Entradas populares

viernes, 26 de mayo de 2017

Los malabares como forma de meditación. Entrevista a Daniel Sánchez

El pasado fin de semana del 13 de mayo se estrenó en el Teatro Circo Price de Madrid el espectáculo Ippon ('un objeto alargado' en japonés), el nuevo trabajo de Proyecto Sánchez, en esta ocasión en colaboración con el grupo Combo Surimi. Se trata de una obra a medio camino entre el circo, los malabares, el teatro de objetos, la danza y la performance, muy influenciada por las experiencias con la cultura japonesa vividas por el director. Con un ritmo lento pero creciente, nos adentra en una especie de meditación, en un viaje por las estaciones del año, por los estados de ánimo. Todo ello vehiculado mediante unos bastones blancos de dos metros de largo con los que se crean estructuras, se juega con los equilibrios inestables y se establecen relaciones. Un trabajo alternativo y minimalista que inicia su andadura partiendo desde el circo, pero que perfectamente se va a poder amoldar a otros circuitos.

Para comprender mejor todo lo que ha supuesto este arriesgado y valiente espectáculo, Daniel Sánchez, artífice de Proyecto Sánchez, se presta a una agradable entrevista-charla hecha mano a mano con Carlos Such, en la que se mezclan las carcajadas de Dani con el intento de los entrevistadores (amigos del entrevistado) de no salirse de su papel.


Foto: Lucía Sánchez


¿Cómo nace Ippon?
Este espectáculo es una idea que yo llevaba con ella en la cabeza mucho tiempo.  En mayo de 2015 me habían confirmado que sí iba a trabajar con la compañía de Jérôme Thomas, y pensé que igual era un momento chulo para desarrollar esa parte creativa de dirección, de coreografía que estaba dejando. Recordé la idea de los palitos que vi en una convención en Nogueira (Orense) en la que Bernardo, profesor de Chapitó, hizo un número con bastones en solitario. Comencé a indagar la técnica y le daba vueltas a hacer algo grupal, cuando alguien me recordó un número de AirJazz: "Pole Folks". En ese momento pensé "qué cabrones, me han quitado la idea", pero después reflexioné y pensé que 30 años después se puede utilizar esa técnica, darle una visión diferente y servir como tributo. He hecho indagaciones y no he encontrado nada parecido previo a ellos, he intentado ponerme en contacto con Peter Davidson, pero no lo he conseguido. Querría decirle: "oye, vosotros hicísteis esto en los 80, nosotros ahora estamos haciendo esto, gracias porque es muy bonito".
De todas formas, hay cosas que hacemos en Ippon que ya hacían AirJazz, pero hemos creado mucho vocabulario propio.

¿Cómo empezáis a trabajarlo?
En junio de 2015 comienzo a reclutar al equipo, pero hasta octubre de ese año no nos juntamos todos y empezamos a hacer sesiones de trabajo. Los reuní a todos, les puse el vídeo de AirJazz y todos confirmamos que queríamos seguir adelante. Al día siguiente estábamos comprando los bastones de PVC y por la tarde ensayando. Fuimos haciendo pequeños cambios, el tipo de tubos, ponerles tacos de goma, etc. Nos planteamos otros materiales, pero el plástico blanco nos parecía más abstracto,  más simbólico, la gente puede imaginar lo que quiera. Además, llevamos toda la vida haciendo malabares con mazas, pelotas y aros de plástico, generando piezas poéticas y evocadoras... Me gusta que los palos conserven esa identidad de "objeto malabar".


Foto: Malala Ricoy
 


¿De dónde surge Combo Surimi? ¿Cómo reúnes a un grupo tan heterogéneo? (Combo Surimi está formado por: Rubén "Nebur" Burgos, Mónica "Mon" Suárez, Héctor Navacerrada, Jesús "Champi" Velasco y los hermanos Jorge y Tania Venafrente)
Fui hablando con ellos por afinidad personal. Cuando juté al equipo, a mí me hacía mucha ilusión que fuera un show de Proyecto Sánchez. Es mi compañía pero también la de las personas que están conmigo en cada momento, como estuvo Jelen y Daniel Schultz con Colores.

Cuando empezamos a ensayar les vi que estaban cogiendo una familiaridad y una integridad como grupo, como equipo, y que si éramos solo Proyecto Sánchez se quedaba corto el nombre, estaban trabajando como una compañía. Les dije que me parecía muy bonito que se pusieran un nombre (...) y que ofreciéramos esto como una colaboración entre yo como instigador de toda esta historia, productor, director y un equipo que tenga una identidad y nombre propio. Como son todos payasos empezaron a tirar coñas con el tema de los palitos, el surimi, el combo, el combo surimi, etc, y ahí se quedó [risas]. El currar con payasos tiene su cosa, pero es un nombre bonito ¿eh?, a mí me parece interesante.

