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sábado, 20 de junio de 2020

Guía definitiva para comprar pelotas de malabares

Aunque se puede hacer malabares con cualquier objeto que se te ocurra, la pelota es el centro de este universo. Con ellas se suele empezar y son la base técnica de casi cualquier otro malabar. Incluso los primeros registros que hay de malabares, la pintura de la tumba de Baqet III, de hace 4000 años, son pelotas lo que se observa en las imágenes. Ahora bien, cuando uno se inicia en los malabares pronto se da cuenta de que hay muchos tipos de pelotas, tamaños, colores, etc., y uno puede encontrarse perdido ante tanta variedad. Esta guía pretende recopilar información sobre cada tipo de pelota para que puedas elegir las más adecuadas a ti.

Pintura de la tumba de Baqet III, en el complejo de Beni-Hassan (2000 a.C)

PRIMERAS PREGUNTAS:

Lo primero que debes hacer antes de elegir unas pelotas de malabares es intentar responder a estas preguntas:

  • ¿Para qué las quiero usar? Para aprender, para entrenar, para escena...

  • ¿Qué tipo de malabares quiero hacer? Lanzamientos con 3-4 objetos, lanzamientos con 5 o más objetos, rebote, contact, luz, recepciones con los pies, cabeza u otras partes del cuerpo....

¿Tienes esto más o menos claro? Venga, empezamos.

TIPOS

Semillas, Grano o Beanbags

Las más sencillas y clásicas. Constan de varios paneles de tela o cuero y están rellenas de semillas, habitualmente mijo. Suelen ser las más económicas y con las que se inicia la mayoría de la gente. Al ser blandas y deformables permiten un buen agarre, y por ser más bien compactas el lanzamiento es preciso. Otra gran ventaja es que al caer al suelo no ruedan y no tienes que perseguirlas.

Existen diferentes calidades en función de la cobertura y la cantidad de relleno (desde las más básicas a unas artesanales de cuero preciosas). Son perfectas para iniciarse y también para entrenamiento sea cual sea el nivel. Hay algunas beanbags de calidad que también se usan en escena, pero no es tan habitual. Con el tiempo se acaban deteriorando y si el impacto es muy fuerte el contenido puede salirse por las costuras. Cuidado si se mojan pues las semillas pueden hincharse y deformar la pelota o romperla.


Escena
La gran categoría donde se engloba a toda pelota “bonita” que permite que se vea bien en escena. Aquí es donde las marcas se han lanzado a crear pequeñas diferencias para intentar cubrir varios nichos de mercado y volver loco al comprador. Las voy a enumerar según la cantidad de relleno. La mayoría de cubiertas están fabricadas en PVC u otros polímeros plásticos, por lo que son muy duraderas.
    • Stage o de escena propiamente dichas. Con una cubierta dura y huecas en su interior, son muy elegantes para el espectador y son perfectas para trucos de contact  (ver más abajo) ya que ruedan muy bien. No las recomiendo para iniciarse en malabares de lanzamientos ya que suelen rebotar al chocar entre sí y son más difíciles de agarrar, por no mencionar lo lejos que se van cuando se caen al suelo (factor también a tener en cuenta, gran parte de la vida de un malabarista consiste en agacharse y recoger).



    • Rusas (en realidad son ucranianas). Poseen una cubierta fina de plástico blando o duro y están rellenas con sal o arena en pequeña cantidad. Son ligeras y exigen ser lanzadas con precisión para que su vuelo no presente oscilaciones, por lo que son perfectas para entrenar técnica. Al caer, su centro de gravedad evita que rueden o reboten, por lo que también son las que más facilitan las recepciones en los pies o en otras partes del cuerpo. Hay gente que las usa en escena ya que son muy estéticas una vez se tiene dominado el vuelo, y los trucos de recepción con distintas partes del cuerpo son muy espectaculares. No sirven para contact. Aquí tenéis más información sobre estas pelotas.




