jueves, 26 de enero de 2012

Ración de vídeos del mes XXI

Con el nuevo año aún a medio desembalar, un aluvión de nuevos vídeos llega a través de la Red. Aparte de los nuevos "viejos descubrimientos", que me encantan, muchos de los vídeos traen el aroma condensado de 2011. Polémicas y ránkings para sentarse y disfrutar. Con documental donyetero de regalo. Esta vez el postre es musical, aunque no defraudará a vuestros paladares, que se trasladarán por el conducto auditivo externo para llegar, a través de una cadena de huesecillos y una ventana oval, a una rampa con células ciliadas; ahí está la esencia. Pasen y vean.

1) Top 40 jugglers of 2011 video. Luke Burrage prepara cada año un esperadísimo ranking de malabaristas. El orden se establece mediante los diez votos que realiza cada persona que comenta el vídeo. No significa que sea mejor ni peor, se trata del malabarista que más guste. Este año Luke (personaje al que le suele gustar manejar cierta polémica) se ha cansado de que la gente intente manipular una lista que a él le lleva mucho tiempo hacer (remember: ranking 2010). Este año ha decepcionado a todo el mundo con un vídeo de 12 segundos y se ha llenado de comentarios negativos. Aunque sea una pena, estoy con Luke: él hacía de buena fe unos vídeos muy elaborados y debe cansar que te lo intenten amañar. Y todo gratis y sin pedir nada a cambio. Os dejo la versión extendida:



Por cierto, toda la polémica del vídeo ha distraído de la principal noticia: ¿Por qué es Lauge Benjaminsen el que por fin desbanca al imbatible Peden? ¿No había otro más macarrilla?

2) Top 11 japanese jugglers 2011. Menos mal que los japoneses están en todo y han decidido hacer su propio ranking. Es una cultura que siempre le da un toque especial a todo lo que hace, y en los malabares no son menos. Amantes de lo técnico y enemigos de la expresión corporal (salvo Komei Aoki), aunque sí gustan de marcar posturas. En el vídeo se ven auténticas animaladas, algunas realizadas por malabaristas bastante anónimos.



3) Rutina de platos. David Burlet.Todo un clásico en el mundo del circo. Una muestra de cómo se consiguen pequeñas variaciones de un número que es siempre igual, para que parezca distinto. Burlet lo consigue, y con gracia, que tiene doble mérito. Mención aparte, desconocía la entradilla a lo "mamachicho" del programa Le Plus Grand Cabaret du Monde.



4) Clockwork. Nicolas Loungechaud. Segunda vez que pongo a este francés en las raciones de vídeos. Reconozco que es de mis favoritos, pero es que cuesta encontrar a gente que domine e investigue tanto las "isolaciones" de aros. Si encima trae nuevos efectos con este aro excéntrico, el resultado es hipnótico.




5) Aros. Vladimir Tsarkov. Impresionante el vídeo de este "mimobarista" ruso. Me ha encantado cómo combina la mímica, los malabares y la flexibilidad. Y sigue en activo. Tuve que darle a replay nada más terminar. Os dejo un enlace a su biografía en la Circopedia donde, además, está el vídeo en mejor calidad que he encontrado de su actuación: http://www.circopedia.org/index.php/Vladimir_Tsarkov



6) Minivídeos. Se me acumula el trabajo y los vídeos a continuación son para los insaciables. Duran poco y son exquisitos:
7) Zaz, Les Passants. Lo prometido es deuda. Una voz de las que enganchan, para vuestras cócleas y octavos pares.




Espero que hayáis quedado saciados. ¡Salud y mucho circo!

PD: Las raciones del mes son un menú que suelo preparar con mimo y dedicación. No siempre entran en esta carta todos los platos que a mí me gustaría, por no saturar los paladares más exigentes. Si aún así os quedáis con hambre de más vídeos, suelo colgar pequeñas guindas en la página de Facebook del blog. Invitados estáis a pasaros y seguirla.

martes, 24 de enero de 2012

Lo que el circo da

Me gusta el circo.

Me gusta lanzar objetos al aire.

Me gusta que los objetos hagan lo que yo pienso.

Me gusta cuando no hacen lo que pienso pero me sorprenden con lo inesperado.