La verdad es que el equipo tiene un punto tribal, podrían ser un clan perfectamente. Son muy distintos pero tienen muchas cosas similares: rango de edad, procedencia, formación, intereses vitales, etc. Enseguida hicieron piña. Estoy encantadísimo con el equipo. 

¿Cómo es trabajar con personas tan diferentes para que hagan ese trabajo común? ¿Has tenido que contener la gestualidad de algunos? ¿Y su movilidad?
Sí, es muy complicado hacer una cosa seria con payasos, complicadísimo [risas]. Les he tenido que convencer de lo hermosísimos que son sin hacer nada. Cuando están entrenando transmiten algo muy sencillo y verdadero. Para hacer algo interesante, no es siempre necesario pretender, fingir, actuar, representar un papel o meterse en un personaje. Hay algo muy bonito en la neutralidad y en la verdad. Simplemente ser en lugar de actuar. Ha sido duro, ha sido complicado.
No nos hemos planteado en ningún momento usar máscaras ni maquillajes extremos, eso habría sido un personaje. Quiero que se les vea, que sean ellos. A alguno le he tenido que decir que sonriese menos con la boca y más con los ojos y a otros lo contrario. También hemos trabajado los tics de concentración.
En cuanto a la movilidad, lo hemos observado y somos conscientes. Queremos homogeneizar, que sean todos más naturales, pero también buscamos maneras de moverse que todas las personas estén cómodas. No quiero convertir a los que no son bailarines en bailarines, no quiero que los que sí saben bailar se luzcan, quiero que todos se muevan de forma más natural. También hay una cosa que es que si el grupo son una tribu, un clan, en un grupo de este tipo no todo el mundo se mueve igual. Hay unas diferencias intrínsecas de cada individuo que lo enriquecen. No son un cojunto de clones, son una tribu.


Foto: Lucía Sánchez

La música es una parte muy importante del espectáculo ¿Quién es el músico? ¿Cómo aparece en el proyecto?
Es Daniel Benegassi "Sanavibra". Yo tenía una selección de músicas que me gustaban: taico, marimba, txalaparta, ambientes, sonidos de la naturaleza, etc. Ensayábamos con esas canciones. Un día encontré un autor que me gustó mucho que tocaba el tongram (cajón de madera con lengüetas recortadas) que tiene un sonido parecido a la txalaparta pero más dulce, más parecido a la marimba. Les puse unas canciones de tongram y dijo Mon "esto es como un hang pero de madera, yo conozco a un chico que toca el hang".

Le invitaron a un ensayo que no estaba. Empezaron a ensayar por el principio, de repente Dani empezó a tocar y todo lo que estaban haciendo creció una salvajada. Me escribieron por separado, el músico y el equipo para decirme: "es otro rollo y mola muchísimo". Entonces me reuní con él y aunque ya llevábamos 6 meses trabajando decidió unirse. Son sonidos evocadores, es mucho más fácil de entrar en el estado de concentración que yo les pedía a los artistas. Porque para mí de lo más bonito del show es que es una especie de meditación. La expresión del show es muy neutra, no es un de emociones, es muy de por dentro. Pero esa neutralidad que da la concentración me parece tan bonito que da lo que yo quería potenciar y la música acompaña muchísimo.

¿Y la iluminación?
Lo de José Herradón fue una incorporación muy tardía que le conocí a través de Davel [Puente]. Ya le había conocido en la gala de Payasos sin Fronteras, que nos hizo las luces, y me cayó muy bien. Le encantó el proyecto y poco a poco la relación ha ido ganado y creciendo. Me ha dicho que le gustaría fundirse con Proyecto Sánchez, ser aliados en esta y en futuras producciones, ser el técnico asesor del Proyecto Sánchez. A mí me llena de orgullo que te vengan a decir esto.

Foto: Malala Ricoy 


¿Cómo definirías el espectáculo?
Como circo "contemporraro" [risas]. Es un espectáculo de circo contemporáneo, claramente. Se alimenta de los malabares, toda la investigación viene de ahí, aunque no nos ha quedado tremendamente malabarístico, es más de manipulaciones y equilibrios. Yo he tenido un proceso de pensar "por qué hago malabares, qué es lo que me gusta de ellos". Llegué a la conclusión de que una de las cosas que más me gustan de los malabares son los patrones. Cuando se establece un patrón de movimiento repetitivo se forma una pauta "viva" porque tiene ligeras variaciones que la hacen más compleja y más interesante. Eso para mí es hipnótico. Para mí los malabares son una forma casi de meditación, de entrar en trance. Encuentro placer en observar una pauta, en entender cómo funciona y en apreciar las sutiles diferencias que hacen que no sea exactamente regular y que entra y sale de ese patrón. Es como observar cómo rompen las olas en el mar o mirar una hoguera, ese tipo de pautas. Esa esencia es la que quería captar en este espectáculo con los bastones. Toda la exploración iba buscando patrones y pautas, irregulares, que lo hace muy interesante, que entre y salga, es precioso. En algunos patrones hemos intentado no ir a la vez ni alternos. Para mí es un exitazo porque creo que lo hemos conseguido, es lo que yo quería hacer, aunque haya gente que no lo entienda.