    • Sil-X. Inventadas por la marca italiana Play, la cubierta es semirrígida y están parcialmente rellenas (1/3) con silicona líquida. El efecto es similar a una rusa pero con un vuelo más controlado, por tener más cantidad de relleno y comportarse más estable por ser un líquido viscoso. Son un tipo de pelota ligera y versátil que se ven muy bien en escena, permiten mejorar la técnica, hacer trucos de recepciones con el cuerpo, etc., pero con menos exigencia técnica que las rusas. Han sacado variantes según la cantidad de relleno, desde las Light que son como unas rusas pero rellenas de silicona a unas Hybrid que tienen mayor porcentaje de relleno (semillas en este caso) y rodarían mejor. Luego están las Implossion, igual que las SIL-X normales, pero la cubierta es transparente y el líquido de colores, muy vistosas aunque con el tiempo tienden a ensuciarse por dentro.

      SIL-X y SIL-X Implossion


    • Relleno completo o casi completo: MMX, DX, Bubble, HiX… Cada marca ha elaborado su pelota de este tipo. A grandes rasgos son como una beanbag pero más resistentes y no se deforman, perfectas para malabares de lanzamientos puros. No oscilan durante el vuelo y permiten algunos trucos de contact, aunque ruedan poco (en el cuerpo y en el suelo).  La diferencia está en el material de la cubierta: unas tienen un tacto más suave (las de tacto peach hacen honor a su nombre), otros más tipo plástico y por tanto se pegan más entre sí (como las Bubble). También de este material depende que unos modelos sean muy duros (como la DX) y otros más blandos (MMX, una de las más vendidas del mercado), facilitando el agarre. Va por gustos. Igual que las SIL-X y las rusas, son resistentes al agua.


Rebote
Diseñadas para rebotar contra el suelo u otras superficies. Las de mejor calidad son las de silicona, con un tacto suave y porcentajes de rebote cercanos al 100 %, aunque con precio bastante elevado. Otra opción son las de goma, con rebote inferior al 94% y precio más asequible. Ojo, si las usas sobre superficies irregulares es posible que en la pelota vayan apareciendo pequeñas irregularidades que vayan restando rebote. Los profesionales suelen tener unas para entrenar, más desgastadas, y otras para actuar.

Fosforescentes y fluorescentes
Casi cualquiera de los modelos previos tiene su versión fosforescente, emitiendo luz tras pasar de un lugar iluminado a uno oscuro durante unos minutos;  o “fluo”, que reacciona a luz ultravioleta y parecen brillar en la oscuridad.



Luz
Pelotas con sistema de luces LED en su interior que les permite brillar en la oscuridad, lo que se traduce en un efecto muy espectacular. Catálogo amplísimo y con gran variedad de precios y diseños: existen con uno o varios modos de luz, programables, a pilas, con baterías, etc. Por experiencia propia, las baratas suelen tener poca resistencia a los golpes y acabas teniendo que comprarte unas más caras al poco tiempo.



Fuego
Algo tiene el fuego que nos atrae de forma irremediable. Aunque en malabares son más conocidas las antorchas, también se encuentran pelotas de fuego. Básicamente hay dos tipos: unas macizas rodeadas de kevlar que suele requerir guantes para su uso, y otras que el kevlar dibuja una espiral esférica y permite prescindir de guantes. En todo caso, antes de hacer malabares con fuego infórmate bien de los riesgos y las medidas de seguridad.



Contact
El malabarismo de contacto implica que la pelota no se separe del cuerpo. Las Stage arriba mencionadas sirven perfectamente, aunque las más típicas son las acrílicas transparentes, que dan efecto de estarflotando cuando se domina la técnica. Estas últimas además, al ser macizas pesan más y se controlan mejor. Acuérdate de practicar sobre superficie blanda ya que con cada golpe contra algo duro puede aparecer un pequeño “picotazo” en la pelota.


TAMAÑO

Una vez elegido el tipo de pelota, toca pensar en las dimensiones. Cualquiera de estos modelos lo encontrarás con diferentes tamaños. Cuanto más grandes más vistosas, mejor para pocos objetos, pero más difíciles de recoger y agarrar si vas a hacer malabares con muchas pelotas. Si tienes manos pequeñas tendrás que elegir pelotas acordes a tu tamaño o sino no podrás agarrarlas con facilidad.

Lo habitual para malabares de iniciación y avanzado, de 3 a 7 pelotas es usar entre 65-75 mm para adultos, según número de objetos y tamaño de las manos. Para niños normalmente se empieza con diámetros menores. Para contact y malabares con 1-3 objetos, se suele elegir tamaño de 80-100 mm o más, aunque no lo recomiendo para iniciarse en malabares de lanzamientos.


