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viernes, 1 de marzo de 2019

Quince años y medio, adiós Madrid

Mi llegada con 18 años desde la pequeña ciudad imperial, sintiéndome muy mayor y dispuesto a estudiar medicina.

Los tres años de “El Negro”, lo mejor que me pudo pasar, edificio lleno de experiencias, aventuras y familia.

Las enormes aulas de la facultad y el olor a formol de las prácticas de anatomía.

Los amores. Los primeros, los esporádicos, los inesperados y el definitivo.

Las caminatas por la Casa de Campo hasta Carampa.

Las noches de circo, cine o teatro.

Bajar Gregorio del Amo hundiendo los pies en las hojas caídas.

El Iron y su surrealismo.

El Ángel Caído del Retiro.

El Metro y su entramado de colores.

Perderme una y otra vez en el Gregorio Marañón

La oreja a la plancha y las bravas.

El Chaminade, mi segundo colegio mayor. Su gimnasio, su gente, el EUCIMA.

Los entresijos del Price por primera vez y sentirme parte de él.

El día del MIR y el del Ministerio eligiendo plaza.

El equipo de baloncesto, más centrado en cañas que en victorias.

Aquél curso llamado “Fracaso Renal” donde conocí a Alicia, y que resultó no ser ningún fracaso.

Cerdeño, Carloh, Álex, Bisbi y Javi. Diferentes compañeros de los diferentes pisos:

Ibáñez de Ibero, Reina Mercedes, Batalla del Salado, Valencia y Ferrocarril.




Disfrutar la superficie gracias a la bici.

Los desayunos en la terraza mirando al sur con gafas de sol.

El viaje en teleférico recordando los que hacía con mi abuelo.

Hablar de circo durante horas con Carlos, que es como un hermano.

El tren que me llevaba a Alcorcón y la cuesta que sufría para ir a Carabanchel.

Los pavos reales del parque de Fuente del Berro.

Oírme decir "eso está a 30 minutos", como buen madrileño.

El pan de la Sorianita y las palmeras de chocolate del Longinos.

El día eterno en el que acabamos teniendo a Nicolás entre los brazos.

Mi salida a los 33 años, tan cambiado y tan igual, esta vez en compañía, parafraseando una canción de los 80

sábado, 23 de febrero de 2019

El libro que viaja por la historia del malabarismo

El malabarismo lleva con nosotros desde los inicios de la Historia. Al ser humano siempre le ha fascinado eso de desafiar la gravedad lanzando cosas al aire para luego recogerlas. Manipular objetos a base de técnica y habilidad para que realicen movimientos aparentemente imposibles, simplemente por ocio o para entretener a otros, incluso en forma de juegos o rituales; todo eso forma parte de nuestra cultura ya desde la Antigüedad.

Portada del libro
Como le ha ocurrido a otras artes escénicas, el malabarismo parece haber surgido en diferentes culturas de la Antigüedad  de forma independiente. También como le ocurre a la música o la danza, es difícil encontrar registros de esos primeros malabares. Esto es lo que motivó a Thom Wall, malabarista profesional, a escribir un libro de historia del malabarismo: "Juggling: from Antiquity to Middle Ages. The forgotten history of throwing and catching" [Malabarismo, desde la Antigüedad a la Edad Media. La historia olvidada de lanzar y recoger] autopublicado por su propia firma, Modern Vaudeville Press.


Thom Wall


No es el primer libro de esta temática, pero como apunta su autor "hay muchos escritos maravillosos acerca de historia del malabarismo, pero muy pocos con un estilo académico (...), quería ver un libro que informase sobre sus fuentes y que citase los textos originales siempre que fuera posible". Así, este libro es un precioso buceo en múltiples referencias, de las que Wall ha conseguido un texto riguroso y completo, sin perder la capacidad de entretener. Quizá en algunas páginas, el exceso de notas al pie distraen del texto principal, pero el hilo se mantiene sin problemas, ya que es fluido y lleno de curiosidades; además de contar con preciosas ilustraciones y fotografías de diferentes hallazgos arqueológicos.

Juggling, from Antiquity to Middle Ages, es un divertido viaje por países, por épocas. Desde el Antiguo Egipto y sus ya famosas malabaristas profesionales de la tumba nº 15 de Beni Hasan, a los juegos para niñas de la isla de Tonga y otras zonas del Pacífico Sur; pasando por los edictos del rey Alfonso X de Castilla sobre la regulación de los juglares o los antipodistas aztecas actuando ante el Papa Clemente VII en el siglo XVI.

