una deliciosa cesta de productos de la tierra y cuyos beneficios serán (en sus propias palabras) para los "todavía no refugiados". Volvemos al circo con Jaba y Rebe que nos hacen una buena muestra de acrodúo que cierran su número con los tres grandes del circo: "Fuego, altura y riesgo", doble altura donde el ágil hace cariocas de fuego y el portor tres mazas del mismo elemento. Después de ellos aparece un "Koala" muy zen que con sus diábolos, su libro y su muñeco conquista a todo el pueblo. Llegó el turno para Clara a las telas aéreas con un elegante número que deja paso a Isaac Posac de Casicirco que levanta sus poderosas mazas ante la admiración del público. Un gran Cabaret presentado por un increíble Kike de los Jazzling Brothers uno de los mayores organizadores del encuentro.

Hermanos Venafrente y sus aros en ocho. Foto: Irene Soria


Aprovechamos este punto para decir que el pueblo entero se ha volcado en el proyecto, incluso los artesanos de la zona, consiguiendo un trabajo espectacular. Por la noche concierto a cargo de los "Matamala Crew" y cerrando la noche a ritmo de cumbia "Oso y Cierva", que solucionan los problemas técnicos a golpe de rap improvisado y reggaeton vegano (que pasará a ser todo un clásico entre los presentes), mientras el licor café parece gotear de la fuente.

Nos despertamos el domingo con un nuevo taller de mástil, calentando para las olimpiadas que incluyen novedosas pruebas con lanzamiento de chancla en trapecio o alcanzar la cima en las telas. Para despedirnos batalla de agua en el pilón tras una preciosa lanzada.

Nuestra conclusión: "Matamalate"

Lanzada. Foto: Tania Venafrente


Gracias a Jesús Irimia por prestarse a hacer esta crónica tan molona de un nuevo encuentro tan molón.

viernes, 1 de julio de 2016

Ración de vídeos del mes. Junio 2016

El verano ya está aquí, casi sin darnos cuenta ya estamos inmersos en el calor que todo lo envuelve, el que hace que nuestras frentes brillen y el que dificulta el sueño. Claro que hay afortunados del norte que no saben bien de lo que les hablo, pero bueno, ya les llegarán esos inviernos donde las semanas se suceden sin ver el sol (risa malvada aquí). Lo que también ha envuelto todo han sido las elecciones generales, sí, las del sorpasso que acabaron siendo una sorpresa para todos, sobre todo para los vencedores. Aún así, pasada la incredulidad inicial y rechazados los absurdos argumentos de puchezaro (más pataleta conspiranoica que verdadera sospecha), toca ver quien cede en qué. Creo que o entendemos todos que la política no es un equipo de fútbol y no se es del otro equipo por ceder en algunas cosas; se debe negociar y dialogar, no imponer. Ya llevamos 4 años largos de imposiciones que nadie quiere repetir, a sentarse tocan. 

Ofrezco a los ilustres políticos una variada ración de vídeos para que, antes de sentarse a discutir, puedan romper el hielo y tener una conversación fluida. Porque ya sabéis, no hay mal que el circo no cure.

Pasen, hay sitio al fondo.



1) Étienne Chauzy. Hacía mucho tiempo que Étienne, la gran figura del diábolo, no sacaba vídeo. Como todos sus vídeos previos, es imprescindible. Pese a su corta edad, lleva siendo asombroso y original desde su prepubertad. Etienne toca jazz con los diábolos.


2) Dennis Lock. Tuve la suerte hace años de disfrutar de Pep Bou en una actuación con pompas de jabón. Es difícil transmitir lo que se siente viendo en directo estas obras efímeras. La sensación de estar hipnotizado, de querer tocar, de querer jugar, de volver a la infancia. Pese a ser un vídeo, Denis Lock consigue este efecto, y por el entusiasmo de la audiencia, ha devuelto a la infancia a más de uno.



3) ChihHan Chao. Disfruto enormemente cuando veo cosas diferentes, distintas de verdad. Deformación profesional tras llevar unas cuantas de horas de circo en las retinas. ChihHan Chao está dedicado a buscarle las posibilidades a lanzar diábolos de otra forma. Maravilloso camino recién descubierto.