El peso también depende del tamaño y del modelo, cuanto más pequeñas y huecas más ligeras. A menor peso permitirá lanzar más objetos a la vez, pero si son demasiado ligeras se pierde precisión. En cambio con más peso se controlan mejor pero te cansarás antes si lanzas muchas pelotas. Oscila entre los 100 gr de algunas rusas a las los 150-180 gr de una de escena con relleno completo. Las hay incluso de entrenamiento, llegando a pesar entre 400 y 1000 gr cada pelota. Son útiles para ganar fuerza y resistencia o como gag cómico con público, aunque deberás tener cuidado con las articulaciones si las usas demasiado.

En Renegade Juggling han elaborado una completa guía de cómo elegir el tamaño y peso adecuados (inglés)

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TIENDAS FÍSICAS EN ESPAÑA
Aquí quedan ya pocas tiendas físicas por el auge de la compra online. Aunque puede parecer más cómodo por internet, yo recomiendo, si es posible, ir a una tienda a probar el material y preguntar a los empleados, ya que te ayudarán mucho en la toma de decisiones. Estas son las tiendas especializadas que quedan, luego también hay comercios que dentro de su catálogo ofrecen también malabares, pero no están especializadas.


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Espero que te haya resultado útil esta guía. Si echas algún modelo en falta no dudes en escribirlo en comentarios. Ahora os dejo con unas recomendaciones generales basadas en mi experiencia personal. Saludos y ¡A malabarear!

  1. Antes de comprar unas pelotas si puedes pregunta a algún malabarista que conozcas (somos gente accesible y con ganas de compartir conocimientos), o acércate a una tienda como ya te he comentado. Los encuentros y convenciones son el lugar ideal para hablar con muchas personas sobre materiales y suele haber tiendas donde toquetear sin compromiso. Si no conoces a nadie, no tienes tiendas cerca o no vas a ir a ningún encuentro, siempre puedes consultar en algunas tiendas online o fijarte en los vídeos de malabares que te hayan gustado. Si preguntas al malabarista del vídeo te responderá encantado sobre el tipo de pelotas que utiliza.


  2. El dicho de “lo barato sale caro” también se cumple en malabares. Cierto que hay modelos con muy buena relación calidad-precio, pero en general, si puedes permitírtelo, merece la pena invertir un poco más y tener mejor calidad y resistencia. Es curioso que cuando a una persona no malabarista le mencionas lo que cuesta una sola pelota se sorprenda y le parezca cara (¡7 euros una pelotita!), sin que cambien el gesto con los 60 euros que cuesta un balón de fútbol profesional; pero suele ser porque desconocen la gran durabilidad que tienen. Yo mismo tengo unas MMX desde hace unos 7-8 años, a las que he dado muchísima tralla y están como nuevas. 



Nota: no he mencionado los malabares caseros. Existen multitud de formas de construirte tus propios malabares y hay webs con información muy detallada (como esta ya mítica de Ensaimada Malabar). Salvo que seas muy manitas, en general los malabares caseros están bien para iniciarse, pero la calidad y resistencia de los fabricados por marcas suele hacer que uno acabe rascándose el bolsillo.


lunes, 15 de junio de 2020

Oyun, el regreso en la pandemia

La crisis secundaria a la pandemia de la COVID-19 está siendo devastadora en muchos sectores. Uno de los más afectados es la cultura y, sobre todo, las artes escénicas. De un día para otro, todas las actividades destinadas a un público presencial quedaron canceladas, sin fecha conocida de regreso y sin un plan estratégico para los artistas, solo un océano de incertidumbre. Por fortuna, tras unos meses a la deriva sorteando el naufragio, parece que se avista tierra.

Es el caso de Federico Menini (Mar de Plata, 1982), alias El Fedito, malabarista argentino residente en España desde los siete años, salido de la gran cantera que ha supuesto la asociación Donyet Ardit de Alicante. Se encontraba en el segundo año de gira con su espectáculo Oyun, cuando todos sus bolos desaparecieron. De tener un calendario con varias fechas marcadas y viajes nacionales e internacionales a tener que borrar todo.