También reserva un espacio al final del libro para, aprovechando su faceta de lingüista, realizar unas reflexiones acerca de la propia definición de la palabra "juggling"[malabarismo] a lo largo del tiempo y sus orígenes.

Antipodistas aztecas

Es, por tanto, un libro ideal no solo para malabaristas o cirqueros, si no para cualquiera con curiosidad sobre la historia, en especial de aquellos hechos que en ocasiones pasan más desapercibidos en los textos cotidianos. A través de este libro aprendemos sobre leyendas y juegos antiguos, fantaseamos con grandes artistas y actuaciones que nunca podremos ver y que nos hacen dudar sobre esa tan manida sentencia que a veces afirma "esto nunca se ha hecho antes".

Malabarista y músico en iconografía de manuscrito de 1260 "ADD MS 62925 - British Library"



 Ya disponible en Amazon (por el momento solo en inglés)

Imágenes cedidas por Thom Wall

Otros enlaces de interés:
PD: personalmente me ha hecho ilusión descubrir que Thom ha utilizado en el libro una definición de malabarismo que le grabé a Kris Kremo en esta entrevista

viernes, 25 de enero de 2019

La Intermitencia, el régimen de los artistas y técnicos en Francia. Por Davel Puente


6 de septiembre de 2018: se aprueba por unanimidad en el Congreso de los Diputados el nuevo Estatuto del Artista. Al ver que en España se elaboraba un nuevo estatuto, me dio por pensar en la diferencia tan grande de funcionamiento a tan sólo unos kilómetros al norte. Me plantée explicar brevemente en estas líneas cómo funciona en Francia el Régimen de los Intermitentes del Espectáculo, al que pertenezco desde hace cinco años.

La sorpresa fue grande. En España muy poca gente conoce este sistema y la mayoría de los que lo conocen no saben muy bien como funciona, pero la sorpresa real fue comprobar que en Francia también es desconocido y misterioso. Una fuente de debate llena de falsos datos y argumentos extraños. Y para los artistas, una especie de oráculo que cada año decide la cantidad de horas que has trabajado y el dinero que recibirás.

Si hablas francés te va a encantar este video:




Y si no, te cuento lo más básico que hace falta para entender el Régimen de Intermitentes del Espectáculo. Venga, vamos a darle caña a la wikipedia:

¿Qué es la intermitencia? 
“En Francia, un intermitente del espectáculo es un artista o un técnico que trabaja de manera intermitente para empresas de espectáculo en vivo, cine o audiovisual, y que se beneficia, según un cálculo y un régimen de trabajo específico, de una prestación de desempleo.” 

Ya hemos avanzado un paso, en Francia los artistas y técnicos de cine, audiovisual y espectáculos en vivo, tienen un régimen de trabajo propio.

¿Cómo funciona? 
Lo primero que necesitas para ser intermitente es residir en Francia y tener un número de seguridad social francesa. En mi caso lo conseguí gracias a una escuela de circo en la que di clases en 2007.

Una vez que tienes eso, empieza el juego. Después de varias reformas y cambios, ahora la cosa está así: has de justificar 507 horas de trabajo declaradas en 12 meses.

¿Que cómo justificas esas horas? Cada vez que alguien te contrata te hace un caché. Si es por un espectáculo ese caché es de 12 horas, si es por un ensayo es de 8 horas. El contratante paga en bruto una cantidad y a ti te llega la mitad, la otra se la lleva el estado.

Vas sumando horas y una vez que has llegado a las 507 vas al paro, que aquí se llama Pole Emploi, y le dices a la sonriente persona que te atiende que “ya tienes las horas suficientes como para abrir tu derecho a la prestación por desempleo como Intermitente del Espectáculo”. Antes tenías que llevar todos los contratos en papel, ahora lo tienen digitalizado. Entonces estudian tu caso y te llega, en el plazo de un mes, una carta en la que te dicen si en efecto tienes derecho a ser intermitente o no. Y en el caso de que sí, te especifican la cantidad de euros que te corresponden por día. Esta cantidad suele oscilar entre los 40 y los 50 euros diarios, lo cual te hace un sueldo de entre 1200 y 1600 euros. Ce n ́est pas mal monsieur Rigodon! 