4) Onni Toivonen. Otro músico de jazz. Este finés, tras varios vídeos de esos que circulan en los foros de cirqueros ha subido varios peldaños de golpe. Un número acompañado de música en directo. Estilo propio, nivelazo brutal, ritmo, flow, humor, ausencia de fallos....hacía tiempo que no veía un número de mazas tan tan bueno.


5) Philippe & Elsa. Portés musicales. Pareja francesa formada en la ESAC, este es un extracto de su número de salida de la escuela en 2010 (el número completo está aquí). Bien por los dúos con toque personal, con química y con cabeza para construir números bellos.



6) Yonas y Tariku. Icarios. África suele producir talentos asombrosos, a bajo ritmo, pero muy impresionantes. Cuando llegan por nuestras tierras sin duda dejan huella. El toque africano está presente en su forma de entender el circo: sin adornos, sin dramaturgia, y a veces dando la impresión de que la técnica no es el fin. Presentan puro circo, explosivo, directo, del que arranca los aplausos de inmediato y abre las bocas y los ojos de los que lo disfrutan. 50, sí, 50.




7) Barnaby Dixon. Fruto de la viralidad, llegó a nuestras pantallas y muros este curioso vídeo. Un aficionado a las marionetas y al stop motion elabora una nueva marioneta para manejar con las manos, el vídeo empieza a circular y....pum, casi 2 millones de visitas. La verdad es que su nueva marioneta se mueve de forma increíble y dan muchas ganas de probarla. Mirad cómo baila aquí.




8) Fofó. Este año se cumplen 40 desde que uno de los grandes payasos de nuestra historia nos dejó. Quizá minusvalorados los Payasos de la Tele por su presencia en el subconsciente colectivo, es bueno revisar algunas de sus biografías (sinónimo de cómo luchar para vivir de sus sueños) y revisar sus entradas entradas, que ellos convirtieron en clásicos a imitar. Este vídeo lo ha relanzado RTVE, donde Miliki, Gaby y Fofito intentan poner la mejor de sus sonrisas mientrsa presentan su nueva temporada de El Gran Circo sin su hermano y compañero del alma. 



PD: del Bréxit toca reflexionar en las siguientes raciones, de tan absurdo que ha sido no he podido aún digerirlo.

martes, 28 de junio de 2016

Zileri, reflexiones a través de la distonía focal

¿Qué harías si un día te das cuenta que ya no puedes realizar los movimientos necesarios para tu trabajo? ¿Y si ese trabajo es tu pasión, aquello con lo que soñabas desde la infancia? 

Esta reflexión se cruzó un día en la vida de Lucas Zileri. Malabarista de profesión, llevaba tiempo notando cosas raras en su mano derecha, no conseguía hacer los lanzamientos adecuadamente. El problema fue a más, hasta que, tras un largo periplo, fue diagnosticado de distonía focal, una rara y complicada enfermedad neuromuscular que afecta a personas con profesiones que exigen movimientos precisos y muy repetidos, rara y con difícil solución. Lector habitual del blog y colaborador ocasional, Lucas ha accedido a contar su historia, sin caer en dramatismos y sin perder su sentido del humor.



Lucas Zileri nace en Lima, Perú, en 1990. De niño se aficiona al teatro, pero el temor a tener que memorizar largos textos le hace optar por usar los malabares en escena. Se integra en la compañía peruana Pie Derecho, con los que aprende y perfecciona su malabarismo. Pese a tener una escuela local, La Tarumba, en un festival de circo en Lima oye hablar de Carampa y decide cruzar el charco. Curiosa decisión para alguien que en su primera infancia quería ser ninja “algún adulto me lo explicó, los ninjas hacían de todo: eran atletas, inventores, artistas y usaban armas exóticas” recuerda Zileri.