La verdad es que hemos hecho una cosa un poco minimalista, un poco bastante influenciado por el trabajo de Jérôme Thomas. Él dice una cosa curiosa: dónde se pone el dedo, dónde se dice "esto es interesante". Y Jérôme hace una cosa que es muy chula: en lugar de elegir un concepto interesante y trabajar una secuencia con varios conceptos, lo que hace es tomar aquello que ha decidido que es interesanet, desestructurarlo y ponerlo en valor, mostrarlo como un idioma, ir componiéndolo para ponerlo en valor. Claro que no es tan comercial, pero es otra manera de enfocar el tema. 

Foto: Lucía Sánchez


¿A qué público está dirigido? Quizá no es un espectáculo orientado a todas las edades.
Yo pensaba eso, y sin embargo los amigos y familia que vinieron con niños estaban todos impresionados por lo bien que lo recibieron. Ha sido una bonita sorpresa, de hecho, lo catalogamos para mayores de 14 años pensando en que una capacidad de concentración y de abstracción para ver este espectáculo y luego no. Me contaron de un niño de 3-4 años que estaba flipando "mira mamá, ahora hace frío, mira, ahora hace calor., mira mamá, van a cazar". Estaba imaginando todo el rato, y me lo contaban y yo estaba alucinando. A ver, me vienen 3 autobuses de colegios y esto puede ser un desastre, igual que si se me peta de niños y de familias. (...) yo creo que es circo para adultos pero igual no hay que ponerle la etiqueta esa.

Está claro que a mí me encanta que la gente que lo hace le gusta y lo disfrutan, pero es verdad que no es un espectáculo que vaya a gustar a todo el mundo. De hecho, ya ha habido algunas personas cercanas, cuya opinión respeto y valoro mucho, que me han dicho que no les ha gustado. Y me tendrán que explicar qué es lo que no les ha gustado porque me interesa mucho saberlo, pero no es una sorpresa, estaba claro que era una cosa con cierto riesgo. También ha habido muchas opiniones positivas, claro.


¿Dónde queréis llegar?
Tenemos vocación internacional, pero no descarto que podamos trabajar en España, sobre todo por la logística. Además creo que es un buen momento para culturizar el panorama. El circuito del circo es limitado, podemos aspirar a otros circuitos, como danza contemporánea, performances, teatro de objetos, etc. (...) Las mejores críticas las estoy recibiendo de gente no relacionado con el circo. Me da pena, porque me enorgullezco de ser malabarista y cirquero, y creo que es una etiqueta que hay que defender a muerte, "el circo mola". Me gustaría que se acabase entendiendo los malabares como algo más amplio.

Foto: Malala Ricoy 


¿Vais a acotar vuestro circuito de distribución?
No rechazamos el circuito del circo, no me cierro puertas. Siendo sinceros, hay más dinero en el teatro y la danza que en el circo. Hay muchísimos bailarines que se mueren de hambre, incluso más que cirqueros, hay más público en el circo que en la danza. Pero por un montaje de danza de calidad se llegan a pagar unas cifras que no se pagan por un espectáculo de circo de calidad. Todavía hay un prejuicio de que la danza es un arte más elevada que el circo, y se pueden permitir desembolsar una gran cantidad de dinero en una propuesta que sabes que es arriesgada. Meter ese dinero en un espectáculo de circo que sabes que no va a gustar a todo el mundo, no sucede. No hay jazz de circo. El circo todavía está en una situación en que o tienes algo que "hace pop" o te va a costar encontrar financiación. Claro que nuestro proyecto es arriesgado, pero vamos a ver qué pasa, por eso queremos abrirnos a todos los circuitos.

Tampoco nos cerramos a actuar en calle, pero lo único que pedimos es un sitio bonito y preferiblemente de noche. Tiene que ser en un lugar especial, (...) es un espectáculo de sala que puede hacerse en exteriores bien mimado. Tiene la hermosura de lo frágil y no puede estar en cualquier sitio. En el lugar adecuado puede quedar precioso, el desafío entonces será más técnico, de iluminación y sonido.