¿Y ahora qué? 
Ya está, eres intermintente y tienes por delante 12 meses de estabilidad económica, pero salvo que cambies de oficio, seguirás haciendo actuaciones y ensayos así que, ¿cómo se combina eso?

Aquí viene la cuestión que genera tanta polémica: los intermitentes trabajamos y estamos en paro a la vez. 

Al final de cada mes, te actualizas en el paro (Pole Emploi) poniendo los días en los que has trabajado y especificando si son espectáculos o ensayos y cuanto has ganado por ellos. Entonces, los duendes que hay detrás del ordenador, retiran una cantidad proporcional de la prestación por desempleo que te corresponde.

Así, al final de mes, tienes dos entradas de dinero: tu sueldo por los bolos o ensayos pagados que has hecho, y tu prestación por desempleo a la que han restado el dinero que correspondía a los días que has trabajado... y alguno más que te quitan por un extraño cálculo.

¿Pero esto cuándo empezó? 
Long story short: el Régimen de los Intermitentes empezó en los años 30 porque la industria del cine de París no tenía técnicos que quisieran trabajar. Preferían estar contratados en una empresa con sueldo fijo en lugar de trabajar en el cine y quedarse sin trabajo al final de cada proyecto. Se creó esta indemnización para el tiempo que no tuvieran trabajo. 
  • En 1965 hicieron un anexo a este régimen y pasó a aplicarse a todo el sector del cine y audiovisual. 
  • En 1968 hicieron otro anexo y se añadió también a la industria de espectáculos en directo. 
  • En 1969, de nuevo un anexo que ampliaba este régimen a los intérpretes y técnicos de espectáculos en directo. 

Preguntas y cosas extrañas 
 Conversando con colegas artistas al sur de los Pirineos he oído cosas como:

“Yo prefiero vivir de mi trabajo, no que me pague el Estado.” 

Esto lo suelen decir artistas que trabajan normalmente contratados por Ayuntamientos o festivales financiados con dinero público que viene del.... voila! La intermitencia es una buena fuente de ingresos, te da cierto reconocimiento social y te permite trabajar en mejores condiciones, pero sobre todo, te empuja a trabajar más.

“En Francia no hace falta trabajar para ganar dinero.” 

Si por algún motivo no puedes, o decides dejar de trabajar en el mundo del espectáculo o audiovisual siendo intermitente, a los 12 meses se terminará la prestación. Eso te da cierto margen de acción, y al fin y al cabo, es un derecho que has adquirido dándole el 50% de cada contrato de tu año anterior al Estado. Si hay alguien en la sala que esté en contra de que el estado use los impuestos que recauda para dar cobertura social y económica a la gente que trabaja, ya me contará cómo lo lleva.

“En España no funcionaría, la gente se aprovecharía.” 

En Francia también hay aprovechados, que tarde o temprano provocarán que el sistema cambie o termine. La idea de que en España la gente es más chanchullera y menos profesional es simplemente una estupidez. En España un sistema similar funcionaría a la perfección y permitiría un reconocimiento a una profesión difícil y que aporta enormemente a la sociedad.

“La intermitencia ha permitido que haya un altísimo nivel artístico en Francia.” 

Sin duda es uno de los factores pero no el único. Al fin y al cabo los pintores, escritores y escultores no tienen derecho a la intermitencia, y en esos campos artísticos el nivel es también muy alto. Podemos reflexionar mucho sobre la cuestión de la producción cultural en Francia. Para mi tiene que ver con la situación geográfica, ya que estando en el centro de Europa se nutre de todo lo que la rodea, y también por decisiones políticas tomadas en el pasado y una ética del trabajo especialmente metódica y exigente.


Para terminar, algunos aspectos positivos y otros negativos: 
En Francia los intermitentes no son bien vistos por mucha gente. Es difícil que te alquilen una casa, por ejemplo, y mucha gente los ve como privilegiados. Difícil convencerles de que para conseguir 507 horas declaradas, solemos trabajar más de 2000.

Hay un exceso de papeleo para que todo esto funcione. Hay asociaciones que llevan los contratos de los artistas y que son auténticas empresas burocráticas. Esto puede matar la creatividad.

La intermitencia te permite crear con mayor tranquilidad, si a eso sumas que aquí se programan con cierta facilidad espectáculos raros y experimentales, la creación es, en general, menos dependiente del humor y la técnica. Aunque hay muchas oportunidades, en estos momentos la sensación general es que en Francia hay demasiados artistas y cada vez es más difícil encontrar hueco.