Me gustan las narices rojas.

Me gusta ver una boca abierta de incredulidad.

Me gusta el más dificil todavía.

Me gusta el aplauso que rompe de puro asombro.

Me gusta pensar que una sola persona puede ver el circo de otro modo gracias a lo que cuento.

Me gusta saber que de cada espectáculo que vea habrá algo que me guste y me sorprenda.

Me gusta verme sobrepasado por la inmensidad de este pequeño gran mundo hermético.

Me gusta aprender.

Me gusta ver a un amigo mejorar.

Me gusta el "mira, mira".

Me gusta el "no, espera, antes me ha salido"

Me gusta hablar de circo.

Me gustan los bichacos.

Me gusta que un niño pregunte "¿cómo lo haces?", como si hubiera atajos.

Me gusta la carcajada del espectador.

Me gusta el artista que sonríe sudor en el escenario.

Me gusta que lo difícil parezca fácil.

Me gusta el cuerpo de los circenses y las "circensas".

Me gustan los "ooohhhs" y los gritos de tensión que acaban escapando.

Me gusta cuando un truco sale a la primera.

Me gusta cuando un truco sale a la tercera.

Me gusta tener amigos con los que compartir esta pasión.

Me gusta ver como un alumno mejora y sonríe más.

Me gusta que la verdad parezca mentira.

Me gustan las piruetas, aunque no me salgan.

Me gusta la ilusión de un objeto en equilibrio.

Me gustan los encuentros de malabaristas.

Me gustan las figuras imposibles.

Me gusta agacharme rápido porque sé que al siguiente intento saldrá seguro.

Me gusta que los que se atreven a quedarse mirando sean personas bajitas.

Me gusta ver por cuarta o quinta vez un número que me gusta.

Me gustan las carpas.

Me gustan los renegades.

Me gusta tener más de diez entradas rondando mi cabeza.

Me gustan las olimpiadas donde perder se recibe con una sonrisa.

Me gustan los artistas que piensan su número.

Me gusta el escenario.

Me gustan las lentejuelas.

Me gusta la ropa de calle.

Me gusta el "¡más alto!".

Me gusta la pista circular.

Me gusta el redoble de tambor.




Me gusta el circo, me gusta lanzar objetos al aire.


viernes, 13 de enero de 2012

21 días cirqueando

Me enteré este pasado verano (lejos queda ya), mientras leía el último número de Chapitó, la revista de profesionales y amigos del circo (clásico) creada por la UPAAC. Se trataba un artículo que contraponía lo incómodo que se había sentido viendo la irreverente y disparatada Balada Triste de Trompeta, de Álex de la Iglesia, desde el punto de vista circense, al compararlo con lo que había disfrutado con un reportaje de Cuatro. Lo curioso es que ese reportaje se emitió en enero de 2011, y yo ni me enteré. Ordenando las revistas circenses de mi estantería, he vuelto a leerlo y a ver el reportaje en cuestión. Gracias a la tecnología, ahora podemos disfrutarlo las veces que queramos desde la propia página del programa, incluso un año después. Os dejo el primero de 7 vídeos:




Adela Úcar, la sustituta de la conocida Samantha Villar, decide pasar tres semanas en el circo Wonderland con el objetivo de darnos a conocer este peculiar mundillo, algo cerrado, y también de entrenar para actuar el último día; muy ambicioso, sí señor.

El reportaje nos muestra una gran familia, como siempre se ha vivido el Circo clásico, el itinerante. Una especie de clan en el que todos trabajan para todos y se protegen entre sí, porque saben que del esfuerzo común dependen el éxito y su sustento. Nos muestra también cómo es una profesión que, una vez que la eliges, te aferras a ella y no la sueltas, aunque sepas que va a conllevar una vida de sacrificios y trashumancia. Es típico el caso de la gente que entra en el circo y no sale, como la mujer que acompaña a Adela estos días. Raro es el caso contrario, el que, una vez mamada (con perdón) la esencia del circo, decide salirse. Y es que el circo engancha. Que me lo digan a mí, que todo empezó como un hobby y aquí estoy, escribiendo y aprendiendo.