¿Está cerrado el espectáculo?
 El concepto y la coreografía sí. Todavía podría ganar en fuerza algunas partes, me falta sudor. Es demasiado tranqui todo, el momento vivo tiene que ser de agotarse. (...) En alguna parte estamos valorando introducir algún elemento más de circo, más técnicos, elementos que vengan del mástil, de la acrobacia, verticales, etc. Aunque tengo mis miedos por que si introduzco mucho circo igual desvirtúo el espectáculo de donde yo quería poner el dedo. (...) Entiendo que hay gente que dice "eso lo hace cualquiera". Igual si metemos algún detalle con elegancia, sin desvirtuar el concepto original, puede que entonces el público ya piense "eso no lo hace cualquiera". Igual en el futuro hay novedades en esos detalles.

¿Tenéis agenda marcada?
Aún no. Tenemos trabajo de oficina, de producción, distribución, dossier, web, cartelería, etc. Tenemos también una reunión esta semana de balance. Queremos grabar la banda sonora del espectáculo en estudio, aún no nos ha dado tiempo. La idea es venderla como merchandising. Luego tocará escribir  teatros y salas de Francia. También tenemos la intención de empezar tranquilamente a montar una cosa nueva, tenemos ya una idea en la cabeza. Va a ser muy diferente.


Gracias a Dani por prestarse a una charla tan productiva y a Carlos Such por tantas y tantas cosas.

viernes, 5 de mayo de 2017

Llega el aSaltos 2017

Tras el éxito de las ediciones pasadas en 2015 y 2016, la asociación Circo Cisco se aventura por tercera vez a organizar las III Jornadas de Circo en Cuenca ASaltos. El fin de semana del 12, 13 y 14 de mayo de 2017 Cuenca se llenará de circo.


El objetivo de esta asociación, entre otros, es hacer llegar al público conquense el circo contemporáneo, centrado en las acrobacias, el equilibrio, los malabares, la confianza y el compañerismo. Como novedades, este año además de proponer en estas jornadas como en las pasadas ediciones un curso intensivo donde los participantes practicarán habilidades circenses y una Gran Gala donde profesionales del circo nos deleitarán con sus espectáculos, la asociación pretende promover su actividad en escuelas e institutos, impartiendo talleres dentro de la programación de educación física. 


  La Gran Gala se celebrará el Sábado, 13 de Mayo a las 20:00h y tendrá lugar de nuevo en el Teatro Auditorio de Cuenca. Esta edición 2017 viene cargada una vez más de artistas reconocidos dentro del mundo circense. Aparecerán sobre el escenario:
  1. El Fedito - pelotas
  2. Amaya Frías - Trapecio aéreo 
  3. Miguel Chávez y Rocío Nieto - Acrobacia en dúo
  4. Raquel Alonso - Hula-Hoo
  5. Moran Shoval, Libby Halliday, Fifi Rosenblat (Meshubash) –Trío portes femenino
  6. Aleix Lidon - Monociclo 
  7. Nina Savidi - Red aérea 
  8. Lucas Escobedo - pelotas de rebote.
  9. Rafus  – presentador "François Pirouette" 


 El curso intensivo de circo se llevará a cabo los días 12, 13 y 14 de Mayo en el IES Fernando Zóbel. En el curso podrás aprender muchas disciplinas circenses como malabares, monociclo, rulo, funambulismo, zancos, telas aéreas, acrobacia, verticales, clown, cuerda aérea, acrodúo y mucho más, todo ellos impartido por los mejores profesores de Cuenca y otras localidades. Habrá diferentes niveles y grupos en función de la experiencia y la edad de los participantes. Además, este año contaremos con una mañana familiar el domingo donde madres, padres e hijos podrán realizar actividades en común y disfrutar de un espectáculo de Slackline por el grupo Mad Primates con música en directo para cerrar las jornadas.



Como siempre, ASaltos son unas jornadas de circo que intentan llegar a todos los públicos con precios populares:

Gran Gala: 5€.
Venta de entradas en taquilla y online 

Curso Intensivo: 12€. Inscripción: http://asaltoscirco.wixsite.com/asaltos/asaltos-2017

Mañana familiar domingo: 3€ (incluido en el curso intensivo)

Promoción Gala + Curso : 15€ (antes del 1 de Mayo)



Más información en: 

¡Nos vemos entre el Júcar y el Huécar!