Ser intermitente durante algunos años te da otros derechos, como por ejemplo, financiación de cursos que puedan servirte para futuros proyectos.

Breve conclusión 
Después de varios años dentro de este régimen laboral, la conclusión para mi es bastante clara: no he ganado más dinero del que habría ganado si hubiera seguido en España facturando como autónomo, pero las condiciones en las que he trabajado han sido, sin duda, mucho mejores, y este sistema me ha permitido una mayor proyección y protección profesional.

Davel Puente Hoces, es artista de circo.

miércoles, 16 de enero de 2019

Mundo mágico III. Magia española

Cuando hablamos de magia española, enseguida vienen a la cabeza algunos nombres, normalmente de aquellos magos que más salen en televisión. Pero la magia española llega mucho más allá. No en vano la teoría de algunos maestros como Juan Tamariz (ya hablamos de él en la entrada previa) o Arturo de Ascanio es estudiada por magos de todo el mundo, los dos últimos "Grand Prix" del FISM (los mayores premios internacionales de magia) han sido ganados por dos magos españoles: Miguel Muñoz (2018) y Héctor Mancha (2015), además de multitud de premios menores por otros magos en otras ediciones.

Además de eso, Javi Benítez logró engañar a Penn &Teller en su programa Fool Us, muchos magos españoles son invitados regularmente a actuar y dar conferencias en El Castillo Mágico de Hollywood y la convención FFFF (a la que sólo se puede llegar por invitación); y para rematar, las Jornadas Mágicas de El Escorial, organizadas por Juan Tamariz, tienen un gran prestigio a nivel internacional. 
 Es, como podéis ver, una tradición muy fuerte en cartomagia, pero que no desmerece en otras disciplinas. La magia en España es un campo grande y fructífero y siempre es buen momento para aprender un poco más sobre él.


1) Arturo de Ascanio. Uno de los magos más influyentes en cuanto a cartomagia se refiere. Este canario en realidad no se dedicaba a la magia, sino que era abogado. Esto no le impidió estudiar la cartomagia y su psicología, ganando algunos importantes premios, y legando su sabiduría en forma de varios volúmenes. Poco dado a la aparición pública, por suerte Tamariz lo admiraba y consiguió convencerle para dejarse ver en uno de sus programas. 




2) Pepe Carroll. Otro de los grandes magos televisivos, sobre todo en los 80 y 90 del pasado siglo. El fallecimiento temprano del aragonés nos privó de más años de grandes trucos aderezados con muchísimo humor. También os dejo una curiosa entrevista en Antena 3.




3) Frakson. José Jiménez Sevilla, gran mago español que tuvo que salir para triunfar. Por suerte gente como Tamariz o Carlos Vinuesa que se han empeñado en homenajear su figura. Hay pocos vídeos de él, pero esta rutina de cigarrillo me ha parecido fascinante. También hay un pequeño documental para saber algo más de él.


4) Jorge Blass. Quizá nuestro mago más televisivo y de grandes formatos. Joven prodigio, fue el mago más joven en ingresar en la Sociedad Española de Ilusionismo con solo 13 años. Ya con 20 realizaba apariciones en televisión y participaba en festivales y espectáculos por todo el mundo. En 2006 crea, junto a Luis Piedrahíta (otro grande) el programa Nada por Aquí, en Cuatro, donde además de mostrar diferentes facetas de la magia se esforzaba por rendir tributo a los grandes del momento. También coordina el Festival Internacional de Magia que se celebra en el Price desde 2011. Resumir su carrera nos llevaría varias entradas, por lo que mejor disfrutamos de una rutina de cuerda.






5) Héctor Mancha y Miguel Muñoz. Me parecería muy feo no mencionar en esta lista a los dos últimos españoles en ganar el Grand Prix del FISM. El primero es un canario que comenzó con el pickpocketing para acabar siendo un premiadísimo mago que ganó el FISM en 2015 con esta bella rutina.  El segundo es un madrileño (y amigo) que mezcla circo -concretamente contact y manipulación de esferas- con magia, creando una rutina única que ya lleva años asombrando.









Seguro que me dejo a muchos: Daortiz, Miguel Ángel Gea, Piedrahíta, Antonio Díaz (Mago Pop), Yunke, Anthony Blake, Jaime Figueroa.... ¿Quién creéis que merece estar en la lista?