En Carampa sigue mejorando en malabares gracias a Churun y Silver, pero también descubre otras disciplinas: “para mi Carampa fue un corte radical, me ayudó a focalizar, entrenando muchísimo y conviviendo intensamente con mi promoción, todavía hoy me saca una sonrisa boba pensar en el par años que pasé en Madrid”. De ahí pasó a la ESAC, la prestigiosa escuela de Bruselas, a donde recabó porque “decían que era buena”. El primer año forma, junto a Cecilia Sdrubolini, el Dúo Dinámico Circo, con el que ya llevan cuatro veranos trabajando. De su paso por la ESAC se queda con “sobre todo con las lecciones de teatro, danza y malabarismo y con la libertad que se le da a uno a la hora de crear. Eso sí, a mi parecer falta escena y sobran horas de clase”.

Zileri, a los 13 años


En este momento de la conversación aparece la pregunta “¿Cuándo comenzaste a notar problemas en tu mano?”, a lo que Lucas comienza a responder extensamente y con acertadas reflexiones, por lo que acaba cambiando el rumbo de la entrevista.

¿Cuándo comenzaste a notar problemas en tu mano? 
Comencé a sentir “algo raro” en marzo de 2015, pero supongo que algunos de los síntomas los venía arrastrando ya un tiempo. Las cinco pelotas, por ejemplo, empezaron a complicarse. Repasar la base no funcionó, darles un descanso tampoco. Pero no me preocupé demasiado, en ese momento estaba preparando mi número de graduación de la ESAC y entrenaba unas 20 horas semanales solo de malabares. Sabía que con un ritmo así las lesiones podían llegar, así que le prestaba mucha atención a cada pequeña molestia que iba surgiendo. Las cinco pelotas funcionaban cada vez menos pero no dolían, “y si algo sé yo de las lesiones es que duelen”, pensaba. Con el tiempo, tanto los síntomas como la preocupación aumentaron. Para cuando llegó mi graduación, hacer cinco pelotas me era casi imposible. Por suerte, aunque no sin dificultades, todavía podía hacer los siete minutos de mi número:


Hasta el momento no había ido a ver a ningún doctor. La verdad es que temía que, una vez sacada la cita y explicado el problema, el doctor de turno me dijera que debía ser un tonto si pensaba que estaba dentro de su currículum enseñarle a alguien como lanzar y atrapar pelotas. Pero se me empezó a ocurrir que quizás no había otra salida. Los que siguieron fueron algunos de los meses más duros por los que he pasado. Visité montones de doctores y, desesperado como estaba, me dejé seducir por más de un “especialista”. La lista de tratamientos que probé incluye (pero no se limita a): fisioterapia, osteopatía, acupuntura, ponerme mucho hielo, tomar suplementos de magnesio, ponerme muchas cremas, acupuntura (de nuevo), electroterapia, pensar positivo, gimotear en posición fetal, recomenzar los entrenamientos de manera gradual, hacerme analíticas de sangre y comer más tomates. Sí, comer más tomates, comí muchos tomates.

 El diagnóstico final vino gracias a una neuróloga pero la alegría de saber (¡por fin!) lo que tenía duró poco. También conocida con la distonía del músico, la distonía focal es un transtorno que afecta a las personas que repiten mucho un movimiento. Los labios del trompetista se olvidan como soplar y las manos del violinista pierden su característica agilidad. Los tratamientos son caros, largos y vienen con pocas garantías.



¿Llegaste a pensar en dejar todo? 
 Sí. La creación de mi número de graduación había sido un proceso intenso. Estaba muy cansado. Fue como escalar un montaña y, justo cuando has llegado a la cima (y estás sacando la mantita del picnic), descubrir que te espera una montaña más alta aún. ¿Significa que voy a tener que aprender todo de nuevo? ¿Y si no puedo volver a aprenderlo? ¿Y si lo aprendo y se vuelve a ir? ¿Y si nunca más puedo hacer malabares? ¿Y si nunca más puedo siquiera pensar en los malabares sin que me entren ganas llorar?

En octubre me fui a Perú. Poquito a poco, la distancia, la familia y los amigos hicieron que la calma volviera. Encontré las respuestas a algunas de las preguntas y pude aceptar que otras quedarían, al menos por el momento, sin respuesta. Regresó el optimismo y, con él, las ganas de entrenar y crear. ¡De componer magníficas odas a lo inútil! ¡De conquistar el mundo un movimiento innecesario a la vez! ¡De ser un malabarista! ¡De ser un ninja!