domingo, 30 de abril de 2017

Ración de vídeos del mes. Abril 2017

Bueno bueno, que se nos va abril y la mesa sin poner. Un mes de resaca post-EUCIMA, de volver al ritmo habitual, de mirar al verano en que van a suceder eventos muy especiales con personas muy especiales. También un mes celebraciones por cambiar de año, esperemos que siguiendo el ritmo de los buenos vinos. Saliendo un poco al mundo exterior, se viene la temporada de festivales, encuentros y el boom de la actividad circense al calor del sol, habrá que informarse e intentar disfrutar lo máximo posible de estas oportunidades, intentaré poner la máxima información que pueda en la página de Facebook. Mientras, un aperitivo en forma de vídeos:

Pasen, hay sitio al fondo

1) Onni Toivonen. El finés de Tampere saca un nuevo vídeo donde se confirma que se está convirtiendo en un súper-clase. Es de esos malabaristas que consiguen transmitir su toque especial a lo que hacen. Una gozada haber podido verlo en directo en el EUCIMA y ver que sigue transitando un camino del que el final parece lejano.  Muy fan de los 15 segundos que comienzan en el 1:50.



2) Pizza acrobática. ¿Sabíais que hay competiciones de malabarismo con masas de pizza? ¿Quedará algo por lo que no haya que competir? ¿Debería probarlo en casa o quedarme con las ganas?



3) Tiana Zoumer. Ya hablé de ella cuando pude ver este número en la EJC de Irlanda. De los números de hula que más me han gustado en directo. Lo he vuelto a ver y, además de traerme muy buenos recuerdos, lo he vuelto a disfrutar muchísimo. Bien por los números diferentes.



4) Dan y Rhi. Precioso el vídeo, preciosas las figuras que hacen, preciosa su técnica, preciosas sus coreografías y preciosas sus sonrisas. Muchas ganas de verlos en directo.


5) Alonso González. Malabarista chileno y como tal un bestia. Lo particular es su querencia por las combinaciones con agarradas bajo las piernas, de todos los colores, con muchos y pocos objetos. Puede quedar más o menos estético, pero hay material aquí como para tomar nota. Buen trabajo.



6) Circos ambulantes indios. Curioso este mundo del circo ambulante en países con poca tradición. Recuerda mucho lo que tuvieron que ser los antiguos juglares, yendo de pueblo en pueblo vendiendo su atracción. Maravilloso que algunos, con unos medios muy discretos, consigan entrenar unas habilidades brutales. Ahí, acrobacias con bicicleta normal (sin piñón fijo).




7) Duo Stauberti. Aquí suele venir un oldie, pero esta vez toca este dúo (tío y sobrina) que aún mantienen vivo un número de percha, cosa que poca gente sigue haciendo por razones obvias. Fieles a la tradición rusa, el más difícil todavía se eleva al cubo. Ojo al final, antaño lo hacían añadiendo 5 mazas, me ha costado encontrar vídeos donde haya quedado reflejado.




Guindas y chupitos:
  • El nuevo vídeo de Víktor Kee siempre merece un hueco. Un placer ver vídeos tan bien editados. 
  • Alex Barron sigue a su rollo, tirar millones de bolas diminutas al aire para que parezcan un enjambre. Flash de 14 bolas, ozú.
  • Haavard Hivstend también es muy de ir a su rollo, aunque varía más. Conseguir un 5up pirouette con 7 mazas no está nada mal, ¿no?
  • Entrar en el Libro Guinness de los Records es cuestión de buscar algo que nadie más haga, por absurdo que sea. Este récord me ha encantado, implica un bailecito muy gracioso.
Espero que hayan quedado satisfechos.

¡Salud y mucho circo!



miércoles, 19 de abril de 2017

Matías o la unión ante lo absurdo

 El arte callejero no es delito. Bajo ese lema lleva tiempo agrupándose un colectivo y heterogéneo que reclama la posibilidad de realizar expresiones artísticas en la calle -como actuaciones de circo- sin miedo a ser arrestado o multado. Estos días ha cobrado nueva fuerza después de un trágico suceso: la muerte de un malabarista callejero en Brasil.


Matías Galíndez era un artista callejero nacido en Uruguay hace 29 años. El pasado 8 de abril fue asesinado en Ji-Paraná, una ciudad brasileña cerca a la frontera con Bolivia. Diez disparos recibió en una gasolinera tras una discusión con Thiago Fernandes, un joven de 18 años que se fugó tras los hechos y que no se entregó hasta varios días después. El motivo de la discusión aún no está claro, unos dicen que la pelea comenzó por asegurar Fernandes, en contra de la opinión de Matías, que el arte callejero no era arte. Fernandes declaró que disparó en defensa propia tras discutir con Matías al pedirle este último una cerveza de malos modos. Queda pendiente, pues, la investigación policial y resolución judicial, ya que Fernandes se enfrenta a cargos de homicidio y posesión de armas.