Entradas previas de esta serie:

Gracias a Guillermo López Menés por el texto de la entradilla y las sugerencias sobre magos.

martes, 15 de enero de 2019

Mundo Mágico IV. La Magie Nouvelle, por Davel Puente

Es difícil no valorar la capacidad que tienen en Francia para inventar conceptos, atribuirles características y adherirse a ellos como emblemas o escudos que defenderán a ultranza. La nouvelle vague, el dadaísmo, el surrealismo, el fumismo, el nuevo circo... Y ahora, por alusiones, la Magie Nouvelle; la nueva magia.

Me atrevo a afirmar que al sur de los Pirineos, cuando escuchemos el término “Nueva Magia”, surgirá el mismo debate que surgió con “Nuevo Circo”. ¿Es realmente nuevo? ¿Es realmente magia/circo? ¿Es una falta de respeto hacia el pasado de estas artes? ¿Será una nueva francesada incomprensible? Entre críticos y adeptos es posible que la energía se pierda en debates sobre el término, en lugar de volcarse en la exploración de unos preceptos artísticos formulados en forma de método que permite crear desde un punto de vista considerablemente nuevo.

De momento en Francia se contabilizan entre 60 y 100 compañías de Magie Nouvelle. Muchos artistas hacen la broma, “si pones Magie Nouvelle en tu dossier, puedes subirle 300 euros al caché”, y sin embargo los festivales y teatros se llenan de espectáculos que lleven este nuevo sello. Ya existe una formación específica de Magie Nouvelle en el Conservatorio Nacional de Artes de Circo de Chalon en Campagne, y no tardarán en aparecer más, ya que está colapsara de solicitudes.

Vayamos por partes, ¿qué es la Magie Nouvelle? 
Si Robert Houdin renovó la magia en el siglo XIX despojando a los magos de sus falsos poderes y aclarando que el mago es “un actor que interpreta el papel de persona con poderes.” La Magie Nouvelle da una vuelta de tuerca a los conceptos que se han sedimentado desde entonces.

Es un movimiento artístico cuyo origen data del año 2002 y que comenzó de la mano de tres personas: Clément Debailleul, Raphaël Navarro et Valentine Losseau, los dos últimos creadores de la Compañía 14:20, una de las más punteras del mundo en Magie Nouvelle.



En palabras de uno de sus creadores, Raphael Navarro, co director de la Compañía 14:20, la Magie Nouvelle es “un arte cuyo lenguaje es la transformación de lo real en lo real”.

Si te has quedado algo frío con la definición, vamos a encender la chimenea con un paralelismo:
en los años 80 el circo presentaba sistemáticamente los mismos números, que se transmitían dentro de familias de generación en generación. Los códigos, tanto estéticos como técnicos eran cerrados, y había normas no escritas que prácticamente nadie se saltaba.

Un grupo de artistas que no pertenecían a ningún linaje circense pero que sabían algo de circo, comenzaron, en distintas partes del mundo, a fusionarlo con otras disciplinas. Algunos para ocultar su bajo nivel técnico, como es el caso del Cirque Bidon, y en otros por un mero impulso creativo.

Se había creado una tradición que estaba muy asentada y que pasó a llamarse Circo Clásico o Circo Tradicional, cuando hasta entonces era simplemente Circo. Ahora el “Nuevo Circo” buscaba renovarla utilizando cuatro ejes principales:
  • Teatralizar los espectáculos y números. 
  • Fusionarlo con otras disciplinas, sobre todo danza. 
  • Renovar la estética. 
  • Ampliar los lugares de representación: de las carpas a los teatros y a la calle. 

Algo similar está ocurriendo con la magia, y para apoyar todavía más el paralelismo, los fundadores del movimiento Magie Nouvelle provienen de escuelas de circo.

Básicamente se plantean porqué la magia está encorsetada en algunas normas estéticas y dramatúrgicas, por ejemplo, ¿por qué siempre se corta a una mujer en dos y no al mago en tres? También buscan la mezcla con otras disciplinas, en este caso, paradójicamente, el circo. Y también las nuevas tecnologías.

Dado el gusto galo por todo lo que huela a nuevo y contemporáneo, la Magie Nouvelle está en plena expansión. Sus máximos representantes actualmente, además de los ya nombrados, son Yann Firsch, Remi Lesvesnes de la CompagnieSans Gravité, Etienne Saglio, Compagnie Poc y en España, (aunque no estoy seguro de que él se autodenomine como tal, su número encaja con los preceptos de la Magie Nouvelle), Miguel Muñoz. Muchos se me quedan en el tintero.