Hoy me puedo reír de todo lo que pasó. ¿Un malabarista al que le deja de funcionar la mano? Objetivamente, eso suena como la idea inicial de una excelente comedia, pero creo que también es importante recordar que fueron momentos complicados. Las dudas que tuve, por más que hoy muchas me parezcan pasajeras o excesivamente melodramáticas, fueron reales. Lo tomo como un deber (que solemne suena eso) ser sincero con el tema porque, en su momento, yo mismo agradecí la sinceridad que otros pusieron en sus respectivos blogs, videos y/o películas.

En esa época fuiste seleccionado para actuar en el prestigioso Festival Mondial du Cirque de Demain, en la edición de 2016 ¿Te costó mucho tomar la decisión de decir no a esta oportunidad? 
No realmente. Aunque es cierto que el dinero y los contactos no me hubieran venido de más, creo que no es difícil entender que en el momento tenía cosas más importantes de las que preocuparme.



¿Consejos para evitar la distonía?
La distonía focal llega cuando entrenas mucho y tienes muchísima mala suerte. Dicho esto, la mala noticia es que no la puedes evitar: la suerte no es algo que controles y no voy a ser yo quien diga que deberías entrenar poco si está disponible la opción de “reach for the sky cause tomorrow may never come”. La buena noticia, por otro lado, es que es increíblemente improbable que te pase. De hecho, es tan improbable que, incluso con lo jodida que es, uno no puede evitar sentirse privilegiado pensando en cómo, gracias a una entorpecido mano, ahora es miembro del muy exclusivo Club de Artistas con Rarezas Cerebrales. En fin, que lo que quiero decir es que si eres parte del 99.9% de la gente (y probablemente lo eres) no vale la pena que te estreses. Vive tu vida, haz tus malabares. Ya formarás parte de otros clubes.


¿Opciones para gente a la que ya se la han diagnosticado? 
Para ellos creo que lo más importante es conseguir un grupo de apoyo. Yo contacté a algunos malabaristas que han estado en la comunidad mucho tiempo, les expliqué mi situación y les pregunté si habían escuchado hablar de algún caso similar. También les escribí a amigos músicos y me uní al grupo de Facebook “Musicians with Focal Dystonia” (más de 600 artistas con rarezas cerebrales... ¡y contando!). Hablar con gente que ya había pasado por esto me ayudó mucho.

¿Cuál es tu plan de futuro? ¿Qué malabares puedes hacer? 
Mi problema es lanzar y atrapar objetos con la mano derecha, sobre todo si lo tengo que hacer de forma rápida y constante. Es por eso que actualmente estoy malabareando con raquetas de ping-pong, hago las manipulaciones a través de ellas. Ese es mi gran proyecto: explorar el mundo de las raquetas y pelotas de ping-pong. Mezcla de malabarismo y percusión con evocaciones tanto de lo cotidiano como de lo olímpico. Es interesante ver cómo se traduce todo lo aprendido anteriormente y cómo el nuevo objeto impone sus propias reglas. Es magnífico estar de vuelta.



Así, con el buen humor que le caracteriza y el entusiasmo por los malabares que siempre ha transmitido, Lucas prepara su próxima etapa, seguro llena de éxitos. Mientras, seguirá leyendo, escribiendo a escondidas (sus dos grandes aficiones), idealmente a caballo entre Perú y Europa, como él dice “a ser posible en los meses del invierno europeo, para poder vivir en un eterno verano”.

Más información sobre la distonía focal:

viernes, 17 de junio de 2016

Crónica del IV MYAU, por Jorge Conte

La cuarta edición del ya tradicional encuentro de la Sierra Norte de Guadalajara, el MYAU, abría sus puertas el pasado miércoles 1 de junio, con la Asamblea de Organización, en la que se preparaban los últimos detalles para que todo estuviera según lo esperado. Cabe destacar el gran número de voluntarias que aportaron su esfuerzo y ganas para sacar el encuentro adelante, con mención especial para el Colectivo de Berlín, que se desplazó hasta Albendiego para ayudar de manera totalmente altruista en la organización del Festival. Hasta 700 personas pasaron por este pequeño pueblo con 37 habitantes censados.