La verdad es que debatir sobre el motivo que generó este hecho es estéril. Ninguna forma de violencia es justificable, y menos cuando se lleva por delante la vida de una persona. Por suerte el agresor ya está en manos de la justicia y queda por ver la pena que conlleva su execrable acción.

Vía "Dibujitos"

 Lo que se pretende destacar en este artículo es todo lo que ha supuesto este absurdo asesinato. Una ola de solidaridad se ha despertado alrededor de Matías. Primero con una movilización muy destacable a través de redes sociales informando sobre el hecho, así como llamando a la población a ayudar a identificar al asesino hasta que se entregó. Después con el surgimiento de muchas y variadas acciones para recaudar fondos para ayudar a la familia de Matías en la repatriación del cuerpo a su casa. Incluso en lugares tan distantes como las Islas Baleares se han organizado cabarets benéficos por esta causa. Sorprende que un colectivo tan difuso como los artistas callejeros hayan tenido esta capacidad de reacción, que ha movilizado rápidamente a toda la comunidad circense y a cientos de personas.




Sin duda el arte callejero no es delito. Por desgracia a veces este tipo de hechos a veces son los que sirven de resorte para despertar conciencias y unir al grupo. Esperemos que esta bella corriente sea ya imparable y no necesite de lamentables hechos para seguir cogiendo impulso y materializar sus peticiones.


Más información:


martes, 11 de abril de 2017

Mecanismos, frenesí y circo

Machine de Cirque pasó por el Teatro Circo Price del 6 al 9 de abril. Es de agradecer que este espacio apostara por la brillante compañía canadiense formada en 2013 por iniciativa de Vicent Dubé, ex-artista de circo.

Dubé reunió a cuatro jóvenes alumnos egresados de la Escuela Nacional de Circo de Montreal y se sumergieron en un proceso creativo que, a juzgar por algunos vídeos, debió ser muy divertido. Es lo que sucede cuando se junta mucho talento y creatividad. Así, Maxim Laurin y Ugo Dario ya formaban pareja como Baskultoo, mientras que Raphäel Dubé y Yohann Trépanier trabajaban como Les Beaux Frères. Todos traían consigo un bajage muy exitoso, habiendo trabajado en compañías como Les 7 Doigts de la Main o Cirque du Soleil, en programas de televisión y habiendo recibido premios en festivales como Cirque de Demain.  La guinda la puso Frédéric Lebrasseur, músico québécois que sirvió de aglutinante ideal para esta creación.




Sobre el escenario, sobre un complejo andamiaje se nos presentan los cinco protagonistas, al parecer supervivientes de un apocalipsis. En un inicio lento, percibimos como Lebrasseur, más temperamental, intenta estimular a sus compañeros a movilizar diferentes estructuras a ritmo de percusión. La idea es intentar comunicarse con otros seres humanos. Manteniendo esa lentitud, Laurin realiza un sobrio número de trapecio mientras sus compañeros le suben y bajan mediante poleas. Pronto se sucede una escena en la que Trépanier demuestra su buen hacer en bicicleta acrobática. Casi sin darnos cuenta, el ritmo ha ido subiendo, hasta hacerse casi frenético en una soberbia rutina de mazas entre Trépanier y Dubé en la que colaboran los cinco.



Comienza entonces una mitad del espectáculo más lúdica, donde el juego y los gags son constantes. Empezando por una brillante rutina de seducción de Dario a una espectadora, donde los demás artistas nos van presentando los distintos escenarios con sus cuerpos (un restaurante, una butaca de cine, una moto, etc). Después vino la exhibición monociclista de Dubé, llegando a montarse en un altísimo monociclo jirafa mientras los demás hacían de unas divertidas azafatas. La máquina se sigue transformando y llega, entre idas y venidas, el número de las toallas, ejecutado entre los cuatro con el mismo buen resultado que en televisión. Da gusto ver cómo ideas tan "tontas" pueden resultar tan eficaces en escena.



Esto nos preparaba para el gran colofón, la rutina de báscula a ritmo de ukelele. Soberbios vuelos de Dario y Laurin, intercalando bromas y juegos con los otros compañeros, poniendo el cierre a un espectáculos de esos que uno no quiere que se acaben. De esos donde se disfruta viendo disfrutar a los artistas, viéndoles sonreir sin parar y envidiando por completo su situación y profesión. Larga vida a estas obras tan completas, divertidas y espectaculares.

domingo, 9 de abril de 2017

IX EUCIMA, de las dudas al éxito

Muchas veces, el problema de los buenos proyectos no es la fase ascendente, sino la de meseta, la de consolidación. Hace ya cuatro años que el EUCIMA (Encuentro Universitario de Circo de Madrid) creció lo suficiente como para desmarcarse como el único encuentro de 4 días en España. Además se confirmó con los años el número máximo de asistentes que unas instalaciones como las montadas en La Almudena podían asumir. Fue también hace 4 ediciones cuando la Gran Gala se comenzó a celebrar en el Teatro Circo Price, lugar emblemático donde los haya. Tan buenos fueron los resultados que en la edición de 2016 se decidió apostar por dos pases de la Gala, uno para los inscritos al encuentro (un preestreno) y otro de venta al público, que también funcionó muy bien (1000 espectadores). Vale, el modelo funciona, ahora bien, ¿cómo mantenerlo?