Oyun. Foto: Rosa Ros

Oyun es la primera creación personal de larga duración de Fede, estrenado oficialmente en 2018 en la Circada de Sevilla, donde consiguió el segundo premio de la sección OFF. “Ya en 2010 hice un número de gala en que utilizaba una olla y otros utensilios de cocina, la idea ya estaba ahí, aunque apenas lo moví". En 2013 inicia su andadura con Potted, el primer espectáculo de la compañía alicantina La Trócola, con el que ha cosechado numerosos premios y ha participado en decenas de festivales por toda Europa, y con el que sigue girando ocasionalmente. "Fueron cinco años currando a tope, por eso cuando se toma la decisión de iniciar una nueva producción [Emportats, estrenada en 2018] me vi otros cinco años así y me dije 'ahora o nunca' y me lancé a hacer mi propio espectáculo. Fue una decisión difícil, pero estoy muy contento de haberla tomado".

Fede (abajo a la derecha) en una imagen promocional de Potted
Fede (abajo a la dcha) en una imagen promocional de Potted


Visto el recorrido, parece confirmarse que no fue una mala decisión. El espectáculo ha funcionado en distintos festivales de diferentes países consiguiendo numerosos reconocimientos y premios. Fede considera que no partía de cero: "Potted me ha influido mucho, utilizo objetos cotidianos y estructuras; me sirvió de entrenamiento para ver qué funcionaba y qué no con el público". Oyun, que se traduce como juego del turco, es una historia sin un claro hilo conductor en el que un personaje mudo, que toma su aspecto de los pescadores de Estambul, va jugando con diferentes objetos y creando estructuras complejas. Reconoce que tanto sus estudios de arquitectura como su estancia de Erasmus en Turquía le han influido mucho en esta obra: "estuve un año en el que aprendí el idioma y me involucré mucho en el mundillo circense de allí (...), por entonces ya tenía claro que no me veía en una oficina como arquitecto y que quería dedicarme al circo". Pese a no finalizar sus estudios, Fede integra estos conocimientos en los diferentes espectáculos que ha realizado en su carrera, y Oyun es el ejemplo más claro, como se puede apreciar en las imágenes.

Oyun, fotografía cedida por el artista

En los mercadillos de Turquía, llenos de cacerolas, ollas y otros utensilios, surgió la inspiración que se convertiría en Oyun, y fue en el país otomano donde se cerraría el círculo: "Fui allí a finalizar mi creación con la excusa de acompañar a mi amigo Lucas Escobedo a un festival de marionetas donde actuaba. Viajamos en furgoneta, un recorrido de 4000 km que fue una locura, con problemas en alguna frontera justificando nuestro equipaje (...), me quedé una temporada y lo pre-estrené allí. Funcionó muy bien, para mí fue muy guay acabar así el proyecto". 




Por suerte para Oyun y para las artes escénicas, su recorrido no acaba aquí. En el horizonte se vislumbran cambios y algunos festivales y espacios han vuelto a programar en esta llamada nueva normalidad. Esta va a tener cambios inmediatos en los espectáculos: "a mí me han contactado de algunos festivales para pedirme que no haya contacto directo con el público. En calle va a ser fácil hacer cambios, en sala va a estar más complicado, seguramente tenga que quitar o cambiar esas partes", reflexiona. "También va a ser raro cuando empecemos a actuar con las nuevas medidas: menos aforo, más distancia con el público, mascarillas, etc. Espero que no me afecte al espectáculo o el personaje, pero vamos a tener que acostumbrarnos. Es raro actuar y no ver bien la reacción en las caras de la gente".

Oyun, fotografía cedida por el artista

"Creo que va a venir una temporada muy rara, cada bolo será diferente", explica Fede sobre el futuro laboral. "Por suerte van llegando fechas, aunque oigo a compañeros que no lo tienen nada claro, pero tendremos que ver cómo va la cosa, hay muchas ganas de volver a escena". La buena noticia es que la cultura y el espectáculo siempre resurge, y que la capacidad de las artes escénicas para adaptarse a cualquier situación es infinita. Con mascarilla y distancia, Oyun, como el circo, va a volver a jugar en la calle y los escenarios.