El primer día del MYAU 2016, tras idas y venidas para cerrar los últimos detalles organizativos, acababa con la proyección del documental “Feincita” en la Carpa. El jueves volvió a reinar un ambiente familiar, con las energías volcadas en acabar de configurar el MYAU soñado, voluntarios y los primeros asistentes en llegar pudieron disfrutar también de momentos de tranquilidad con el estreno del espectáculo John-K, de Tafa, y con el posterior Cine-Forum tras la proyección de la película “ Poppy “, de W.C. Fields. Durante la tarde y hasta bien entrada la noche, no faltaron los reencuentros con muchas de esas personas que se ven de festival en festival. Abrazos, anécdotas y muchos saludos llenaron la Plaza del Ayto. de Albendiego de un espíritu mágico que barruntaba un gran MYAU 2016.



El viernes amanecía soleado y el número de personas que acampaban en la antigua y florida era (1) del pueblo crecía exponencialmente. Los niños y niñas de aquí y de allí, llenaban la habitualmente tranquila atmósfera de Albendiego con un bullicio especial. Mientras, los talleres comenzaban en la carpa y en la pista polideportiva, destacando el divertido taller de cascadas y el siempre atractivo Trapecio Volante que instalaron los amigos de Arribas Circo. A la hora del vermout, en el “Espacio Pirata”, la gente se congregaba para disfrutar y reír con el desparpajo de Komotedigorodrigo, que con su clásico número de calle y sus tablas supo meterse al público rápidamente en el bolsillo. Por la tarde las nubes hicieron acto de presencia indicando que ellas tampoco se querían perder el MYAU 2016. Su presencia desplazó el primer espectáculo del Premio Stuartini a la Carpa Principal. Era el turno de Nando Caneca y su espectáculo “Woow”, en el que la mezcla de la magia que aporta el artista, y la que aporta una gran personita del público escogida al azar, crean un espectáculo especialmente bonito.

Circovito, en un momento de su espectáculo


Y por la noche llegaba uno de los platos fuertes del Festival; el Gran Cabaret MYAU 2016. Con casi dos horas de retraso (pues la realización en la Carpa del Stuartini retrasó las pruebas técnicas del cabaret). Aitor Autoestopista y Arturo Kobackx arrancaban la velada entre acordes punk y “reuniones”. Abría el espectáculo Toto, que tenía la labor de levantar a un público quizás algo cansado de esperar la apertura de puertas, y no defraudó. Un frenético número en el que las mazas no paraban un segundo, rápido, técnicamente cuidado y sin apenas fallos. Después le tocaba el turno a Sara Volatil, que tras problemas técnicos que hicieron que los presentadores tuvieran que arremangarse y salir de nuevo a escena para resolver la situación, ejecutó muy bien su cuidado número de trapecio estático. Después venía Iván de Asaco Producciones, con un número de clown que quizás se hizo algo largo por la avanzada hora de la noche. Continuaba Sifón Fontana que se atrevía a subirse al pequeño escenario con una bici acrobática y que, pese a la dificultad técnica asociada al espacio, resolvía con solvencia. Antes del descanso, Rebe Alrebes levantaba la carpa con su potente número de cuerda lisa y su habitual derroche de técnica y fuerza. Después del descanso, que quizás se hizo largo para algunas de las personas asistentes (sobre todo las más peques), reabría Víctor de CircoVito, con un espectacular número de cuerda floja en el que, no conforme con el nivel de trucos imposibles que realiza sobre este elemento, acaba andando con un monociclo sobre la cuerda. Quedaba noche para los equilibrios, y en concreto para la bola de Eleni Anna, que servía de base para un número de hula en el que se perdía la cuenta de cuántos de estos había girando sobre su cuerpo al mismo tiempo. Era ya bien entrada la madrugada cuando le tocaba el turno al Payaso Carapapa, que deleitó con trucos imposibles de peonzas, aunque quizás alargó de más el número, sobre todo teniendo en cuenta la hora que era. Sólo faltaba, para cerrar, el tradicional número de acrodúo sobre Rulo de los conocidos Circobaya, que volvió a no defraudar.