Foto: Andrés Mejía



Ese fue el gran reto de este año. La organización, el Aula de Circo Chaminade, es un compuesto heterogéneo de más de 30 personas con una serie de conceptos muy claros: la horizontalidad, el modelo asambleario, la autogestión y el altruismo. Con estos mimbres se sostiene un "monstruo" como el que se ha convertido el EUCIMA, un evento que ha ido ganando en complejidad con cada edición.

Allá por septiembre de 2016 comenzaron las reuniones, que habría una IX edición del EUCIMA se daba por hecho. En navidades comenzaron las dudas, la implicación no era la de otros años, las tareas más ásperas (permisos, presupuestos) estaban algo desatendidas y el "tener que hacer" predominaba sobre el "vamos a hacer". Por suerte se superó ese impasse y se decidió apostar por un encuentro más constructivo y con más participación de los asistentes. La respuesta fue muy positiva y la IX edición resultó todo un éxito.

Foto: María Roldán

Aprendidos ya de años previos, por primera vez la legalidad y burocracia no ahogaron y se convirtieron en un trámite, no en un sufrimiento. Se alcanzó el límite de aforo consensuado para poder disfrutar adecuadamente de las instalaciones (1000 inscritos), teniendo que cerrar la venta una semana antes, algo impensable hace años. Fue esta calurosa acogida a las inscripciones la que motivó más que nunca al equipo, y más viendo la increíble respuesta a nuestra convocatoria de voluntarias, de actuaciones y de talleres. Desde el Price también eran todo facilidades y, pese a sobresaltos de última hora por algunos cambios en el elenco, todo marchaba también mejor que nunca. Además llegó otra de esas noticias que impulsan aún más las ganas y la ilusión: Telemadrid iba a grabar la Gala y a emitirla en diferido. Esto suponía la oportunidad de poner una primera piedra en la senda de la apertura de la televisión a programar circo habitualmente.

Y comenzó el montaje, una semana antes. Muchas manos, mejor planificación, menos agobios y más sonrisas que nunca. Dos carpas preciosas que presumían ante la Ciudad Universitaria, varias zonas de aéreos, un pabellón y dos gimnasios, una zona de slack-line se acicalaban para recibir a los asistentes. La aceptación fue inmediata y el color comenzó a inundar el recinto.

Abrió el Circo Social con Bajando al Sur y Gonzalo Arias, seguidos de la actuación de la compañía madrileña Pass & Company y del concierto de Takoma Bridge. El viernes se dedicó a miles de talleres, una Jam Session y el obligado Renegade, este año "a la italiana". Este último precedido de un precioso Open Stage que por fin pudo realizarse sólo con las personas que se inscribieron al EUCIMA, en línea con el viraje hacia la participación que se propuso previamente. Presentado por Irati y Teresa en su papel de raperas anti-circo, participaron Fran y Natalia con sus portés, Marta a los malabares, Eleni con su hula y equilibrios, Milky desde Zaragoza hasta lo alto de su mástil, Patricia enlenteciendo unas bellas verticales, Pía con su trapecio "a la argentina" y cerrando Víctor Garmendia con su clownesco y estético estilo de mazas.





El sábado venía apretado con el campeonato de volley-maza, la exhibición de slackline, más talleres y el viaje hacia el Price para ver la Gran Gala. Los artistas reunidos este año tenían el difícil papel de intentar igualar el nivel de la edición previa, pero a juzgar por las ovaciones parece que incluso se superó. Abrieron Jose y Dani con su soberbio número de cuadro aéreo, finalizado con un flic-flac atrás sobre la propia estructura. El nivel técnico y la clase que demuestra con sus mazas Onni Toivonen pese a su juventud hacen difícil vislumbrar su techo. UpArte tampoco parecen intimidarse por los grandes escenarios y estrenaron su número de banquinas frente a 2500 personas con éxito. Stefan Sing y Cristiana Casadio volvieron a hacer poesía sobre un escenario con su bellísima actuación que se ha convertido en el ejemplo de cómo combinar danza y malabares. Otra combinación asombrosa fue la de mazas y beatbox del imposible y frenético personaje de Kerol. El cierre lo ponía, por primera vez en el EUCIMA, un trapecio swing sobre el que volaba Lisa Rinne, capaz de emocionar primero con su subida por la escalera y de levantar del asiento con su mortal sobre el trapecio. Todo aderezado con acierto por la Ombligo Band con su música en directo y presentado por un correcto y convincente Jaime Figueroa, capaz de cantar, hacer magia y hasta ventriloquía. No es habitual ver el cartel de "no hay entradas" en el Price, ni al público aplaudiendo de pie cada actuación, ni haciendo la ola. Es la marca EUCIMA, un derroche de emoción y entusiasmo por el circo.