No hay que perder de vista que estamos siempre dentro del llamado circo clásico, no siempre receptivo a las nuevas corrientes artísticas que lo mueven de vez en cuando. Es conocido su hermetismo y su rivalidad con el "circo contemporáneo" (si es que eso existe de veras). He podido leer algunas columnas de lo más desagradables entre estos dos supuestos bandos sobre temas como el uso o no de animales, los galardonados por premios de circo o la dirección de festivales de circo en ciudades manchegas; de lo más sorprendente para alguien ajeno a este mundo hasta hace poco.

Lo bueno del reportaje es que el circo que nos muestra es accesible y afable, cerrado en parte, pero no hermético. Con sus toques machistas (el discurso sobre las preferencias en el número de parejas sentimentales de su hijo o hija no tiene precio) y exigentes. Y me gusta que se demuestre lo que se trabaja y se suda esa profesión, por que a veces el público no es consciente de las horas y la gente que hay detrás de cada espectáculo. El circo es sacrificio, pero también satisfacción, sin duda.


Adela tantea las diversas disciplinas con optimismo, como si en 21 días se pudiera aprender lo básico de todas. Su ingenuidad nos viene bien para conocer un poco cada una. Ser malabarista exige muchas horas y agacharse otras tantas veces, encima no es muy agradecida por el público, aún no sé bien por qué. Lo de ser domadora es otra cosa, por muy amaestrados que estén esos animales y por muy en contra que haya gente de este espectáculo, hay que reconocerse su parte de mérito. Yo no estaría muy tranquilo en esa jaula, y menos con un italiano al lado gritándome que tenga cuidado.

Más atrevido me ha parecido lo de intentar ser payaso. Creo que está algo devaluada esa profesión por los malos artistas y por haberse integrado en el vocabulario popular como algo peyorativo. Cuando uno ve a un gran payaso se da cuenta de lo tremendamente dificil que es. Cada persona tiene un payaso y se puede tardar una vida en perfilar todos sus matices, es como un alter-ego. Lástima que muchos no lleguen a verlo.

Aunque quizá las que peor paradas salen son de telas aéreas. Si bien es una disciplina que requiere un gran componente físico (he visto entrenar a la aerealistas y me pareció espartano), también es cierto que es muy agradecida cara al público. Cada vez que paras y pones una pose el público va a aplaudir inmediatamente, y es dificil valorar la dificultad del ejercicio que se está viendo. Aun así, no quiero quitarle méritos a Adela, trabaja duro y consigue actuar, con lo que eso supone. Mis felicitaciones por invitarnos a pasar 21 días en un circo clásico. Por abrirnos ese telón que permite una rendija para mirar ese mundo en ocasiones demasiado encerrado en sí mismo.

Más Información:

domingo, 8 de enero de 2012

Una visita inesperada

La llegada de 2012 trajo consigo una visita inesperada, la cabra Lubby, mascota de la EJC 2012 que se celebrará en Lublin, Polonia. Su misión es promocionar el Encuentro Europeo de Malabaristas mientras viaja de mano en mano por el mundo. Lleva ya 6 meses viajando y ya ha pasado por Polonia, Múnich, Inglaterra, Turquía y España.


Ahora para en Madrid, pero antes se dejó caer por Cartagena, en la escuela de circo, y por Alicante. Ha viajado a la capital, pasó por la tienda de malabares 441 y llegó a esta humilde morada de la mano de los donyeteros Fede y Carlos. De hecho aquí está, echándome una pata para escribir entradas. No sabéis la de ideas que puede dar una cabra.


También se ha dedicado a leer algunas de las tintas que ocupan mi estantería.


Lubby porta consigo una mochila con sus mazas de malabares y unas instrucciones de uso. Aparte su mochila se va llenando de recuerdos de todos los sitios por donde ha ido pasando, incluidos colgantes y narices de payaso. Cada vez que Lubby cambia de manos, se debe hacer una foto del traspaso y luego enviarlas a este blog, donde recopilan sus andanzas:


Prometo llevarla de paseo por Madrid, que conozca Carampa y el Aula de Circo Chaminade; pero el tiempo apremia y Lubby tiene aún muchos kilómetros que recorrer para llegar a Lublin en agosto. Debería pasar por Francia, Italia y Alemania antes de llegar allí. Desde estas líneas me gustaría que si alguien tiene pensado viajar a esos países próximamente y acercarse a algún encuentro, alguna asociación de malabaristas o a alguna escuela de circo, que contacte conmigo (correo en mi perfil) para que Lubby pueda llegar a su destino cuando corresponde. ¡Gracias!