Toto en un momento de la Gala


Después de ésto, a unas horas innombrables, empezaban los conciertos de Jan Luc Godard Street Band, que volvían por segundo año consecutivo a llenar la carpa de los acordes más Rockabillys, diréctamente desde Carabanchel; y de Ode Zulé, con una cuidada puesta en escena que convirtió su actuación en algo más que un concierto. Para los que todavía tenían fuerzas para seguir bailando, Dj Capuzzi cerraba la noche (o abría la mañana, según se mire) con sus mezclas de música techno.


El sábado volvía a amanecer soleado, aunque el destino que nos esperaba sería parecido al del viernes con un gran chaparrón que obligaba a mover todos los Stuartini a la carpa, además de pausar el popular taller de trapecio volante, que se reanudaba sin embargo por la tarde. A medio día era el turno para el conocido Fuman y su espectáculo Musicóloco, con una expectación especial, este año por la viralización de uno de sus vídeos que le ha catapultado a la fama. Aunque quizás su personaje estuvo algo más fuera del espectáculo de lo que nos tiene acostumbrados. Por la tarde otras dos muestras se realizaban dentro del premio Stuartini: Capuzzi y la Srta X, y Maité presentando su espectáculo “Tentación Divina”, con el que mediante el clown, la acrobacia aérea, y muchos otros ingredientes, fue capaz de levantar a toda la carpa en una ovación unánime.

El MYAU se caracteriza por su ambiente familiar


Casi sin tiempo para una rápida cena con la batukada de por medio, el Payaso Carapapa en el “espacio pirata”, y el estrés de realizar las pruebas de sonido y luces de nuevo a matacaballo por el poco tiempo disponible, arrancaba la guinda del encuentro, la Gran Gala MYAU 2016, con algo menos de retraso que el cabaret del día anterior. Fede Scoch, llegado desde Italia, era el encargado de conducir la Gala y presentar a los artistas; desde el público, desde una minibici... ¡E incluso desde las alturas de la carpa! La noche de Circo la abría Arce, con un potente número de mástil, en el que se forzaba el estilo clásico para darle una vuelta al mismo. No faltó técnica y unos arrojes de los que pausan el aliento. El escenario quedaba entonces para Antonio Bellavitta y su clásico número de balones de fútbol, en el que acaba con cinco de estos en el aire. En tercer lugar llegaba el turno de uno de los grandes, Jordi Querol, en el que la combinación de manipulación de mazas, beat box, e interpretación gestual conforman un espectáculo de otro nivel. Después venía Luís Buseti que empezaba su poético número desde una óptica musical con guitarra y violín, para acabar con una rutina de telas aéreas mientras recitaba una historia que buscaba transmitir sensaciones. Avanzaba la noche y el turno era para El Negro, y su particular dirección de la obra Romeo y Julieta, a través de actores improvisados. Continuaba Carolina con su enérgico número de trapecio fijo, despertando a la gente que llenaba la carpa, para luego cederle el turno a La Cía Rolabola en un número en el que, pese al tiempo de espera y lo avanzado de la noche, Michael, el perro de Alfonso, realizó todos los ejercicios que le indicaba su compañero de escenario, acabando con una bonita canción aullada al calor de la acordeón. La velada de circo llegaba a su fin, aunque todavía faltaba una de las figuras del encuentro: El dúo Desiguales, con su célebre integrante Tinga, llenó el escenario y la carpa de esa alegría que le caracteriza, con portés imposibles sobre zancos que soportaban una buena pila de años y experiencia.

Tras los saludos, la despedida, y el calor del público devuelto en forma de ovación, la noche seguía despierta en Albendiego. Y en concreto en la Carpa, con un conciertazo de los Chotokeu, que llegados desde Galicia, dieron en el clavo para poner a bailar a todo el mundo. Bien entrada la madrugada, Hueso del Row y Fuman del Zapatilla Sound System, se pusieron a los mandos de una alocada mesa de mezclas de la que no sólo salían ritmos houseros que se metieron hasta bien entrado el domingo. Solapándose con los últimos bailarines de la carpa, el resto de myaumetanos y myaumetanas despertaban en un domingo que venía cargado de actividades: El tradicional pasacampos, el espectáculo “Desfile de Humor”, de Kalvin Klown, dentro del premio Stuartini, la épica cadena de tartazos que acababa de despertar a unos cuantos, la comida popular y las esperadas Olimpiadas.