Mientras, surge una cuestión interesante: ¿Existía la Magie Nouvelle antes de que se le diera nombre? 
Por supuesto. Estaba sutilmente presente y esbozada en numerosos espectáculos, por ejemplo Le Cirque Invisible de Victoria Chaplin y James Thierrée, o en las propuestas de Philippe Genty o Philippe Decouffle, incluso en algún espectáculo del Cirque Plume... Todos ellos utilizaban sin haberle dado un nombre, los criterios básicos de la Magie Nouvelle.

 Como explica Raphael Navarro: “la historia del arte nos muestra que todos los movimientos que se autodenominan 'nuevos' se inscriben en la continuidad, mientras que aquellos que se autodenominan 'contemporáneos', buscan en mayor medida la ruptura (...) nosotros no rechazamos la magia tradicional ni la moderna, nos unimos a ella en algunos puntos fundamentales. Es por eso que hemos elegido el término 'nueva magia'. Nacemos con el impulso de liberarnos de algunos códigos que se han establecido a lo largo de este último siglo de magia moderna y de estudiar la magia como un lenguaje escénico libre.”



Breve conclusión 
La magia siempre ha sido un campo artístico tremendamente creativo y a la vez limitado por la necesidad de ocultar el truco. Muchos magos pertenecían a la Magie Nouvelle antes de que esta fuera postulada como movimiento.

Lo que ha cambiado es la estructuración de una intención de cambio y de renovación. Mientras Valentine Losseau ultima el “Manifiesto de la Magie Nouvelle”, ya se han asentado las vías sobre las que muchos artistas exploran actualmente en sus nuevas creaciones.

Personalmente este movimiento me pilló de cerca y el concepto que revolucionó mi manera de pensar espectáculos es el que afirma que la Magie Nouvelle es un lenguaje que no necesita necesariamente a un mago para existir. Nos alejamos de la demostración, del “tachán”, para entrar en la posibilidad de construir en espacios escénicos mágicos... y que cada uno entienda lo que quiera por “mágico”, ahí está la mina de oro.

Davel Puente Hoces, es artista de circo.

Otros artículos de esta serie:

jueves, 27 de diciembre de 2018

Tricky chicks, por Erin Stephens

Cuando asistí a un encuentro de malabaristas a los 15 años, alguien me dijo: "¡Vaya! ¡Es genial ver a una chica aprender tan rápido!", y yo dije: "¿Por qué?", a lo que contestaron: "bueno, en el malabarismo predominan los hombres con una proporción del 99%, hay muy pocas mujeres". Yo dije: "oh".

Cuando estaba en la universidad y comencé a aprender a lanzar 5 pelotas, alguien me dijo: "¡Vaya! Nunca había visto a una mujer hacer malabares con 5 pelotas". Miré a mi alrededor y en ese festival había varias docenas de hombres lanzando 5 y solo 2 mujeres intentando un flash de 5. Y yo dije: "oh".


Comencé a pensar mucho en el por qué de esto. Llegué incluso a realizar varias investigaciones al respecto en mis clases de Estudios sobre Mujer y Comunidad. A la conclusión a la que llegué es que no era que las mujeres tuvieran menor habilidad con los malabares, o menos interés en el malabarismo, o menores habilidades físicas en general, o que no tuviesen una mente enfocada a las matemáticas; si no que si las mujeres no eran activas en el malabarismo estaba basado principalmente en la percepción y el rol de este en una cultura determinada.

Erin Stephens
A través de esta investigación me encontré con numerosos ejemplos de culturas donde las mujeres fueron históricamente malabaristas activas, incluso un par donde eran las principales o las únicas que practicaban los malabares. Por lo que me di cuenta de que era la representación cultural del malabarismo el principal factor que empujaba las dinámicas de género. Fue entonces cuando pensé: "bien, entonces ¿Cómo cambiamos el modelo cultural actual?".

