miércoles, 4 de abril de 2012

Se va a hacer raro sin Mingote

Y tanto que se va a hacer raro. El dibujo de Mingote era algo que estaba cada día en nuestras vidas, una de esas cosas que crees que no va a cambiar, como esa tiendecita de tu barrio que ya estaba allí cuando llegaste. Y de repente nos deja. Es como si de pronto un día no hubiera informativos en la televisión, el periodismo sufre una gran pérdida. Cierto es que si uno reflexionaba, podía deducir rápidamente que Mingote no estaría allí por siempre, pero es de esas cosas que uno no quiere creer.


Sus dibujos estaban por doquier, si uno miraba con atención, con esos trazos tan reconocibles, tan suyos, que en ocasiones tornaban hacia sí mismos y se te venía a la mente Picasso. Siempre admiré a los viñetistas de periódicos, creo que cada vez que leo uno de sus chistes me planteo cómo debe ser hacer algo así diariamente. Desde luego sólo algunos genios pueden hacerlo, y Mingote ya estaba allí antes, con esas viñetas de humor limpio, sano, que invita a la reflexión. No era el suyo un humor estridente, del que estalla en carcajadas; era el reflejo de una mirada satírica a cualquier situación retratada. Una Caricatura, pero con mayúscula.

Mural en la estación de su querido Parque del Retiro (tuvo a bien incluir malabaristas)
Autora: Beabella

Aprovechando el diluvio de homenajes que se nos viene encima (merecidísimos, por cierto), se pueden leer grandes entrevistas a este genio, y sus correspondientes repasos a su interesantísima biografía, que enlazo más abajo. Menos mal que Antonio ha recibido muchos homenajes previamente y no hemos tenido que esperar a su muerte para darnos cuenta de su importancia en nuestra sociedad. Artista polifacético, aunque autodefinido como caricaturista, fue reconocido con un sillón en la RAE (r minúscula), decenas de premios periodísticos y artísticos, un Premio Quevedo, un título nobiliario y lo mejor de todo, un hueco en el imaginario colectivo.


Quiero aprovechar esta tribuna para sumarme a los homenajes a Mingote, por todo su trabajo en el ABC, por sus viñetas, por La Codorniz, por Don José, por sus pinturas, por su Quijote, por su buen humor.

Muchas gracias, de verdad.



No quiero despedirme sin enlazar homenajes de verdad, de los que te hacen ver la importancia de Mingote, tenéis que leerlos:

2 comentarios:

  1. Entre esto y lo de Moebius...menuda racha llevamos :(

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  2. Qué grande la viñeta que le hizo Forges el día que murió.

    Buena entrada.

    N.

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