Lanzada

Después, llegaba el turno para los agradecimientos, las palabras de cariño, los reconocimientos y ... ¡Los premios! Como ha sido siempre, esta cuarta edición del premio Stuartini contaba con un jurado independiente y sin complejos; Tres niños y niñas de Albendiego, que tuvieron a bien darle la afamada pizarra grabada a la compañía Kalvin Clown y su espectáculo “Desfile de Humor”. La organización del festival, quiso además reconocer la calidad artística mediante los premios Myau, a Nando Caneca y a Dj Capuzzi y la Srta. X. Y la mejor puesta en escena a Fuman Musicóloco y a Maité con “Tentación Divina”.  Un premio especial, que dará que hablar en próximos años, pues se crea este año y toma el nombre de su primer agraciado, el Premio Tinga Tinga, en reconocimiento a una trayectoria, unos valores y una forma de entender la vida y el circo. Y tras esto, la gran lanzada que habitualmente echa el cierre a cualquier encuentro de Circo, llenaba el cielo de Albendiego de todo tipo de cachibaches. Sin embargo, en este pequeño pueblo de la sierra de Guadalajara, todavía quedaba algo de energía para un renegado en el que pudimos ver desde rutinas hasta equilibrios imposibles, y que acababa bien entrada la noche, una vez más. El lunes, la era de Albendiego recobraba esa tranquilidad que le caracteriza y se preparaba para esperar, un año más, la vuelta de la primavera y del MYAU. Muchos ronroneos para todas desde Albendiego.
1) Terreno descubierto, de superficie llana y limpia donde se trilla el cereal

miércoles, 15 de junio de 2016

"El diábolo es como un puzzle". Entrevista a Jacob Sharpe

Un diábolo comienza a bailar sobre una cuerda mientras comienza a sonar Jasmine de Jai Paul. Lo mueve un hombre con una peculiar vestimenta deportiva, varias tallas más de lo que le correspondería, coderas a juego con las zapatillas rojas y una barba también XL. Es Jacob Sharpe, una referencia en cuanto a diábolo se refiere, y está realizando su número en solitario en la Gala Internacional de Circo del EUCIMA el pasado abril.

Sharpe en el EUCIMA 2016. Foto: Mai Ibargüen



Sharpe es un tipo sorprendente, de primeras uno podría pensar que está ante un genio excéntrico, de ideas desordenadas; quizá por su poblada y descuidada barba, o por su tendencia a girar los ojos hacia los lados cuando piensa la respuesta a las preguntas. Nada más lejos de la realidad, la de Sharpe es una cabeza muy bien puesta, con los objetivos muy claros desde hace años.

Inicios y formación.
Jacob Sharpe nació en Canton, Massachusetts (EEUU) en 1989, en el seno de una familia de clase media a la que un día llegó el circo. "Mi padre es profesor en la escuela de negocios de Harvard, un tipo serio, pero que aprendió malabares en la universidad y que cuando éramos pequeños hacia pequeñas actuaciones en nuestra guardería y cosas así". Esto hizo que a los 10 años Jacob fuera con su hermano mayor, Nate, a un campamento de circo llamado Circus Smirkus, con el que durante varios años harían giras locales (como se ve en este vídeo de 2006). Ahí nació la pasión por el circo de estos hermanos, que derivó en una de las parejas de diábolo más influyentes en los primeros años de Youtube. "Primero teníamos el libro de Mr. Babache, después los de Donald Grant y un profesor que había en Smirkus, luego ya llegó el vídeo de Mad French Posse y nos obsesionamos en sacarnos todos esos trucos, eran una locura", recuerda Sharpe y explica su preferencia por este malabar: "del diábolo me gustó que tenía menos reglas que los otros malabares, quizá es como un puzzle que tienes que construir". En este vídeo de 2005 se puede ver la soltura con el diábolo de estos hermanos.