Una noche, cuando tenía 21 años, estaba sentada en el porche de una casa en vacaciones, bebiendo vino y escuchando el mar, cuando concebí una futura empresa, una que se centrase principalmente en promocionar a las malabaristas. Se compondría por mujeres y diseñaría ropas con estilos femeninos (algo poco habitual en la comunidad del malabarismo), también equipamientos elegantes e incluso malabares elegantes. Y sobre todo destacarían y promocionarían los talentos de las mujeres malabaristas. Se me ocurrió un nombre: "Chicks With Tricks" [chicas con trucos] y dibujé un logo y diseñé un proyecto. Unos días más tarde, un amigo, con buena intención, me dijo: "suena a nombre pornográfico". Después de eso el proyecto se mantuvo en segundo plano unos años, mientras la comunidad de malabaristas seguía evoluciónando. 

Con el paso de los años fui observando como el talento y el nivel de las malabaristas aumentaba rápidamente. Me reté a mí misma a alcanzar el máximo nivel que pudiera, para convertirme en un ejemplo de una malabarista avanzada que pudiese inspirar a otras chicas jóvenes en un futuro. Participé en proyectos como Ladies Malabaristas y me centré en una mayor promoción de las mujeres en las redes sociales de la IJA [International Jugglers Association]. Quería mostrar todas las cosas interesantes que estaban haciendo las mujeres malabaristas de todo el mundo. Con gran alegría observé que los porcentajes cambiaron rápidamente, y que el modelo cultural estaba empezando a cambiar.

A pesar de ello, todavía me frustraban algunas conversaciones entre malabaristas diciendo: "¿Por qué no hay muchas malabaristas que sean realmente buenas?", cuando en realidad sí había muchas muy buenas. Estos comentarios se seguían de interminables discusiones sobre la falta de habilidad física, falta de interés o falta de "algo". También me cansé de que me repitiesen las preguntas: "¿Qué se siente al ser una mujer malabarista?" (Umm, probablemente algo similar a ser un hombre malabarista), "¿Por qué crees que a las mujeres no les gusta hacer malabares?" (Umm, no sé, soy una chica y me gusta hacer malabares, y a mis amigas malabaristas también les gusta), y mi favorita: "la única razón por la que se te presta atención es porque eres una chica" (vaya, ¿y esto de quién es culpa? Porque yo solo quiero hacer malabares).

Olena y Svetlana. Fotografía: Mai Ibargüen

También me cansaba y frustraba lo que yo llamaba el Síndrome de la Mujer Simbólica, se podía ver a menudo en festivales. Un director preparando su programación y diciendo "Oh, ¡tengo que incluir una mujer en el show!" porque ya se sabe, todo festival necesita una malabarista. Esto también se podía observar en las votaciones para el Top 40*. Casi todos los años como mucho había una o dos mujeres en todo el ránking; y en la la mayoría de las votaciones, de los 10 nombres no se incluía ninguna mujer, con el voto ocasional de una o, como mucho, dos de ellas**.

Hace dos años me di cuenta de que era el momento de poner en marcha aquella empresa que concebí años atrás, aquella que reclamaba la palabra truco para las mujeres. Así que lancé la página de Instagram Chicks With Tricks. Mi hermano, que es abogado, se dio cuenta de que ese nombre ya estaba registrado y me animó a cambiarlo. Lo cambié a Tricky Chicks y desde entonces me ha asombrado la increíble respuesta que ha tenido, así como el gran escaparate que es, ya que entrada tras entrada, vídeo tras vídeo, ha mostrado cuántas malabaristas estupendas hay ahora mismo por el mundo (y otras muchas que todavía están por ser presentadas).



Mientras he ido haciendo esta tarea, otras muchas mujeres han estado trabajando también. Perfeccionando sus habilidades, enseñando y apoyando a otras malabaristas, hablando sobre principios feministas en el malabarismo, dando a conocer públicamente la falta de igualdad en el mundo del circo y el malabarismo, haciendo fantásticos vídeos con sus habilidades, creando shows de mujeres presentando su altísimo nivel, etc. Todo esto se ha ido sumando para crear un gran cambio en la perspectiva cultural del malabarismo.

Ahora mismo, la votación para el Top 40 con los malabaristas más populares de 2018 está teniendo lugar, y por primera vez en 15 años, el Síndrome de la Mujer Simbólica ha sido totalmente derribado. Esta mañana, estaba mirando algunos de los votos y me ha entusiasmado ver que hay muchos votos para muchas mujeres diferentes. Muchos de esos votos incluían a varias mujeres, incluso algún listado solo con mujeres, ¡Es fantástico! Admiro y respeto a todas estas mujeres que he mencionado en mi listado de votos, y a otras muchas que he conocido a lo largo de este año y que están llevando el malabarismo a otro nivel.