Para saber más:
  • Web de El Fedito
  • Próximas fechas de Oyun:
    • 26 de junio. Teatro Arniches de Alicante
    • 7, 8, 9 y 10 de julio. Gijón (espacio por confirmar, programado por el Teatro Jovellanos)

domingo, 10 de mayo de 2020

Pan y circo

Pan y circo (panem et circenses) es una expresión acuñada en la Antigua Roma para criticar las medidas populistas ideadas por los políticos de la época para atraer el voto de los pobres: proveer de trigo gratis y ofrecer costosas representaciones circenses.


En tiempos de pandemia puede ganar nuevos significados, incluso unos muy literales, como es el ejemplo de la iniciativa surgida alrededor de Óscar Diéguez, alias Churun. Profesor de malabares de la Escuela de Circo Carampa de Madrid (el que hice una interesante entrevista hace años) y aficionado a la cocina en sus ratos libres, Churun lleva 2-3 años adentrándose en el mundo del pan. Parece algo sencillo o poca cosa, pero a nada que uno rasca la corteza descubre que es un mundo infinito y apasionante. “Comencé porque mi cuñado ya llevaba unos años hablándonos de pan hecho en casa y la masa madre, y luego nos hacía un pan muy bueno. Me gustaba pero tardé unos años en preguntarle el proceso, me recomendó unos libros y ya me fui metiendo”, recuerda. “Así me.....

Ahora, durante este confinamiento, la moda de hacer pan en casa ha llegado hasta tal punto que encontrar levadura o harina en los supermercados se vuelve una tarea casi imposible. Con tanto aficionado y aprendiz de panadero es normal que surjan dudas y que se recurra a quien tiene algo de experiencia en nuestro entorno cercano. Así, a Churun, como profesor que es, le llegaban muchas preguntas sobre el tema, por lo que decidió aglutinar estas dudas y organizar unas “sesiones de pan y circo” entre sus contactos, donde por videollamada realizan reuniones para hacer pan casero en directo. Ha sido un éxito, a tenor de las imágenes con los resultados. “Son reuniones largas, porque son panes con un proceso lento”, explica. “También han servido para recuperar contacto y retomar relaciones con gente con la que no hablabas desde hace años, es muy bonito”, añade.

imagen de las sesiones de pan y circo

Hacer pan es todo un arte y su aprendizaje puede tener similitudes con el de los malabares o el circo, como le sucede al propio Churun: “Hay que practicar mucho. Las primeras veces era como cuando te sale un truco, sacas un pan del horno y dices ‘¡Hala!’, una sensación de ilusión y satisfacción tremendas (...). El esfuerzo de hacer una cosa, practicarla, entenderla, comprender las consecuencias de los pequeños cambios del proceso”. Y continúa: “también es muy fácil frustrarse, pruebas cosas una y otra vez, cambias detalles y te sigue sin salir. A veces hay que parar un tiempo y retomarlo pasado un tiempo, con nueva energía e ilusión, como un truco de malabares”.

También sucede como cuando uno aprende a hacer malabares, suele ocurrir que al poco tiempo intenta aprender de todos los aparatos posibles: bolas, mazas, sombreros, palos chinos, diábolo, etc. Para luego centrarse en aquellos en los que le gustan más. Con el pan sucede algo parecido: “al principio sacas dos o tres panes y empiezas a hacer diversos, con semillas, integrales, barras, etc. Pero ves que no terminan de salir, entonces volví al pan inicial y me dediqué a perfeccionarlo y entenderlo unos meses, así comprendí cómo influía cada factor en el resultado, haciendo pequeños cambios (…). Ahora es el pan que más me sigue gustando, el que más hago”.

Otra imagen de las sesiones de pan y circo
Para reflejar este proceso de ilusión que evoca el pan, Churun recuerda una anécdota: "el primer pan que hice me tiré toda la cocción mirando el horno con una silla. En un momento me vi a mí mismo en el reflejo del cristal, me descubrí muy ilusionado, como un niño pequeño. Esa sensación de felicidad con algo tan simple como un pan. Si me sale un pan regular, me acuerdo de esa cara y se me quita la frustración, ya que esto es para pasártelo bien".

Así como todo el que prueba el circo se acaba enganchando de una u otra forma, esta iniciación y profundización en el pan parece tener los mismos efectos. En cualquier caso, la satisfacción que conllevan puede ser inmensa, así que habrá que mancharse las manos, ya sean con magnesia o con harina.


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