Foto: Mai Ibargüen


Por suerte quedaban fuerzas para dos conciertos más (La Curva y El Bastón de la Vieja) y una bonita novedad: una Asamblea de Mujeres en la que se discutió sobre la situación de la mujer en el circo actual y los diferentes problemas de género en este ámbito.

También se pudo disfrutar de un soleado domingo lleno de actividades para niños y de unas olimpiadas como preludio a la lanzada final. Increíble una vez más la respuesta de la gente a la petición de colaboración con el desmontaje, se consiguió la recogida más eficaz de todas las ediciones del encuentro.

 

Como parte de la organización de esta bella locura en que se ha convertido el EUCIMA sólo se puede estar agradecido. Curioso lo mucho que aporta algo en lo que se invierten tantas horas y que no revierte en lo económico. La sonrisa se te queda por muchos días en la boca, las horas robadas al sueño previamente se transforman en abrazos y satisfacciones y se palpaba claramente que las ganas de llegar a las diez ediciones son mayores que nunca.  

Foto: Mai Ibargüen


Desde el Aula de Circo Chaminade sólo podemos estar agradecidas. Gracias a todas las participantes, gracias equipo, gracias EUCIMA.



martes, 4 de abril de 2017

El EUCIMA hace que te brillen los ojos, que se te alegre el alma y que cante el corazón

Somos más que una organización, más que un grupo de gente que se reúne a trabajar, somos una familia, un conjunto de personas que comparten espacios, tiempo, sentimientos, peculiaridades. Somos una gran historia. Somos personas diferentes caminando en una dirección común, asamblearia, escuchándonos y aportando. Somos un conjunto de esencias que hacen que el Eucima sea rico en todas sus vertientes. Somos transparentes y entregados a un proyecto que se alimenta de sonrisas. Somos ilusionistas, nuestra gasolina son las ganas y nuestro corazón tiene forma de carpa de circo.



Este proyecto hace que crezcamos, que ensanchemos nuestra alma y la de mucha gente.  Somos más que un equipo, somos mirarnos y saber qué necesitamos.
Somos amor y repartidores de ilusiones. De energía. De se puede conseguir.

El EUCIMA ha sido darse la mano y caminar en una misma dirección. Y alimentarnos de la ilusión, del brillo de los ojos de la gente. El EUCIMA ha sido el vagón de metro más alegre y sonriente del universo. Ha sido una cadena de cuadraditos interminable. El EUCIMA es una carpa, y siempre lo será. Una carpa con paredes que acogen, que guardan secretos y disimulan miradas. El EUCIMA ha sido volar, caer y que te aplaudan. Paradojas. Ha sido una mujer dentro de una flor, unos aros mágicos. El EUCIMA han sido butacas de piruets, suricats. Butacas de energía, de emoción, de valentía, de perplejidad, del sol de su circo.


El EUCIMA han sido notas musicales que calmaban una cocina llena de nervios. El EUCIMA son tiendas de campaña con historias que contar. El EUCIMA es crear un mundo paralelo en un descampado de tierra. Es darle sentido a reuniones semanales hasta las tantas. Es aprender a trabajar en equipo como nunca antes lo habías hecho. Es viajar por todo Madrid en busca de material. Es reírte de la vida si el cansancio se apodera de ti. Es no querer nada a cambio. Nada. Excepto los abrazos de personas con camiseta rosa, y sus miradas de “ánimo” que sí se puede.

El EUCIMA es querer quedarte a vivir entre aquellas rejas, y sentirte libre. Es creer en los colores de la carpa. Es es vivir a golpe de optimismo, educación, y cambio.  EUCIMA es volver a ser pequeña, es un soplo de aire fresco. Es ser de la manera más pura posible.

Gracias por atreveros, equipo. Sois muy valientes. Gracias.
 



FDO: Cecilia Amores y Amaya Frías (COMISIÓN AMOR) 
Fotografías: Javi Cassi y Mai Ibargüen