Nada de esto se hace para desmerecer la genialidad o la inspiración de los malabaristas hombres, porque eso es igual de importante. Es solo que es estupendo ver un cambio cultural tan notable hacia la igualdad en esta comunidad que tanto amo. Esa versión universitaria de mí misma un día hizo una teoría acerca de que la dinámica hombre-mujer en la comunidad del malabarismo estaba basada en un modelo cultural, y por tanto si cambiamos el modelo, esa dinámica también puede cambiar. Esa universitaria estaría ahora mismo completamente asombrada por el progreso cultural en estos últimos años y podría decir: "seguid así".

PD: ¡Visitad Tricky Chicks para conocer el merchandising que se va a lanzar en 2019! #trickychicks

Traducción libre del texto de Erin Stephens publicado en su perfil de Facebook el pasado 20 de diciembre, con el permiso de la autora.

*N.del T. La votación para el Top 40 está abierta a cualquiera que quiera participar, se pueden incluir hasta 10 malabaristas que uno/a considere que son sus favoritos/as del año. Este 2018 ha sido el año con más votos  (unos 1000)
** Este año se ha batido el record en el Top 40, con  8 mujeres en el ranking, 2 de las cuales entre las 10 primeras.

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viernes, 21 de diciembre de 2018

Mundo mágico II. Grandes magos

Tras la introducción al mundo mágico, comenzamos con algunos de los grandes magos de la historia. Seguro que os vienen más nombres a la cabeza, pero estos son algunos de los que conocí y disfruté en mi época de coqueteo con la magia (como buen coqueteo, fue en época universitaria), centrándome en aquellos nombres de los que hay evidencia en vídeo. Siempre he considerado que a los clásicos hay que estudiarlos y respetarlos, ya que de muchos de ellos surgen los pilares sobre los que luego se ha asentado gran parte del presente.

1) Slydini. Italiano nacido Quintino Mauricci, pronto emigró a Estados Unidos, donde hizo toda su carrera. Ha sido uno de los grandes nombres de la magia de cerca y los objetos cotidianso y, gracias a su rutina de las bolas de papel, el público puede apreciar perfectamente cómo trabaja un mago la "misdirection": haciéndonos mirar donde quiere que miremos, para que así suceda lo imposible.


2) Dai Vernon. Conocido como "el profesor" o "el mago que engañó a Houdini", este canadiense nacido en el siglo XIX, se trasladó joven a Nueva York. Allí comenzó una larguísima carrera hasta su muerte a los 98 años. Sus rutinas de cubiletes y de aros chinos siguen siendo un referente de la magia. Aquí os dejo algunos trucos rápidos maravillosos, una lástima la calidad de sus vídeos.


3) René Lavand. Este argentino es de esas personas que una vez los has visto, aunque sea solo una rutina, ya no lo olvidarás jamás. No porque hiciese los trucos únicamente con su mano izquierda (perdió la derecha en un accidente cuando era niño), sino por su forma única de adornar las rutinas con sus historias, su entonación y su "no se puede hacer más lento". No es lo que hace, sino cómo lo hace, y en eso fue único.



4) Fred Kaps. Holandés nacido como Abraham Bongers, se aficionó a la magia gracias a lo que le enseñaba su peluquero en la infancia. Después combatió en la II Guerra Mundial y ya allí entretenía a las tropas con su magia. Una eminencia en la magia, es el único mago que ha ganado el Campeonato Mundial de la FISM en tres ocasiones. Creador de varias rutinas, como la de la sal infinita, a mí me ha encantado esta en que se fuma el dedo.





5) Juan Tamariz. Aunque lo iba a reservar para la próxima entrada, más centrada en magos españoles. Creo que Tamariz se merece un sitio entre los grandes. En España a veces tenemos esa manía de no valorar lo propio, como si quitándole importancia nos sintiésemos mejor. Considero que en España Tamariz no ha pasado de ser "el mago gracioso que salía por la tele y hacía lo del violín", cuando en realidad es uno de los magos más míticos, historia viva. Creador de decenas de rutinas con las cartas, teórico y divulgador como pocos y un personaje inclasificable. Todo el que pueda que vaya a verlo en directo, no lo olvidará. Os dejo con la preciosa rutina de las 6 cartas y una buenísima entrevista en Jot Down.





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