Lubby en su paso por 441


Y ya sabéis: ¡Cabras y mucho circo!

jueves, 5 de enero de 2012

Gala Payasos sin Fronteras 2011 (o 2012)

Un nuevo invierno un ejército de sonrisas bajo narices rojas nos esperan, a las puertas del Teatro Fígaro, para acomodarnos en la Gran Gala de Navidad de Payasos sin Fronteras. Algo más tarde que otros años, la Gala volvió a ser un tremendo éxito, con un lleno absoluto y cientos de sonrisas contagiadas. Y ya son diez ediciones.


Tras la Gala familiar siempre viene la Gala de Adultos, con un humor algo más gamberro y que, particularmente, a mí me encanta. El encargado de conducir la gala fue Ricky, el profesor de tenis (foto abajo); que no es otro que Jose, de Cía La Mano Jueves. Divertidísimas todas sus intervenciones, con su descaro, espontaneidad y humor curtido en los escenarios que da la calle. Además de presentar los números de forma breve y eficaz, claro, que es de lo que se trata.

El primer número de la noche fue el de Roxi y sus Hula Hoops. Una divertida y descarada actitud, acompañada de una total ausencia de complejos, convierten en muy graciosa una rutina que en otras manos podría caer en el ridículo. Amén de mostrarnos un buen puñado de movimientos muy vistosos.


Tras ella vino el número de clown de Romero (Cía Tres Puntos y Aparte), que es de esas actuaciones donde te das cuenta que lograr un buen clown lleva mucho tiempo y es tremendamente dificil. Romero es tierno, mira al público, logra una inmediata empatía con él y, sin estridencias, nos roba la sonrisa antes de que nos demos cuenta. Antes de la pausa vino Dos Perillas, todo un clásico de las plazas españolas y del Retiro. Su número, mitad monólogos y mitad equilibrios sobre rulos, consigue llegar pese a no estar en su hábitat. Siempre que lo veo en escenario me pregunto cómo adapta con tanta naturalidad a los escenarios su actuación.

Luego de un breve descanso, le tocaba el turno a Ruta Show Company (Gabriel Blanco y David Villanueva). Un frenético show donde con unos "churros" de esos de piscina recreaban mil y una películas con sorprendente imaginación. Después vino la actuación de malabares con mazas de Silver, que presentaba su nueva versión de su Kung Fu con mazas. Tras un periodo de más de un año en Zaia, del Circo del Sol, ha decidido volver para mejorar e investigar su número. Ha mejorado mucho en cuanto a presentación, ha añadido música y ha incorporado auténticos trucazos, de los que él y pocos más llegan a hacer. Lástima de algún fallo que otro que deslució un poco el estreno, aunque supo solventarlos con gracia y ganarse el aplauso general.


Cerró el gran Agustín Jiménez con un monólogo de más de 20 minutos con el que demostró que es de los mejores monologuistas del país. Historias absurdas, contadas con muchísima gracia, sin descanso. Las carcajadas eran generalizadas y te das cuenta de lo que gana un monólogo en directo. Así, con una sonrisa de oreja a oreja, salimos del Teatro Fígaro, con la conciencia de que nos habían vuelto a contagiar, un año más, de esa ilusión vestida con nariz roja.

Payasos sin Fronteras organiza siempre esta Gala para dar a conocer los proyectos realizados ese año, explicar cómo funciona un poco la asociación y de paso recaudar algo de dinero para financiar esas expediciones. Este año nos mostraron un precioso vídeo sobre la expedición al Líbano, donde los protagonistas fueron, sin duda, los niños que había allí de público. Los niños y sus sonrisas. Mi más sincera enhorabuena a todos los valientes que han participado alguna vez en estos viajes, y a todos los voluntarios de esta increíble ONG.



Postdata: Los organizadores de la Gala piden tu opinión sobre ella, pincha aquí para dejarla.