De ahí salió un dúo de hermanos, los Sharpe, que revolucionarían el diábolo. Giras internacionales, vídeos que se convirtieron en referentes y passing, mucho passing de diábolo, hasta tal punto que varios de sus récords siguen vigentes. "En cierto modo sí que éramos conscientes de que estábamos haciendo algo grande, era guay", recuerda Jacob. En 2008 llegaron a ganar una medalla en el campeonato de la IJA (International Jugglers Association) y el años previo a participar en el Festival Cirque de Demain de París. Todo eso en una época en la que Nate ya estudiaba ingeniería mecánica en la prestigiosa y exigente universidad MIT y además formaba parte de su equipo de atletismo. Jacob siguió el mismo camino y cursó Físicas en la misma universidad. "Yo tenía claro que quería dedicarme al circo, pero cursé la universidad un poco por inercia, por la presión de que si has sido un buen estudiante tienes que ir a la facultad, era sinónimo de éxito. Ahora no me importa mucho ese título, pero en su momento me hizo sentir orgulloso y era una forma de decir a la gente 'hago circo porque quiero'". Y consiguió compaginar los estudios con ese objetivo, ser artista de circo.



Carrera en solitario.
"En el verano de 2011 ya dejamos de actuar juntos, aunque hasta 2013 hicimos alguna actuación esporádica. Yo comencé a trabajar solo [participó en Loft, de los 7 Dedos de la Mano] y mi hermano se quedó en Boston con su familia, trabajando como ingeniero y era difícil mantener el dúo" recuerda Sharpe. "Volví a entrenar otros malabares e incluso probé a actuar como monologuista". Es el momento de Pink Shorts, un vídeo donde, sin haber tenido nadie noticias de sus habilidades con las bolas, sacó un repertorio de una calidad y originalidad espectaculares. "Fue un vídeo que me hizo muy popular en Europa y me abrió muchas puertas para conocer a gente y actuar por aquí, había entrenado duro dos años para conseguir ese nivel".



Actualmente Sharpe vive entre Suecia y EEUU. "He estado entrenando en Estocolmo, con el director Olle Strandberg. Mi idea es mejorar en aspectos en los que no entreno tanto y así poder consolidar mi técnica para, en un futuro cercano, intentar ser parte de las nuevas creaciones de Cirkus Cirkör con las que trabajará este director". Ya había trabajado en Europa una temporada, en el Circus Monti, de Suiza "una gran experiencia, a veces agotadora, pero para mí muy satifactoria porque eran todos muy profesionales y yo hacía hasta tres actuaciones distintas". También participó en solitario de nuevo en el Cirque de Demain de 2015, aunque con peor suerte. Parece muy asentado en Europa, y él lo explica: "me gusta cómo se perciben las artes aquí, la vida en general, como más en la tierra; en EEUU hay mucha tradición de circo de calle, pero al volver allí me di cuenta que quería volver a los escenarios, a actuar en Europa".

Y así, con la idea fija de actuar en Europa, entrena a diario, hasta 4-5 horas, distintas disciplinas como mazas, bolas, acrobacias o portes "he ahorrado dinero suficiente como para vivir sin actuar una temporada, ahora lo que tengo que hacer es mejorar la técnica". Mientras tanto seguirá devorando libros y probando a escribir pequeños relatos, sus únicos hobbies. "Yo espero entrar en Cirkus Cirkör, creo que tengo posibilidades", dice con naturalidad, sin estrés, sabedor de que lo bueno vendrá después y todo ese esfuerzo habrá merecido la pena, como todos los que ha hecho en su vida.



En su número, los diábolos van creciendo sobre la cuerda, primero uno, luego dos, después un tercero.... bailan al son pesado de la música, moviéndose también con lentitud. Es un número sin adornos, puro malabar, ejecutado con esa seguridad técnica que consigue hacer fácil lo difícil. El cierre también es a lo grande, cuatro diábolos. Cuando el público ya se ha puesto en pie para aplaudir, Sharpe vuelve a lanzar los cuatro al aire para hacer una pirueta antes de recogerlos todos. Puro circo en una cabeza con las cosas muy claras.